18: Pacto de Paz

Este capítulo está dedicado a un grupo de face llamado “More than Soulmates” para ustedes chicas, que leyeron el comentario de Lupis . Besos y que lo disfruten.

Minotaurus II: Furia Taurina” Fic Twc/Toll de MizukyChan

Capítulo 18: Pacto de Paz

Tom no comprendía por qué Dylan estaba tan nervioso por la invitación de los hombres lobo, ellos ya había tratado previamente con Patril y algunos otros miembros de su clan de pelaje gris, y nunca sintieron peligro con ellos, jamás mostraron alguna señal de hostilidad. Con esa duda en mente, prefirió llamar a Anis y preguntarle si él sabía algo al respecto. Había intentado antes con los dioses de Asgard, pero como padres primerizos tenían muchas dificultades con su hijo, y finalmente no le dijeron nada de utilidad.

¿Seguro no quieres ir conmigo? —preguntó Tom a su “mate”, quien estaba casi dentro del enorme armario, buscando quién sabe qué.

No Tomi, mañana es el viaje y menos mal que busqué en internet sobre el clima, yo creí que iríamos a la playa, pero no podían ser vacaciones y ahora tengo que rehacer todas mis maletas.

Tom rió ante eso y se acercó para sacarlo del closet y besar sus labios, hasta dejarlo sin respiración. Cuando Bill abrió los ojos, un ligero sonrojo adornaba sus mejillas.

¿Por qué mejor no te quedas y me follas bien rico? —dijo mojándose los labios con la lengua, en una forma muy sensual.

No hagas eso bebé —El celular del trenzado sonó y al ver la pantalla vio que era el miembro de “los siete”, así que aceptó—. Anis, que gusto.

Mira chico, te conozco y seguramente ahora estabas a punto de dejarme tirado, por follar con Bill. Así que sube tu trasero elegido al auto, que nuestra cita es en media hora —Y colgó. Tom estalló en risotadas y Bill quien había oído la plática, le dio un golpecito en el hombro.

Ve a hablar con ese cabrón arruina pollas y vuelve pronto, para que me folles a gusto —El pelinegro le dio un piquito y volvió a su tarea de escoger atuendos despampanantes para el viaje.

&

Media hora después, Tom y Anis estaban en un bar con cervezas en sus manos. El mayor sonreía, mostrándole las nuevas fotos de su hijo con Ritha. Tom estaba dichoso, porque cuando sus hijos nacieran, tendrían muchos amigos para jugar. Él jamás había perdido la esperanza y aunque sus hijos de la promesa todavía no llegaban, llevaban tres años intentando nuevas poses con Bill, disfrutando mientras el gran toro los enviaba.

Después de dejar los temas triviales, Tom carraspeó y fue directo al grano—. Necesito hacerte una consulta.

Claro, para eso me llamaste. ¿De qué se trata?

Se trata del bosque de Lupis. Tenemos una reunión allí con Patril.

Pese a que no me gustan los hombres lobo, Patril se ha portado como un caballero. ¿Por qué las dudas? —indagó el mayor.

La verdad, es que es la actitud de Dylan la que me preocupa —Tom dio un sorbo a su bebida y agregó—. Desde que llegaron las invitaciones, está muy preocupado.

¿Las invitaciones, en plural? ¿Irá alguien más?

Sí, lo siento, olvidé mencionar que Royal y su grupo llegará al bosque a reunirse con nosotros, durante la noche.

¿Qué día?

Mira, aquí está la fecha —Tom sacó su teléfono y le mostró el día al otro. Anis a su vez, sacó su propio teléfono y revisó unas cosas.

Es día de luna llena —anunció y se pasó la mano por la cara, como si fuera una mala señal—. Por ese motivo Dylan está preocupado. ¿Quién más irá con ustedes?

Sólo seremos Bill, Dylan y yo —Tom alzó los hombros, como si fuera algo sin importancia.

Dios, tienen que dejar de ser tan ingenuos, Tom —Gruñó el adulto.

¿Eh?

