12: “Solo amigos”

Hola gente bella, este capítulo es muy musical. El primer tema es de Muse y se llama “Resistance”, pueden escucharlo durante el capi, pues se muestra la letra. El segundo tema es de Bruno Mars y sí deben verlo antes, se llama “Just The way you Are”, está subtitulado para que vean lo que Tom quiere decir. Y el último es de Camila, “Mientes” y este sí deben oírlo, porque le da el aura perfecta a la escena final.

Head Over Feet”

Capítulo 12: “Solo amigos”

& Jessica’s POV &

Era lunes y ya estaba todo listo, había hablado con Thomas para pedirle permiso y tratar de averiguar los sentimientos de William por él.

—Thomas, necesitamos preguntarte algo sobre estas partituras, ¿nos das un minuto? —Le pidió un chico de los “Snakes”

—Claro, Bill espérame en el auto, yo te alcanzo en un momento

—Ok. —Caminó despacio y una vez fuera de la U, le hablé.

¿William?

¿Jess? —dijo casi en un gruñido y me miró con odio.

—¿Puedo hablar contigo? Es importante. —Pedí, sentándome en el capó del auto.

—No te ayudaré a follar con Tom —dijo cruzando los brazos.

—¿Por qué? ¿Acaso lo quieres solo para ti? —Pregunté, alzando una ceja.

—¿A qué te refieres? —dijo a la defensiva, sonrojándose.

—¿Qué son ustedes? ¿Son pareja acaso?

—Somos amigos, no espera… somos más que amigos, somos BFF —respondió triunfante.

—¿Y tú como BFF, no le dejas tener novia?

—Claro que no, él puede salir con quien le plazca.

—¿Entonces, por qué no quiere salir conmigo, diciendo que tú te enfadarás?

—Eso no tiene que ver conmigo.

—Sí, guapo. Verás… el día de la fiesta de otoño, cantaré una canción de Thomas.

—¡¿Qué?! ¿Qué le hiciste para conseguir eso? Apuesto que le diste una súper noche de sexo. ¡Eres una ofrecida!

—Me hubiera encantado tener sexo con él, pero no.

—¿Entonces? —Ese chico estaba realmente molesto.

—Dijo que estaba dedicada a ti y quería dártela como sorpresa.

—Era eso… —Se sonrojó mucho y… ¿qué fue eso… un suspiro?

—En fin, la famosa canción parece una declaración de amor. A propósito, es un secreto así que no le hagas comentarios.

—¿En serio? —Seguía sonrojado.

—Dime William, ¿no has pensado el daño que le hará a la reputación de Thomas, el salir con un chico?

—Pero nosotros no salimos en citas, somos amigos… Yo tampoco quiero que él vaya a perder su reputación por mi culpa.

—Pero entonces… ¿le quieres?

—Claro que le quiero, él siempre está preocupado por mí, es mi BFF.

—Ya veo… mira ahí viene… será mejor que me vaya, adiós.

—Adiós.

Vi que Thomas se acercó y William lo abrazó muy efusivamente. En verdad aunque el chico diga que son BFF, estoy segura que los dos se aman como pareja.

Dar play (Escuchar durante toda la escena del ensayo)

& Tom’s POV &

—Hey, bebé ¿y este abrazo?

—Es porque eres encantador. Y te besaría, pero estamos en el campus y hay mucha gente.

—Gracias, vamos al ensayo, los chicos ya se fueron.

Al llegar, nos fuimos al estudio, donde nos pondríamos a escribir una nueva canción.

—Creo que hoy deberíamos escribir sobre los “amantes”, personas que se encuentran en secreto —dijo Gus.

—Me encantó la idea —respondió Bill, aplaudiendo.

—Qué tal si preguntamos —Sugerí— ¿Está a salvo nuestro secreto esta noche?

¿Estamos bien ocultos? —agregó mi moreno, mirándome de forma cómplice.

¿O nuestro mundo se vendrá abajo? —Proseguí, tomando la mano de Bill.

—¡Georg, muévete y escribe! Estos chicos están en proceso creativo —dijo Gus con una sonrisita.

—¿Crees que encuentren nuestro escondite? —Pregunté, moviendo mi pulgar sobre su mano.

¿Será éste nuestro último abrazo? —También preguntó, sonriéndome.

¿O las murallas nos caerán encima? —Intervino Gus.

Puede estar mal, puede estar mal —dije poniéndome de pie, pensando en que Bill y yo somos prácticamente homosexuales.

