«Basement» Fic Toll de MaryKaulitz

Cap. 3: Incidente en la cocina

– ¿Me lo prometes? – dije mordiéndome el labio

– Te lo prometo

– De todas formas me voy a dormir a la universidad

– Vete – me quitó las manos de la cintura y abrió la puerta

– ¿Joder Bill es que no vas ni por un momento a impedir que me vaya?

– Quiero que te quedes, es tu decisión si irte o no – me miraba fulminante

Al final no pude resistirme a su cara asesina, que parecía que si me fuera me iba a venir a buscar el ejercito, de todas formas no pensé que sería tan malo después de todo, tengo que controlar a ese Alfred, y no iba a ser un gran problema para mí sabiendo que Bill dormiría conmigo, no quiero que ese rumano acabe en las entrañas de mi Bill.

Salimos del despacho, Alfred se acomodaba para el momento de las copas mientras nos miraba como caminabamos hacía él, mientras yo agarré la mano de Bill, para hacerle notar a ese, que este morenazo es de mi propiedad.

– Oh estais aquí, ¿nos tomamos una copa? – dijo Alfred

– Si claro – Bill fué a servir dos copas – aunque Tom se marcha ya

– ¿Yo? – Me quedé mirandole, yo, yo y mi cara, mi cara y yo

– Si ¿no tienes un examen mañana?

– Pero puedo estudiar más tarde o incluso mañana

– No creo, es mejor que subas a estudiar

Me acaba de echar Bill, es una manera de echarme delicadamente sin que se note que no me quiere allí, me despedí de Alfred y me subí a nuestra habitación, odio a mi novio, eso es lo unico que podía salir de mi boca mientras abría mis apuntes. Dejé la puerta medio abierta, mirando cada dos por tres por si Bill entraba, seguía estudiando encima de la cama, mientras escuchaba risas aunque estuviera en la otra punta de la mansion. Miré el reloj y eran casi las tres de la mañana, dejé los apuntes a un lado y esperé a Bill con los ojos abiertos hasta que los abrí, al abrirlos me asusté, creí que me había dormido para el examen pero no mire el reloj y eran las cinco, miré a mi lado y Bill dormía, no se podía ni imaginar las ganas que me entraban de hacerle mio, pero fijo que no querría como siempre. Miré hacia el techo y me levanté a por agua, en la mansión estaban todos durmiendo, solo estaban los guardas afuera de la casa, no es que me diera miedo, pero daba miedo.

– Al final voy a tropezar con algo y me voy a caer – alumbraba con el móvil

Finalmente llegué a la cocina donde cogí un vaso y puse un poco de agua para beber, tenía un millon de nombres en mi cabeza, ya no sabía si eran las venas, las arterias si eran los vasos sanguineos, las neuronas, pero escuché un ruido.

– Tranquilo Tom, será un gato, un pájaro, puede ser cualquier cosa no humana, no te asustes – susurraba

– Tom

– Hay DIOS!! – me has asustado Alfred

– Disculpa, me levanté buscando agua y las luces, no me las conozco

– No hay problema, tranquilo, toma, aquí tienes – le serví un vaso de agua

– No era mi intención asustarte

– Bueno a las cinco de la mañana es lo que suele pasar cuando crees que estas solo, pero no pasa nada

– Mis disculpas, ¿estudiabas?

– No, no estudiaba dormía, pero supongo que me pondré a estudiar

– Bill me ha dicho que estudias medicina

– Si si, en eso estoy, bueno, me quedan dos años y algunas asignaturas dificiles

– Para mi, que te veo como buen médico y no se por qué – me sonrió

– Si, gracias es un alago

– ¿Te especializaras en algo?

– Bueno, me gustan los niños, a lo mejor en pediatría, no lo sé, eso depende de las ganas que tenga

– Yo llevaría a mis hijos a tu consulta – dejó el vaso de agua y se acercaba a mí

– Es un alago, de verdad, gracias – retrocedía

– Es una pena, que no pueda

– Por ¿por que? – me ponía nervioso

– Porque soy gay, y no podré tenerlos a no ser que los adopte

– Bu bu bueno las, eso, las adopciones son, son buenas, si

– ¿Tu tendrás hijos con Bill?

