11: “Reencuentro”

Hola gente bella, creo que este capi tendrá una escena que no les gustará y una que sí les gustará y mucho XD

Para el final, les pido repetir el tema de Enigma, se llama “Sadness”. Y tomen agua fría.

Head Over Feet”

Capítulo 11: “Reencuentro”

& Tom’s POV &

Esta semana había sido genial para mí. Es verdad que las clases se ponen cada vez más difíciles, pero todo se repara por las noches. Como me iría el viernes con Jess, Bill venía cada noche a mi cuarto con diferentes excusas. La mayoría de las veces solo nos abrazábamos y besábamos y luego de conversar, nos dormíamos, pero algunas noches nos apasionábamos. Me encantaba tocarlo y sentir su semilla caliente en mi mano. Y también me enloquecía sentir sus finos dedos en mis trenzas.

Ya no seguiré negándolo, estoy enamorado de él. Es un ángel. Y estos acercamientos físicos, solo han acrecentado mi deseo por él. A veces cuando lo miro a los ojos, puedo ver un brillo especial y me pregunto si él siente lo mismo. Y quiero arriesgarme y confesarle mis sentimientos, pero el terror me paraliza. ¿Y si se asusta? ¿Si luego me odia? No podría perderlo. Somos amigos, claro que tengo privilegios que los amigos normales no tienen, y no me arriesgaría a perder esto, no lo haré. Por eso tengo que callar a Jess a toda costa

&

Hoy regresamos de la universidad, me fui a la habitación a preparar mi maleta. Bill me seguía a todos lados y yo estaba encantado.

—Me llamas cuando llegues, ¿sí? —Pidió, haciendo uno de sus famosos pucheros.

—Sí bebé, te llamaré.

—¿Bebé? Me gusta.

—Serás mi bebé.

—Solo tuyo. —Me abrazó.

—¿Algo más que quieras pedirme?

—Asegúrate de cerrar tu puerta en la noche para que esa perra no se vaya a colar en tu habitación.

—¿Bill? —Lo miré divertido—. No seas exagerado, además ya te dije que es solo un arreglo.

—Nada de sexo.

—Lo prometo. —Miré el reloj—. Ya debe estar por llegar.

—Aprovechemos el tiempo entonces.

—¿En qué?

—Dame muchos besos. —Me acerqué a él y degusté sus labios.

—Exquisito, sabes a fresas.

—Y tú a hombre, fuerte, varonil y atractivo.

—Vaya, gracias. —Sonó mi móvil.

—Es la verdad.

—Jess, ok, ya bajo.

—Te vas.

—Sí, ¿nuestro beso de despedida?

—Esto es para que me recuerdes. —Tomó mi cara con ambas manos y me besó muy apasionadamente, Rayos, ¡me excité!

—Dios, Bill.

—Te quiero, Tomichu, cuídate y llámame cada día.

—Lo haré… te quiero, mi Billucho —Rocé sus labios y bajé con mi maleta.

Salí rápido de la casa, no quería que Bill viera a Jess y se disgustara.

.

Viajamos cerca de tres horas y llegamos. Nos estaban esperando, tuve que actuar desde el principio, le tomé la mano a Jess y de vez en cuando juntábamos nuestros labios.

Al llegar a la casa familiar, que era enorme, me mostraron mi habitación y llamé a Bill.

—Tomichuuuuuu —mi pequeño estaba feliz.

—Hola bebé, ¿cómo estás?

—Triste porque no estás conmigo.

—También te extraño.

—¿Tienes tu propia habitación?

—Sí, Billucho, desde aquí te estoy llamando, ahora cenaremos y me vendré a dormir, aunque te echaré de menos, ya me acostumbré a dormir contigo.

—Pero asegúrate de dormir solito igual que yo, ya dormiremos juntitos el domingo.

—Sí, cielo, me voy a duchar ahora.

—Está bien, un beso adiós.

—Adiós. —Colgué y solté un suspiro. Soy un loco enamorado.

&

Después de la cena con la familia, me fui con la intensión de dormir. Me quité la ropa y me metí a la cama.