Pero debería estar bien —dijo Bill, levantándose conmigo.

Puede estar mal, puede estar mal.

Deja que nuestros corazones se consuman —Me guió hasta la ventana.

Puede estar mal, puede estar mal —siguió Georg.

Estamos cavando nuestra propia tumba —comentó Gus.

Puede estar mal, puede estar mal —dije tomándole ambas manos a mi pequeño.

Ya está fuera de control —respondió Bill, mirándome serio.

Puede estar mal, puede estar mal —Repetí, pensando en cómo el mundo nos juzgaría—. No puede durar —Volví a decir, pensando que esto es solo un sueño.

Puede estar mal, puede estar mal, hay que borrarlo rápido —dijo Gus.

Puede estar mal, puede estar mal —dije sin dejar de mirarle.

Pero debería estar bien —contradijo Bill, sonriéndome.

—¿Y si está mal… qué hacemos? —preguntó Gus, saliéndose del enfoque de la canción, logrando que todos lo miráramos.

—Hay que separarse —contestó Georg.

—¡No! —Bill y yo exclamamos al mismo tiempo.

—Hay que aguantar, resistir —dijo mi moreno.

—Por el amor que se tienen.

—¿Qué tal si le ponemos al coro… resistiremos por amor? —Sugirió mi pequeño.

Nos mantienen alejados y no descansarán hasta separarnos —agregué yo.

Abrázame, nuestros labios siempre estarán sellados —dijo Bill, guiñándome un ojo.

—¿Pero siempre estarán en las sombras? —preguntó Georg, confundido con el tema de la canción y nuestro secreto.

—Eso no importa —respondió Gus.

Y si vivimos nuestra vida temiendo, esperaré mil años, solo para verte sonreír —dije acariciando la mejilla de mi Billucho.

—Chicos, creo que esto no será una balada. Es demasiado potente, tengo pensado ponerle mucha batería —comentó Gus agitando sus baquetas.

—Yo creo que deberíamos hablar con uno de nuestros compañeros y ponerle algo de piano —dijo Bill.

—Yo puedo componer algo en piano, pero de todos modos alguien debe tocarlo, porque yo no dejo mi guitarra —dije con orgullo.

—¡A trabajar entonces! —Mandó Georg.

Nos quedamos trabajando en la música un rato más, el tema estaba casi listo, solo habría que incorporar el piano y terminábamos.

.

Una vez en casa, llevé a Bill al salón donde está el piano.

—¿Qué quieres mostrarme? —preguntó mi moreno, curioso.

—Una nueva canción… es muy especial.

—¿Es para tu amor platónico? —dijo mirando el suelo.

—Algo así… ven. —Se sentó a mi lado y comencé.

Dar play “Just the way you are”

(Leer la letra en español y después seguir leyendo)

—¿Te gustó?

—Ven, Tomi. —Me tomó la mano y me llevó a la piscina.

—La canción es preciosa, pero…

—¿Pero? —Me tomó las manos y me miró con seriedad.

—Pero esa chica platónica no te hace ningún bien. ¿Por qué no piensas en alguien que esté más cerca y que sea más accesible?

—¿En quién? —Ya me estaba asustando.

—En mí, por ejemplo.

—Pero, Bill. —Sonreí.

—Yo nunca te haría daño.

—Lo sé, pero esto es serio.

—Juega conmigo. —dijo con una sonrisa.

—¿Jugar?

—Juguemos a ser novios.

—¿Novios? —Ahora el que estaba serio, era yo—. No sabes el daño que le haríamos a nuestras familias con eso, Bill.

—Tomichu, por eso sería un juego, cuando estemos a solas y cuando estemos en casa, seremos novios, así no me daría tanta pena pedirte que me besaras. —Me dio una de esas bellas sonrisas—. Y así ya no estarías más triste por esa chica imposible.

—Está bien, Billy, seamos novios. —Accedí de inmediato y nos besamos. No había nada qué pensar, yo lo deseaba con todo el corazón.

—Señores —dijo una empleada—, buscan al joven William.

—¿A mí? Qué raro. ¿Vamos? —Me invitó, tomándome la mano.

Entramos al salón y me quedé impactado, era Teresa, la chica que fue novia de Bill.

—Los dejo, están en su casa —dije, retirándome al jardín con mi guitarra y con unos celos que me consumían el alma.

