18: ¿Remordimientos?

Lazo de Sangre” Fic Twc de MizukyChan

Capítulo 18: ¿Remordimientos?

 &   Bill’s POV   & 

Estaba de rodillas en el suelo, temblando en brazos de mi gemelo, quien me acariciaba la espalda y me decía algo, que no alcanzaba a entender.

El llanto no me permitía detener los temblores de mi cuerpo, aunque no estaba seguro si temblaba por eso, o por temor. ¿Temor a qué? Nunca fui religioso, pero sabía que el asesinato, era un castigo que ni Dios ni los hombres perdonaba.

Y por causa de nuestro crimen, dos seres inocentes, también habían caído. Esto era terrible, tal vez ese era el castigo… por cada vez que mates… dos de los tus seres queridos morirán… No, esa era una idea absurda. Sacudí la cabeza para desecharla.

—¿Bill?

Alguien me llamaba… ¿quién?

—¿Bill, estás bien?

Era la misma voz, quería ver de quién era, pero no podía alzar el rostro, mis ojos estaban fijos en el cuerpo inerte de James.

Sentí un beso en mi cabeza, era Tomi, podía olerlo, y eso era lo único que me permitía no vomitar por el hedor a muerte que se extendía por todo mi alrededor. Sólo en estos momentos maldije mis sentidos, esta nueva habilidad que me permitía sentir todo cien veces más fuertes que un humano común, hacía que el aroma desgarrador de la muerte penetrara mis fosas nasales sin piedad y me confirmara físicamente que habíamos cometido un delito.

—¡Oh Dios mío!  —Grité con fuerzas, pero tal vez sólo se oyó como un débil quejido.

—Calma Bill.

Volví a oír esa voz suave y tranquilizadora, ¿será Tomi? No puedo estar seguro de nada, es como si cabeza estuviera sumergida en agua y todos los sonidos a mi alrededor fueran distorsionados por las olas. Quise levantar la cabeza, sacar de mi campo visual a James, pero no podía.

—¿Qué pasará con James?   —Escuché a lo lejos.

—Deshacernos… cuerpo.

Fueron las palabras que mi mente reconoció… ¿cómo lo harán? Quise saber y alcé la cabeza.

—Tom, llévatelo de aquí  —Claramente era Jorg quien lo ordenaba.

Sentí como era suavemente levantado del suelo, y luego acomodado en los brazos de mi hermano, me aferré a su cuello y cerré los ojos, quería desaparecer, estar ahí… en los brazos de Tom por siempre y sólo dormir… sin estar rodeados de conspiraciones, vampiros y oráculos… yo sólo ansiaba a Tom.

—Tomi… —susurré.

—Sshhh. Tranquilo, ya estás a salvo —Me respondió, besando suavemente mi frente.

Sentía sus músculos fuertes, caminaba con calma, sin prisas, sin que mi cuerpo le pesara o fuese una molestia para él. Sonreí internamente, me gustaba ser así, el menor consentido por Tomi.

—Llegamos —dijo despacio, bajándome y asegurándose de que no me fuera a desplomar estando en mis pies.

—Tomi… —Su nombre era lo único que parecía tener sentido en esos momentos.

—Aquí estoy Bill   —Entramos al cuarto y cerró la puerta.

—Tomi… —susurré y me volví sólo para abrazarlo y no dejarlo escapar. Una vez más me levantó y me llevó a la cama. Me recostó allí y se acomodó a mi lado.

—Aquí estoy Bill.

—Tengo miedo Tomi, mucho miedo.

—No debes temer nada, yo estoy aquí y cuidaré de ti —respondió él con una calma incomprensible para mí en esos momentos.

—Matamos a tres persona hoy…

—No Bill, no fuiste tú, yo maté a Constantine, por ser un traidor y un asesino. Él mató a James y al hacerlo, condenó a muerte a Seth —Su voz se tornó fría—. Constantine merecía morir Bill, yo sólo fui el medio para lograrlo.

—Tomi…

—No permitiré jamás, que alguien te haga daño. Los mataré a todos si eso ocurre.

—Yo no haré tal cosa —Me senté en la cama y lo miré a los ojos—. Si te matan, haré lo mismo que Seth, correré a buscar mi muerte, porque no  aguantaré estar ni un segundo sin ti. No me importan ni Lilith, ni su Eminencia, ni nadie en este jodido mundo, sólo tú Tomi… nadie más que tú.