– Yo, no, bueno si, no, no se, no, bueno

– La verdad es que cuando le ví, sentí ganas de matarle, pero ahora es como si me excitara más, y ahora que estas tú aquí esa excitación se multiplica

– Yo, yo tengo que irme

– ¿ Te vas a dormir? Pensé que querías divertirte un rato

– No, creo que te confundes

– Vamos Tom, tócame un poco – me cogió mi mano y me la puso sobre su entrepierna

– ¿Que haces? Dejame! – grité – y me cogió las dos manos intentando que no huyera

– ALFRED! – escuché el grito de Bill y ambos le miramos – AL SUELO TOM!! – gritó

– No Bill nooo – le ví con una pistola

– AL SUELO HE DICHO! – me gritó

Obedecí y me tiré al suelo mientras Alfred intentó escapar por la cocina, pero no fué muy lejos, porque desde la puerta y sin mover ningun pelo, Bill le disparó, escuché como cuatro o cinco tiros, no escuché nada más, solo me tapé la cabeza en el suelo mientras sentía que mi cuerpo temblaba, no había ni una parte de mi cuerpo, solo quería llorar pero no quería parecer una nenaza aunque lo fuera, no quería, un hombre musculoso con trenzas, con mi apariencia, mi hombría estaba tirada por los suelos intentando no llorar por los disparos. Noté a Bill como me cogía del brazo y me levantaba del brazo sacandome de la cocina rapidamente, me llevo al salón y me miraba por todos lados, buscando si tenía algo malo.

– Estoy bien, Bill, Bill, estoy bien.

– ¿No te ha hecho nada?, ¿ni con un cuchillo ni nada?

– No, no, solo me quería tocar

– Tom, mirame – me cogió de la cara – lo siento

– No tienes la culpa Bill

– Si, si la tengo, cuando la tengo lo tengo que decir

– No Bill, no sabías que me iba a acosar en la cocina

– Tenía sospechas de él, pero no sabía que iba a ser aquí, no debí traerle.

– ¿Sospechas de que?

– Nada, no debes saber nada, ¿estas bien?

– Si, si estoy bien, me voy a morir de nervios pero estoy bien, te podias haber evitado el matarle delante de mis narices.

– Vamos a la cama y trata de descansar.

– No Bill, no, mejor voy a la facultad y termino de estudiar allí, además no quiero llegar tarde y no crea que pueda concentrarme aquí.

Subía las escaleras mientras cogía mis apuntes y algunas de mis cosas, si es que a veces pensaba que no sabía si era mejor irme de la facultad y venirme a vivir aquí o quedarme allí. Mientras recogía mis cosas Bill no se separaba de mí, no quise distraerme mucho más, porque quería ir a la facultad lo antes posible. Al bajar y llegar a la puerta de la mansión había un coche esperandome con la puerta abierta y un chofer.

– Bill no es necesario.

– Lo es

– Los novios normales, se van en taxis, o en un coche de no mas de dos millones.

– Te acompañará a la facultad

– ¿Por qué no vienes tu? – le cogí de la mano

– Tengo que ocuparme de lo que hay en la cocina, luego te llamo – me besó en los labios y se fué

– Yo también te quiero y todas esas cosas ¿eh? – le dije y él ni se giró

El coche me dejó en la facultad donde el chofer me acompaño hasta la puerta de la habitación, la abrí y mi compañero dormía solo dejando mi cama vacía al lado, el chofer miró en el baño y en los pequeños rincones y se despidió. Mandé un mensaje a Bill como que estaba bien y me respondió «suerte en el examen», eso provocó una sonrisa en mi cara por el resto de mi vida. A pesar de todo, aunque era la persona más rara del mundo tenía detalles conmigo, que hacía que estuviera enamorado de él, aunque me ponga enfermo su actitud, pero es mio. Me quedé estudiando hasta que mi compañero abrió un ojo y le tiré un papel a la cabeza.

– Joder Tom, para.

– Vamos capullo, que tienes clase a las ocho

– ¿Que hora es?

– Las diez

– ¿LAS DIEZ? NO NO PUEDE SER TENGO EXAMEN DE ECONOMÍA A LAS DIEZ NO

– hahahhah hahahha nunca me cansaré de gastarte la misma broma pringado – le tiré otro papel

– te vas a enterar, capullo, me tiró a la cama y me empezó a golpear

– para, para hahahah me haces cosquillas, para para, hahahha – se abrió la puerta – ¿Bill?

– Tom

Continúa…

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por MaryKaulitz

Escritora del Fandom

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