Dar Play “Mientes”

(Dejar sonar hasta el final del capítulo)

Sin embargo, no pude aguantar la curiosidad y volví a la sala. No estaban. Subí a la habitación y entreabrí la puerta de Bill. Y lo que vi me descolocó. Mi Billucho estaba sobre la chica, estaban teniendo relaciones. Cerré con sumo cuidado y volví a mi habitación.

Mi corazón se había quebrado. Mi Bill… estaba follando con su ex novia. Acéptalo Tom, él no es tuyo, nunca lo fue. Recuerda lo que te dijo “un juego”, eso era todo “juguemos a ser novios” y ahora estaba ahí… con otra. Claro, es un hombre TIENE que estar con una TÍA.

Lo nuestro nunca fue lo “nuestro”, fueron solo mis deseos los cuales le forcé a aceptar con la excusa de ser mi BFF.

Sin embargo, me sentía completamente desilusionado. Aquella vez en la casa de Georg, él me prometió que nunca más me pondría en esta situación y aquí estoy, desesperado sin él. Con miedo de perderlo para siempre. Pero… tal vez esta es la oportunidad… tal vez ahora debo terminar con mis tontas ilusiones y alejarme de él y dejar que esto tome el rumbo que tenían las cosas al principio, tal vez este sea el momento de ser lo que siempre debimos ser: AMIGOS.

Me iré a un hotel. Unos cuantos días lejos de él me ayudarán a aclarar mi mente, porque verlo con la chica cada día sería muy doloroso. Soy un cobarde, huyo ahora que mis padres no están, así nadie me pedirá explicaciones, soy un maldito y ahora sufro por ello.

Preparé unas mudas de ropa y escribí unas letras.

—Bueno Gus, ahora tendrás una canción dolida, de separación y de mentiras.

Leí el título de la canción “Mientes”, era ideal.

Bajé sin siquiera mirar la habitación de Bill. Abrí la puerta principal y me topé con mi amigo.

—Gus, qué sorpresa —dije con una falsa sonrisa.

—Quiero pedirle un cuaderno a Bill —comentó, mirando mis maletas. Arrugó el ceño.

—Él está ocupado ahora, pero pasa, espéralo. Y… toma, escribí esto.

—Gracias. —Miró el papel rápidamente—. ¿Pelearon?

—Algo inevitable, me iré unos días.

—¿A dónde?

—Al hotel Le Reys.

—¿Y él?

—Está arriba, ya vendrá, espéralo… yo… debo irme.

—Suerte amigo, nos vemos en la U.

—Adiós.

& Bill’s POV &

Tuve sexo con Teresa y me sentía horrible. Ella quería que le diera una “despedida” porque se iba de viaje. No sé por qué pero tenía un muy mal presentimiento. Sonó mi celular.

—¡¿Maldito William, qué le hiciste a Thomas?! —Me gritó una mujer por el auricular.

—¿Jess? ¿De qué hablas?

—Me acaba de llamar para decirme que no cantaré la canción que escribió para ti. Esa canción es hermosa y con ella tenía garantizada una buena evaluación. ¡¿Qué demonios le hiciste a Thomas para que ya no quiera que la cante?! —Volvió a gritar.

—Nada chica, seguro que cambia de opinión. Adiós. —Colgué con el corazón latiendo desbocado. ¿Tomi estaba enojado?

—Bill, ya estoy lista —dijo Teresa.

—Vamos, te acompaño a la puerta.

Bajé pensando qué había sido esa conversación, ¿acaso Tom me había visto? No lo creo, subí a Teresa a la pieza cuando no estaba a la vista.

—Bill, amigo.

—¿Gus? ¿Qué haces aquí? ¿Y Tom?

—Yo me voy, adiós —dijo Teresa, saliendo con rapidez.

—Adiós Teresa, buen viaje —dije, aún preocupado.

—Tom se fue amigo.

—¿Irse? ¿A dónde?

—¿A un hotel? —respondió el rubio con el caño apretado.

—Eso es de locos. Esta es su casa.

—Toma esto. —Me entregó lo que parecía ser una canción.

—¿Qué significa esto? —pregunté alterado.

—Él está enojado contigo y como te quiere mucho y no quiere pelear, pues se fue.

—¿Sabes a dónde se fue?

—Sí.

—Debes llevarme, por favor. —Estaba desesperado—. Tengo que arreglar este problema, te lo ruego Gus, ayúdame.

—Bueno hombre, yo te llevo.