De pronto se abrió la puerta y entró Jess… disfrazada de Bill. Llevaba unos pantalones ajustados, y una playera también apegada al cuerpo, seguro se había fajado los senos, porque su pecho se veía casi plano.

—Jess, no lo hagas. —Le pedí.

—Solo piensa que soy él. —Puso una radio, que no había visto—. Estas son las grabaciones de las clases de música, lo escucharás cantar. —La melodía sonaba y ella apagó la luz. Se acercó a mí y me besó.

¿En qué estaba pensando? En Bill… se veía igual a él, me estaba besando con pasión, no eran sus besos, pero ya era muy tarde… mi cuerpo había reaccionado.

Me puse sobre ella y le quité el pantalón, le dejé la playera, no quería cortar la ilusión.

Bill. —Gemí—. Bill… te amo Bill —Seguí gimiendo.

La penetré con fuerza y casi violentamente la embestí.

—Bill… Bill… Bill…

Me derramé con fuerza dentro de ella. Me puse a su lado y me eché a llorar, había traicionado a Bill. Cómo era posible, yo lo amo. ¿Por qué lo engañé? Porque ella era igual a él, pero no era excusa. Lloré largamente, Jess me acariciaba la espalda y los brazos sin decir nada. Cuando por fin me calmé le dije.

—Lo siento, esto no debió pasar.

—Tranquilo.

—En verdad, lo siento.

—¿Thomas?

—Dime… —Me giré para verla.

—¿Tanto lo amas?

—Con locura.

—¿Y por qué no lo dices abiertamente?

—Porque él no me corresponde.

—Claro que sí, se le nota y me odia porque está celoso. —Al oírla, sonreí.

—Son celos profesionales, él me lo dijo.

—Falso… en fin… yo te ayudaré.

—¿Por qué harías eso?

—Porque aunque soy una perra que disfruta del buen sexo, soy mujer y tengo sentimientos.

—No, Jess, dejemos las cosas como están.

—Pero estás sufriendo por él y tal vez William también esté en tu misma posición.

—Solo déjalo, ¿sí?

—¿Ya sé que podemos hacer? Canciones.

—Ya lo he intentado, pero él asegura que mis sentimientos son de BFF nada más.

—Ya haremos algo, te lo prometo.

—Bueno, solo no lo hagas enojar.

—¿Thomas?

—¿Mhm?

—Tú no eres gay. ¿Acaso sabes cómo tener sexo con un hombre?

—La verdad… no, bueno… creo que sé lo básico.

—Déjame darte un consejo. Primero, no debes hacerlo tan duro.

—Lo siento, Jess, yo… no pude controlarme.

—Bueno… tendrás que controlarte con William, porque anal duele un demonio.

—Yo… lo siento.

—Está bien. Y… gracias por ayudarme con mi familia… a pesar del chantaje.

—No fue nada, son agradables, si no fuera por Bill seguro me gustarías.

—Gracias Thomas… pero lo dices porque me parezco a él, ahora mejor me voy.

—Buenas noches.

&

Los siguientes días, seguimos pretendiendo ser novios y por fin llegó el domingo para regresar a casa.

—¿Hola, Billucho? —Le hablé al celular.

—¿Cielo, a qué hora regresas?

—Ya estoy en el aeropuerto, salgó en media hora, llegaré al anochecer.

—¿Quieres que vaya por ti al aeropuerto?

—No te preocupes, Jess me llevará.

—Que no te toqué. —Advirtió molesto.

—No lo hará, yo no la dejaré.

—Un beso, te espero.

—Adiós.

Dar Play ( Repetir hasta el final)

Al llegar a casa Bill me recibió en la sala. Tenía unos pantalones muy ceñidos, y no podía dejar de mirarle el trasero, no sé si él era muy inocente o muy malvado, porque movía las caderas al caminar, parecía un felino, me volvía loco.

—¿Estás muy cansado? —preguntó con una mirada de inocencia.

—Solo un poco.

—¿Vamos a tu cuarto?

—Bueno.

—Sube tú, yo te llevaré un vaso de leche.

Llegué arriba y me senté en la cama, Bill entró con un vaso, me lo pasó y yo traté de beber, pero me miraba de una manera tan jodidamente sexy que derramé un poco por la comisura de mis labios. Lo iba a limpiar y se me acercó y lo lamió. ¡Dios mío! ¿Qué fue eso? Se puso de pie y caminó sensual hasta el closet dándome la espalda.

—¿Sabes que te extrañé? —Se tocó las nalgas con ambas manos, yo tragué grueso— Estaba tan solo y quería jugar, pero no es divertido hacerlo solo. —Se quitó la playera, Dios me estaba excitando, de solo verlo—. Así que empecé a imaginar lo que haríamos estando juntos.

—¿Y qué haremos? —pregunté con la voz más rasposa de lo normal.

—Esto. —Se quitó los pantalones y se acercó a mí. Me quitó el vaso de las manos y me puso de pie, tomó una de mis manos y la llevó hasta su bóxer, estaba empalmado—. ¿Ves lo que me haces? —Yo tenía los ojos como platos, mi Billucho nunca había actuado así—. Te deseo Tomi y quiero saber si tú sientes lo mismo.

—Yo…

—¿Tú qué? Dímelo.

—Te deseo también.

—Bien —Me quitó la ropa, yo estaba demasiado sorprendido como para ayudarlo— Wow, tienes razón, también me deseas —dijo tocando mi miembro.

—Sí, Billy te deseo.

—¿Y a ella? ¿La deseas?

—¿A quién?

—A Jess.

—No, claro que no.

—¿A quién deseas, Tomi?

—A ti, solo a ti. —Esto parecía un juego sadomasoquista.

Nos besamos apasionadamente, me arrojó sobre la cama y se puso sobre mí. Sin dejar de besarnos, nos despojamos de la ropa interior y nos frotamos. Bill me movió y yo quedé sobre él, abrió las piernas para mi, ¿invitándome? Tenía deseos, pero no podía. Bill notó mi indecisión y me atrajo hacia él en un nuevo beso. Se puso encima de mí con las piernas abiertas y tomó mis manos para que apretara sus nalgas, así lo hice y gimió. Puso su trasero sobre mi miembro, no lo penetré pero la fricción era exquisita, comenzó a simular como si lo estuviera embistiendo y yo tomé su pene y seguí el mismo ritmo. Era como si realmente estuviéramos haciendo el amor. Gemíamos y nuestras respiraciones acompasadas estaban completamente descontroladas.

Sentí como se hinchaba a punto de explotar. Lo acerqué a mí y lo besé, alcanzamos el orgasmo juntos.

—Bienvenido. —Me dijo aún agitado.

—Me encantó el reencuentro.

—Esto es para que veas lo que te pierdes, si te vas con otra.

—Jamás te cambiaría por otra.

—¿Lo juras?

—Te lo juro. Tú eres lo más importante.

—¿Aunque sea un hombre?

—No me importa que seas hombre. ¿No ves lo que estamos haciendo?

—Es un pecado de los siete pecados capitales: la lujuria.

—Entonces eres el único que me ha hecho pecar en la vida. Te deseo.

—Ven… —Me besó—. Iría hasta el infierno contigo.

—Y yo contigo.

—Hagámoslo de nuevo.

—Con gusto. —Sonreímos cómplices.

&

Los remordimientos me atormentaban. Bill me hacía sentir diferente y raro a la vez. Lo de anoche fue sexo, bueno sin penetración, pero por donde lo mires fue sexo. Entonces si se porta así, no sé si está fingiendo que seguimos siendo BFF o de verdad es un ángel por su ingenuidad.

Jamás le diré que pasó con Jess. Porque siendo sinceros, ¿qué le diría, “me acosté con ella porque pensé que eras tú”? No tiene sentido, pero desde ahora en adelante no volveré a caer, seré de Bill y solo de él, me dedicaré a cuidarlo y darle todo mi amor, aunque sea encubierto, sí, eso haré, trataré de ganarme no solo su amistad, sino también su corazón. Con ese pensamiento en mente me dormí.

& Continuará &

Poco a poco, ambos se están dando cuenta que lo que tienen no es solo una bella amistad. Hasta Jess nota que Bill está enamorado de Tom. Están todos invitados a seguir leyendo. Y gracias por la visita.

Escritora del fandom

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