De todas las tribus perdidas, las que siempre han tenido problemas entre ellas, son los vampiros y los lobos. Y ahora quieren juntarse: de noche y en luna llena —dijo las palabras en forma irónica—. Si planean unirse contra los taurinos, que recién están reafirmando su estructura, lo único que tienen que hacer es eliminar a los elegidos. Esa sería su venganza perfecta.

No creo que ese sea su plan, Anis, pero tu punto de vista me hace comprender la actitud de Dylan —Tom se tocó la barbilla—. Tal vez nos están probando. Quieren saber si realmente buscamos la paz de las tribus y no sacar provecho de ellos, como Phillips y los antiguos líderes hacían.

No sé tío, pero llamaré a “los siete” y les informaré sobre esto. Dylan fue un cabronazo al no contarnos de esta reunión. Podría ser el fin de toda la manada.

No, Anis. No será el fin de nadie. Será el principio de la ansiada paz.

Tom estiró la mano y apretó la del otro. Lo miró a los ojos y elevó su aura. Nadie podía ver físicamente nada, pero todos los presentes en ese bar, sintieron algo bello en su corazón. Anis no pudo evitar sonreír y cuando el trenzado lo soltó, dijo—. Está bien, confiaré en ti y en el Minotaurus.

Siguieron hablando un rato más y finalmente, cuando Tom se levantó para partir, el adulto le tomó la mano y comentó—. Gracias por lo que hacen, Tom.

&

El día de la reunión había llegado y los gemelos decidieron dormir un rato en el hotel en que el que se quedarían, hacía frío, pero lejos de molestarse, simplemente se abrazaron más fuerte para prodigarse calor.

El teléfono sonó y un somnoliento trenzado lo cogió—. Hola.

Al parecer te desperté —dijo Dylan al otro lado de la línea—. Sólo quería invitarlos a comer antes de partir. Ya pasan de las siete.

Oh, rayos. Bill me matará, quería darse un baño de belleza. Pero está bien, a las ocho en el restaurant del hotel —cortó la llamada y se volvió a cubrir con las mantas, abrazando al de rastas bicolores y besando su cuello, hasta hacerlo gruñir.

¿Tomi, qué haces?

Te despierto. Ya es tarde, cielo —Siguió besando las partes sensibles de su “mate”.

¿Qué tan tarde?

Más de las siete y a las ocho, debemos bajar a comer con Dylan.

¡¿Qué?! —Bill se sentó de golpe en la cama y arrojó lejos las mantas—. Debo arreglarme —Y desapareció en el baño.

Tom se hundió en la almohada y olió el perfume de su amado, impregnado en ella.

&

Cerca de la medianoche, los tres taurinos llegaron a las afueras de un territorio impresionante. A pesar de ser de noche, la luz de la luna y las estrellas, les permitían ver la mortandad en la vegetación del lugar. Bill buscó la mano de su amado y la otra la llevó a sus labios, entristecido porque todo ese bosque lucía así de fantasmal, parecía muerto.

¿Por qué razón los licántropos lucharían tanto por este terreno? —Tom vocalizó la pregunta de su “mate”—. Apuesto a que ni siquiera los insectos viven aquí.

Tienes razón, joven elegido —susurró una voz entre los árboles.

¿Quién es? —Gritó Bill y achinó los ojos, para ver mejor.

Soy Royal, el más antiguo de los hijos de Nosferatu —Se presentó el hombre. Bill se sorprendió un poco al verlo, por un momento creyó que vería a alguien más anciano, como Patril, y no a un hombre tan guapo.

¿Has venido solo, Royal? —cuestionó Dylan, dando un paso al frente de los elegidos.

No, Orion y tres de mis guerreros están apostados en los cuatro puntos cardinales del bosque —informó el vampiro—. Pero aquí, estoy sólo yo. Espero a Patril.

No tendrán que seguir esperando —La suave voz del anciano se unió al grupo.

¿Cómo estás Patril? —Saludó Tom, quien le tenía gran cariño al viejo, por haber salvado a su amigo Tobi.