Se sentó y me arrebató el aliento en un beso apasionado, duro y necesitado.

&   Tom’s POV   &

Lo besé como si mi vida dependiera de ello, debía sacarlo de ese estado mental angustioso en el que se encontraba, Jorg me advirtió mentalmente que Bill se podía quebrar con su primera muerte, y todo había empeorado con lo que ocurrió con nuestros amigos. Rayos, yo mismo estaba a punto de colapsar al ver a estas personas en las que había puesto mi confianza… verlas… morir… tan rápidamente.

¡Oh Dios!, ¿por qué? Siempre pensé que lo más terrible que me había ocurrido a mi vida, era el hecho de que Bill me odiara y que se uniera a ese grupo de brujos en la escuela, pero ahora… eso parecía tan irreal… ahora nos estábamos jugando las vidas, y al parecer no eran sólo las nuestras… otras vidas se estaban perdiendo.

Apreté la cintura de mi pequeño y lo recosté en la cama y me hundí en su cuerpo, lo sentía estremecer por cada roce, rápidamente le quité las ropas, casi arrancándolas, debía hacerlo, debía tenerlo, hacerlo mío y mostrarle que aquí estaba, que siempre estaría y que lo cuidaría… debía mostrarle que seguíamos vivos y que debíamos aprovechar cada oportunidad para amarnos al cien por ciento. No era sólo un acto de lujuria, era un acto de entrega, debía mostrarle… mi alma.

—Tomi… —Gimió bajito.

Empujé su cuerpo con el mío contra la cama, buscando todo el contacto posible. Dejé su boca y lamí su cuello, bajando lentamente por su delicado y pálido pecho, que se mecía con cada latido desbocado.

—Te amo… —susurré sin poder detener mis acciones.

Bajé por su estómago y lamí la estrella de su cadera. Sentía su miembro erguido al lado de mi mejilla, pero lo ignoré. Bajé hasta sus muslos y abrí sus piernas para estar entre ellas. Lamí sus muslos interiores y sentí aquella vena palpitar, me acerqué a ella, muy cerca de su pene. Mis ojos ya estaban negros de pasión. Levanté el rostro y mis incisivos salieron a flote, pasé la lengua por ellos, asegurándome de lo filosos que estaban y sin previo aviso, los incrusté en la suave piel de mi gemelo.

El sabor metálico rápidamente inundó mis sentidos. El sabor único de Bill llenó todo mi ser, le escuché gritar a la distancia y por nuestra conexión, le hice saber cuánto le amaba, sentía como mi hombría crecía por el placer inexplicable de esta acción y tras beber, lamí la herida para sanarla.

—Entra en mí   —Me pidió Bill completamente agitado y yo sólo pude complacerlo.

Lamí mis propios dedos y lo preparé con premura, pues ambos estábamos completamente desesperados por más contacto.

—Sólo… sólo hazlo   —Me insistió.

—Te amo… —susurré y entré en su cuerpo hasta el fondo.

—Aahh… lo sé… —dijo casi sin  aliento—. Claro que lo sé.

Todo mi ser temblaba de placer al ser recibido y apretado por la calidez del cuerpo de mi pequeño. También sentía todo el caudal de emociones de mi hermano, dentro de mi propio corazón.

—Relájate… —Le pedí y él asintió—. Olvida todo… yo estoy aquí.

—Te amo Tomi… no me dejes… —Vi como una lágrima se escapa de sus ojos.

Embestí con más fuerza, golpeando su maravilloso punto mágico, para hacerle gritar de placer. Me acerqué y lamí sus pezones, sin perder el ritmo que llevaba.

—Diooosss  —Gimió al sentir como su punto era golpeado sin cesar.

—¿Te gusta?  —pregunté seguro de la respuesta.

—Todo lo tuyo me gusta Tomi… todo lo que me das —dijo con la voz ronca de placer.

—¿Vale la pena?  —indagué y él se tensó, no paré mis movimientos.

—Tomi…

—Lo haré cuantas veces sea necesario Bill… mataré a todo el mundo… con tal de tenerte conmigo… con tal de poder hacerte mío… para poder amarte como siempre he anhelado   —Le aseguré, mirando con mis ojos negros directamente a los suyos.

—Oh…

—¿Comprendes ahora? —pregunté sin dejar de moverme y acariciando su miembro con una mano.

—Sí… —Gimió y enterró sus uñas en mi espalada, alentándome a penetrarle con más fuerzas.

Le di en el gusto, como siempre he hecho, me moví contra él casi frenéticamente, sentía las ondas de placer de su cuerpo en el mío y acerqué mi rostro a su boca.

—Márcame  —Le pedí con deseos, sabía que éste era nuestro gatillante.

Sus colmillos rasgaron mi piel en un certero movimiento y el placer se intensificó como un golpe de energía eléctrica, al sentir que pronto su lengua cerraba la pequeña herida, mi cuerpo colapsó y toda mi semilla invadió su interior y pronto mi mano se llenó del semen de mi hermano.

Respiré agitado y sin salir de Bill, le vi a los ojos, me miraba con adoración, supongo que yo le veía de la misma manera. Lentamente me acerqué y besé sus labios castamente. Salí de su cuerpo con lentitud y él me abrazó.

—Tienes razón amor mío  —susurró en mi oído.

—Soy el mayor, siempre tengo la razón  —Bromeé.

—Tú vales la pena —Asentí y nos abrazamos. Me pregunto ¿Qué harán con el cuerpo de James? ¿Qué le dirán a su Eminencia? Debemos enterarnos antes de que el viejo nos llame, no podemos arriesgarnos, ni a los demás.

—Calma Tomi —murmuró mi pequeño, mordiendo ligeramente mi oreja—. Ya nos enteraremos luego —Me leyó la mente—. Ahora quiero… —Se lamió los labios—. Quiero que me sigas convenciendo de que lo que hemos hecho está bien —Alzó una ceja… Bill es un pillo.

—Te amo pequeño  —susurré y le volví a besar.

En la entrada del monasterio, otro drama se vivía. Jess lloraba al lado del cuerpo de James y era consolada por Ann y Selene.

—¿Qué demonios ha pasado? —preguntó Gustav al entrar al lugar y ver a todos en torno a un cuerpo.

—¿Dónde están los Kaulitz?  —Gruñó de inmediato Georg a su lado.

—Han pasado muchas cosas…  —Trató de explicar Jorg, con la voz sombría.

—Dinos  —pidió el rubio y los otros vampiros se acercaron a los enviados especiales.

—Primero cuéntanos qué pasó con su Eminencia  —Solicitó Jorg.

—No diremos nada hasta saber dónde están los elegidos —Volvió a gruñir el castaño, esta vez apretando los puños en clara señal de que pelearía por una respuesta.

—Calma Georg   —pidió Jorg—.  No buscamos más peleas.

—¿Qué pasó?   —Reiteró Gustav.

—Por dónde empezar —dijo el “vampire” más viejo, tocando sus sienes—. Tom ha desarrollado super fuerza, abrió la puerta prácticamente solo.

—Eso lo podíamos esperar —comentó el castaño.

—Aunque no sin entrenamiento —agregó Valentine—. Ese chico es asombroso, por Bill es capaz de…

—Lo sabemos  —intervino el rubio.

—El asunto es que yo debía liberar a Constantine, para poder sacarlo a luz —dijo Jorg acongojado.

—Pero la cercanía del sol te debilita —aclaró Gus—. ¿Quién lo llevó hacia la puerta?

—Constantine perdió el control y quiso atacar a Bill —relató Ann al lado de su lazo, sintiendo su aflicción—. Tom lo detuvo lo mejor que pudo y James le ayudó, pero James siendo más débil fue arrojado contra una pared.

—Tom terminó de matar a Constantine   —aclaró Selene, uniéndose a la charla.

—Pero el golpe recibido mató a James   —Terminó de explicar Jorg.

—¿Dónde está Seth? —preguntó preocupado Georg, él sabía lo que eso podría significar.

—Está muerto  —adivinó Gustav.

—Perdió la razón y se lanzó al sol sin siquiera pensar —dijo Valentine. Todos ellos sabían que la muerte de tu lazo, finalmente terminaría con tu vida… podrías vivir de sangre de otro ser… pero estarías siempre débil, pero básicamente el trastorno emocional, termina por llevarte al suicidio.

—Dios mío, ¿los chicos? —cuestionó el castaño preocupado por la estabilidad mental de los gemelos, miró en todas direcciones, sabía que no estaban allí.

—Le pedí a Tom que sacara a Bill de aquí, ahora dependerá de él, calmar a su hermano —dijo Jorg—. Ahora debemos crear una estrategia para su Eminencia.

—Él no sospecha nada —dijo Georg mirándolos a todos—. Sólo nos llamó para preguntarnos si seguiríamos ayudando a los chicos a entrenar.

—Le dijimos que sí, porque no confiábamos en los vampiros que nos había presentado —dijo el rubio con el ceño fruncido—. Debíamos confirmar que nosotros no los conocemos y que no queremos nada con ustedes.

—Excelente idea —agregó Selene—. Su Eminencia no debe sospechar de nuestra alianza, por ningún motivo.

—¿Qué diremos sobre los muertos?  —preguntó Gustav.

—Ustedes no dirán nada —explicó Jorg dirigiéndose a los G’s —. Recuerden que ustedes ni siquiera debían conocer a James —Los G’s asintieron—. Pero creo que lo mejor será no mentir demasiado. Diremos que Constantine mató accidentalmente a James y Seth enloqueció y buscó venganza lanzándose al sol con el otro vampiro.

—¿Y cómo se supone que sabremos lo que ocurrió? —preguntó Jess, limpiándose las lágrimas restantes.

—Porque habrá un testigo   —añadió Jorg.

—¿Quién? —preguntó Georg.

—No puedes ser tú, sería sospechoso  —comentó Selene—. Tú le advertiste muchas veces a su Eminencia sobre lo volátil que era Constantine.

—No, no seré yo, serán ustedes dos, Valentine y tú, Selene  —aclaró el hombre.

—¿Y qué diremos?, ¿por qué fue la pelea?  —preguntó Valentine.

—Sobre los elegidos, qué más —dijo Ann—. Todos sabemos que Constantine acosaba a James, desde que él dijo que debíamos hablar con la verdad.

—Bien —dijo Selene—. Diremos que íbamos a la lavandería y nos encontramos con James siendo atacado por Constantine, qué James trataba de explicarle que ni siquiera había visto a los chicos, pero que él insistía en golpearle. Diré que Valentine llamó telepáticamente a Seth, quien al llegar defendió a su lazo, pero que el daño fue demasiado y el humano murió por las heridas.

—Entonces contamos que Seth perdió la razón y arrastró al otro vampiro hasta aquí —dijo Valentine—. Diré que traté de detenerlos, pero fue imposible, Seth estaba completamente sobrecogido y se lanzó con el otro de frente al sol.

—¿Y qué diremos sobre la puerta? —preguntó Gustav, quien era el que siempre cuidaba los detalles—. No podemos decir que se cerró sola, tú Valentine no podrías haberla cerrado sin arder en el intento y Selene no tiene la suficiente fuerza para ello.

—Gus tiene razón  —dijo orgulloso Geo, sujetando la mano de su lazo.

—Intervendré yo —dijo Jorg—. Diré que mentí y te pedí a ti Gustav que me ayudaras con la puerta.

—¿Cómo? Se supone que no confío en ti —aclaró el rubio—. Podría pensar que es una trampa contra Georg.

—Buen punto —dijo Ann.

—¿Hay alguien fuerte dentro del monasterio que nos podría ayudar con la puerta? —preguntó Jess.

—Podríamos tratar con Bushido —dijo Jorg—, yo podría insertar un recuerdo en su mente, que para él fuera tan real que nadie lo sospecharía. Pero…

—No me agrada ese hombre… —comentó seriamente Ann, confirmando la desconfianza de su lazo.

—A ninguno de nosotros —dijeron los otros, menos los G’s quienes no tenían idea de quién era ese personaje.

—Pero es lo mejor que tenemos —explicó Jorg.

—Tienes razón.

Se quedaron allí afinando los últimos detalles, antes de acudir a su Eminencia con las noticias. Esperando ser convincentes y dejar el terrible hecho en el pasado.

&   Continuará   &

¿Se creerá el cuento el viejo? ¿Bill se habrá repuesto del shock emocional? ¿Quién será Bushido? No se pierda la continuación.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.