Mientras conducíamos al hotel me dolía el estómago. Mi Tom se fue, lo traicioné y ahora cómo le pido perdón, cómo hacer que me crea. No voy a poder negar lo que pasó y sin embargo no fue nada. Nada tiene importancia si no es con Tom, él tiene que entenderme. Lo amo, cómo voy a estar sin él. Tengo que explicarle que fue solo un mal entendido, tiene que volver a mí.

Al llegar, preguntamos en recepción, no nos querían dar información, pero Gus usó sus influencias y finalmente me dio un número.

—705.

—Gracias, amigo.

—Te esperaré aquí, trata de convencerlo.

—Lo haré.

Subí en el ascensor con el corazón latiéndome a mil por hora. Llegué al piso y miré 701, 702, 703, 704 y 705 toqué.

—No he pedido… —Se quedó de piedra.

—Tomi…

—¿Bill, qué haces aquí?

—Tengo que hablar contigo.

—Pasa. —Entré con miedo.

—¿Por qué te fuiste de la casa?

—Por… cosas mías. —Miró el suelo.

—Seamos claros, tú y yo no nos mentimos, dime la verdad. —Lo presioné—. Dímelo Tom, ¿es por Teresa?

—Bill… yo.

—¡Dilo, maldita sea! Sé claro de una vez. —Las lágrimas se agolparon en mis ojos, tenía que luchar para que no cayeran sin control.

—Sí, Bill, me puse celoso, extremadamente celoso ¿y sabes qué?

—¿Qué? —Sus palabras me alentaban.

—¡Está mal! —Un balde de agua fría.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Porque no soy quién para celarte, Bill, soy tu amigo, nada más y tú tienes todo el derecho de tener novia y salir con quien quieras.

—Ella no es mi novia, tú…

—No, Bill, es solo un juego… que ya no debemos jugar, ya no seremos más “novios” porque tú tienes derecho. No te das cuenta, eres encantador, las mujeres te siguen, tienes que estar con una chica.

—Pero me gusta estar contigo —respondí llorando.

—Pero está mal, estamos malinterpretando las cosas, somos… siempre fuimos amigos y solo amigos, fue mi culpa que empezáramos con nuestros juegos.

—Pero me gustas, Tom.

—Bill, yo no te gusto, yo soy un hombre, te gusta sentir placer, eso es todo, y es lo más normal del mundo, lo hicimos juntos y lo sentimos y nos encantó, pero ya basta, debemos aclarar nuestras mentes. Debemos volver a lo que éramos en un principio a ser Bill y Tom.

—Tomichu —Supliqué llorando.

—No lo hagas más difícil para mí, Bill.

—Te necesito. —Lo abracé, él correspondió y él me acarició la espalda.

—Ya verás como te acostumbras.

—¿Y por qué huiste?

—Porque tu cercanía me duele, ¿no te das cuenta?

—A mí también me duele y estoy tan arrepentido, si pudiera volver el tiempo atrás, jamás la habría recibido en casa.

—No digas eso, puedes estar con ella.

—No quiero estar con nadie más que contigo.

—Mira, Bill, todo seguirá como siempre, yo seguiré siendo tu BFF, solo que ya no nos tocaremos.

—Pero yo necesito tu contacto, ahora mismo necesito que me confortes y me beses.

—Bill, mírame. —Nos soltamos—. Ayúdame en esto, por favor.

—No me pidas eso.

—Bill, el buen nombre de las empresas de nuestras familias se vería envuelto en un escándalo si nos ven a nosotros, los herederos, como gays. ¿Quieres eso?

—Estás mezclando las cosas.

—No importa, yo no quiero que te separen de mí, y si para eso, solo debemos ser amigos comunes y corrientes, lo haremos, y ya no hay nada más que hablar.

—Pero, Tomi. —Lo besé, lentamente me correspondió—. ¿Lo ves, Tomi? Tú también lo quieres.

—Digamos que ese fue nuestro beso de despedida. Vete por favor, Bill.

—Tomi no me saques de tu vida.

—No lo hago, solo cambio los papeles, ahora por favor vete y ya no llores.

—Adiós.

Me fui sintiendo como mi corazón se quebraba. Ahora que por fin me había dado cuenta que amaba a Tom, metí la pata acostándome con Teresa y ahora mi Tomi quiere que seamos solo amigos. Dios mío dame fuerzas para poder seguir.

& Continuará &

Ok, lo admito, me dolió mucho este capítulo. Sobre todo por la escena del final. Espero que todavía quieran seguir leyendo. Besos a todos.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.