Muy bien, joven Tom —Estrechó su mano y luego hizo lo mismo con Bill, Dylan y el mismo Royal—. Creo que es hora.

Caminaremos hasta el centro del bosque —informó Royal y los demás lo siguieron a paso tranquilo—. Creo que es tu turno de contar la historia, Patril.

Tienes razón.

¿Qué historia? —indagó Bill, totalmente curioso—. ¿Es sobre este bosque?

Exacto —contestó el lobo—. Este territorio era llamado “Lupus” en la antigüedad, por las grandes cantidades de lobos que se veían correr por aquí, sobre todo en las noches de luna llena.

Pero los lobos son muy territoriales, seguro siempre había peleas por gobernar el bosque —comentó Tom, recordando una historia que había leído en la escuela.

Es cierto, pero estos lobos no eran normales, Tom, aquí venían a correr los hombres lobos, los clanes de diferentes sectores venían a disfrutar de la pasividad del bosque en luna llena. Por eso no había enfrentamientos, cada lobo obedecía a su líder y estos a su vez, tenían una tregua entre los clanes.

Dices que le llamaban Lupus, ¿por qué entonces se llama “el bosque de Lupis”? —preguntó Bill, muy atento a lo que se relataba.

Eso es porque uno de los antiguos líderes llevaba ese nombre, mi tátara-abuelo. Él junto a su familia vivían en el poblado que rodeaba al bosque, participó en un grupo conocido como “la guerrilla”, formado por hombres de pueblo, que protegían sus ciudades en caso de haber hostilidades.

Algo así como un ejército, pero sin uniforme —agregó Royal, con una sonrisa—. Me divertí mucho en esos años, pobres corderitos —A los gemelos no le pasó inadvertido el ceño de enojo de Patril con este comentario.

Con su fuerza sobre natural, el poblado siempre fue protegido y mantuvieron alejados a los criminales, en agradecimiento, el alcalde de aquellos años, lo nombró dueño de los terrenos del bosque, dándole su nombre. Además, eso servía de protección al gran secreto de los licántropos.

¿Y cómo fue que el bosque terminó así de destruido? —Esta vez fue Tom, quien se animó a preguntar.

Me temo que nosotros estuvimos involucrados en eso —admitió Royal, con pesar en el tono empleado. Dylan sonrió y los gemelos, volvieron a sentirse tranquilos.

La lucha entre las tribus perdidas de lobos y de vampiros, empeoró día con día —prosiguió Patril—. Y fue así que en un momento, muchos luchaban aquí, en este mismo bosque, cometiendo atrocidades que enojaron a nuestros dioses supremos. Ellos decidieron que debían darnos una lección y arrojaron fuego desde el cielo, justo aquí.

Los gemelos vieron a su alrededor y notaron que estaban en el medio del bosque. Sus ojos vagaron por los árboles que estaban completamente derribados y quemados. Era como si un gran meteorito hubiese caído y la onda expansiva hubiera quemado todo a su paso, en metros, quizás kilómetros a la redonda. Pero lo más curioso, era que en ninguna parte había un cráter confirmando esa teoría.

¿Qué pasó entonces? —indagó Bill, con los ojos muy abiertos. Patril sonrió al verlo, pues le pareció recordar a su hija de pequeña, atenta a las historias cuando se iba a dormir, muchos años atrás.

La gran mayoría murió aquí —Mostró con sus manos el lugar—. Y una maldición cayó en los bosques. Desde ese hecho, la gente lo llama “Tunguska”, y todo lo que alguna vez fue verde, se quemó. El terreno estará estéril, hasta que los dioses perdonen a sus hijos y vuelva a haber paz entre las tribus.

Los taurinos se molestaron con nuestras tribus, pues habíamos captado la atención del mundo entero con este evento. Cientos de científicos buscaban un cometa perdido y señales de vida extraterrestre, cuando la realidad era que sólo había sido la ira de los dioses —habló Royal, con los ojos tristes—, pero también habían restos de cadáveres que los humanos no podrían analizar nunca. ¿Se imaginan qué hubiera pasado si en lugar de aliens hubieran encontrados hombres lobo y vampiros? ¿Pueden imaginar en el pánico entre los pobres humanos? —Los gemelos recordaban la cara de Gustav cuando se enteró sobre ellos y comprendieron el punto del líder vampiro.

