Dark Room

«Dark Room»

Simone estaba muy feliz. Por la mañana había llevado a los gemelos a su primer día en la guardería y todavía no era medio día y ya tenía un montón de trabajo adelantado. No es que renegara de sus hijos, los amaba, pero eran unos pequeños remolinos que desordenaban todo a su paso.

El teléfono sonó, distrayéndola de sus pensamientos. Frunció el ceño ante la extraña petición de la maestra de la guardería, que requería su presencia en una hora. Con rapidez se arregló y dejó su casa, en busca de sus niños.

Al llegar, la maestra le pidió que esperara en otra habitación, donde la psicóloga la atendería. Se tensó ante la mención de otro profesional. ¿Acaso había ocurrido algo con sus bebés?

—¿Señora Kaulitz? —Llamó una mujer joven de gafas color rosa.

Ella asintió y preguntó de inmediato—. ¿Ha pasado algo con mis hijos?

La mujer sonrió. Simone leyó su nombre en la placa. “Tía Pouline”

—Bill y Tom son un par de angelitos, revoltosos, como todo niño, pero muy buenos en general —respondió Pouline con calidez.

—¿Y entonces, cuál es el problema?

La mujer arrugó el ceño y abrió la carpeta que había llevado—. Mire esto. —Le extendió dos hojas de oficio, ambas con dibujos oscuros—. Son de Bill y Tom. ¿Puede decirme si ve algo familiar en esas escenas?

Simone achinó los ojos, se notaba que eran de sus pequeños, los trazos marcaban su temprana edad, pero le asustó lo aterrador del dibujo. Todo estaba pintado con crayón negro, era una habitación vieja, parecía que las paredes estaban cayéndose de antiguas. Pero eso no era lo más atrayente y espantoso de todo, en un rincón de los dibujos, había una niña. Una pequeña sentada, que los miraba de reojo.

Carraspeó—. Ellos tienden a dibujar las mismas cosas. Tienen una fuerte conexión, ya sabe, porque son gemelos.

—¿Han visitado algún lugar parecido al dibujo? ¿Conoce a alguna vecina, una niña pequeña que esté siendo maltratada?

Simone abrió grandemente los ojos, negó con la cabeza e indagó—. ¿Por qué pregunta eso?

—Generalmente los niños manifiestan temores o cosas que sus mentes infantiles no pueden comprender, mediante los dibujos que realizan. Como en este —Pouline alzó una de las hojas—. Tal vez ellos visitaron a alguna amiguita que estaba sufriendo y no pudieron procesar esa información.

—¿Dónde están mis hijos ahora? —Preguntó Simone, sintiendo de pronto una extraña punzada en el pecho, un presentimiento.

—En el salón de junto. ¿Quiere verlos y preguntarles sobre esto?

—Sí, por favor.

Ambas se pusieron de pie y caminaron hasta la habitación, pintada totalmente de blanco, con coloridos adornos en las paredes. Simone dio dos grandes zancadas hasta la mesa donde estaban los dos pequeños, dibujando tenazmente.

—¡Hey! —Los saludó con una sonrisa—. ¿Cómo están mis bebés?

—¡Mamá! —Bill dejó su crayón oscuro y abrazó a su progenitora fuertemente.

—Hola mamá. —Saludó Tom, dejando un crayón rojo sobre la mesa—. Estamos dibujando.

Los niños le enseñaron los dibujos a Simone y ella trató de no llevarse las manos a la boca. Era la misma escena que le había mostrado Pouline, pero con un detalle extra, unas manchas rojas cerca de la niña y manchando las paredes de ese horrible cuarto oscuro.

—Oh, esto se ve un poco extraño. ¿Dónde lo han visto? —Preguntó Simone, tratando de sonar casual y no atemorizar a sus hijos.

Los gemelos arrugaron el ceño y al mismo tiempo, alzaron sus manitos, señalando el rincón de la habitación en donde se encontraban, justo a espaldas de Simone.

La mujer volteó lentamente y allí, como en una película de terror, la niña la miraba, cubierta de sangre. Parecía que la oscuridad de la habitación de la pequeña se extendía hasta donde ellos estaban, sentía que se asfixiaba.

—Nos vamos —Mandó. Tomó las manos de sus nenes y salió corriendo de allí, para nunca más volver.

& FIN &

Les cuento un secreto, siempre me han dado más miedo las cosas de terror que tienen niños incluidos. Aquí los gemelos podían ver más allá del plano terrenal y no fue bonito lo que vieron. Usé la idea de los dibujos, porque una amiga profesora, me contó que mediante los dibujos estaban averiguando si los niños sufrían agresiones en sus hogares o sufrían bullying en la escuela.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.