Según los gobernantes del Club Bohemio de esa época, ese fue el motivo para perpetuar entre los humanos, el nombre de “Tunguska” —agregó Dylan, recordando los datos que había analizado hacía un tiempo— y para manejar la prensa local e internacional, se adjudicaron las propiedades de todo el bosque y los alrededores, dejando a los lobos sin terrenos.

No fueron sólo los lobos —añadió Royal—, nosotros teníamos una colonia en estas tierras. Veníamos a cazar gente moribunda a los pies de estas montañas, no hacíamos mal a nadie, pero los taurinos nos alejaron también, alegando que los dioses terminarían de extinguir a la raza de la noche mediante la fuerza de su manada.

¿Los amenazaron? —preguntó Tom, abiertamente sorprendido.

Mira chico —dijo Royal con una sonrisa—, si tuviéramos una lucha cuerpo a cuerpo entre las tribus perdidas, jamás lucharía con un toro, es algo obvio dentro de la naturaleza. ¿Te imaginas un murciélago contra un toro? —Rió de sólo imaginarlo.

Wow —susurró Bill, tan impresionado como su gemelo.

Ahora queremos recuperar nuestros terrenos, para volver a tener un lugar para vivir en paz y hacerle ver a los dioses que hemos aprendido nuestra lección —agregó Patril.

Entiendo —dijo Tom—. Aunque viendo todo esto así, es triste.

Sólo será por un breve tiempo, joven elegido —La voz de Royal se había vuelto sumamente solemne—. El dios de la sangre, Nosferatu, nos ha dicho que cuando los terrenos sean devueltos, ellos bendecirán la tierra infértil y el bosque de Lupis recuperará su verdor, la vida volverá a surgir.

Pero tenemos todo listo para regresar las tierras a sus dueños —comentó Dylan—, sólo esperamos a que Patril las acepte.

El bosque de Lupis no será para mí. Yo ya estoy próximo a la tumba.

Pero no partirás por mi mano, Patril, te lo aseguro —Bromeó el líder vampiro, haciendo reír al más viejo.

Lo sé, lo sé —Dylan carraspeó y el anciano lo miró—. Esta vez sí aceptaré los terrenos, pero no serán para mí, pues como dije, ya estoy cercano a la muerte.

¿Y entonces?

El bosque de Lupis debe quedar a nombre de la próxima líder, mi hija Lupis TWC la menor de los catorce hermanos, la única que ha demostrado reinar con justicia y sabiduría, la que puede imponer la paz por la razón y no por la fuerza bruta de los lobos alfa.

¿Por qué las letras T – W – C?

Son las iniciales de sus tres hijos —respondió el lobo.

Será hecho Patril, sólo debemos hacer los arreglos legales y los terrenos serán devueltos a tu gente y a los hijos de la noche —afirmó Tom, como todo un elegido.

Los ojos de los antiguos líderes se anegaron. Las promesas por fin se cumplirían, la vida volvería a florecer en el bosque. Los gemelos sintieron tanto gozo en su pecho, que se abrazaron contentos de comenzar con la paz prometida a las tribus perdidas. Su aura blanca brilló por todo el sector, los vampiros ocultos en los puntos cardinales vieron la luz blanca por todo el terreno y los lobos aullaron de gusto.

Por sobre los cielos, los dioses observaban complacidos. Uno de apariencia temible, con dos cuernos sobre la cabeza comentó a sus colegas—. Esa luz de esperanza, acaba de fertilizar el suelo de ese lugar.

& Continuará &

Hola a todo el mundo. Lo que ocurre es que cuando puse el nombre del bosque de Lupis, lo hice pensando en la referencia del latín “lupus”, pero mi amiga Lupis TWC Kaulitz hizo un comentario divertido y no pude evitar ponerlo aquí. Espero le haya gustado. Ahora sí, viene el final. No se lo pierdan. Besos.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *