23: Añoranza

Hoy veremos otro de los estragos que provocan los síntomas del embarazo tanto en Bill como en Tom. Además, el pelinegro siente una extraña necesidad de volver a sus raíces. ¿Cómo afectará esto a su relación con Tom? Los invito a descubrirlo en este capítulo.

Regalo Especial” Fic Twc de MizukyChan

Capítulo 23: Añoranza

& Seis meses y medio, lunes &

Un olor horrible llegó a las sensibles fosas nasales del pelinegro, no sabía claramente qué era, pero sí sabía que era detestable. Un reflejo de vómito se instaló en su garganta producido por tan malintencionado aroma, obligándolo a correr al baño a devolver todo lo que tenía del día anterior.

Qué terrible manera de comenzar el día —susurró más para sí mismo. «Ya pasé los primeros meses, ya no quiero volver a vomitar» Pensó, mirando su pálido reflejo en el espejo.

¿Billy, estás bien? —Llegó el grito de Tom, quien estaba en la cocina preparando el desayuno.

Bien. —Mintió el chico, se sentía fatal, como cada vez que vomitaba.

Ven a desayunar. —Pidió dulcemente.

«Soy tan jodidamente afortunado de tener a esta maravilla de hombre como esposo» Pensó enjuagándose la boca y saliendo del baño. Caminó con paso sigiloso hacia la cocina, pero a medida que se aproximaba, descubría más cerca aquel olor maléfico que lo aturdía.

¿Qué rayos es ese olor? —preguntó, apretando su fina nariz.

Huevos con tocino, pero tengo huevos sin tocino para ti.

Huele horrible. —Nuevamente esa mala sensación en su estómago lo atacó. Corrió de vuelta al baño a seguir vomitando.

¿Bill? —susurró su esposo, sosteniéndole el cabello—. ¿Qué sucede, amor? ¿Estás enfermo?

No, Tomi… es ese olor. —El pelinegro accionó el agua y se lavó la cara.

Pero no es la primera vez que hago esto de desayuno, ¿qué sucede? —indagó el trenzado un poco angustiado, no le gustaba ver a su pareja así de pálido.

No lo sé, sólo no soporto el olor, ¿podrías… tirarlo? —Pidió con cara de cachorrito.

Está bien, espera. —Escuchó como arrojaba las cosas y aplicaba un poco de desodorante ambiental—. Ahora, Billy.

Ahí voy. —El pelinegro regresó a la cocina con paso temeroso y gracias a Dios, ya no estaba ese aroma tan horrible.

Creo que tomaremos sólo cereal con leche —dijo su esposo alzando los hombros.

Por mí está bien.

Se fueron a la Academia tranquilamente, mientras Bill rogaba no volver a tener un “encuentro del tercer tipo” con el baño. Pero no todo podía ser miel sobre hojuelas, apenas entró al salón de música, Bill fue bombardeado por los olores de los diferentes perfumes de sus compañeras, en otras palabras “Horrible”. Corrió al baño y volvió a vaciar su estómago. No pasaron ni cinco minutos y Eva estaba a su lado.

¿Estás bien, bombón?

No lo creo, Eva. Me siento fatal.

¿Comiste algo que te dañó?

No, son los olores. —Explicó, sin poder evitar sonar un poco dramático.

Entiendo. Ven, descansarás un poco en tu habitación y cuando te sientas mejor regresarás a clase, las chicas se preocuparon por ti.

La mujer lo acompañó hasta la habitación linda que se había preparado especialmente para su descanso. Se cubrió con las mantas y se durmió.

& Jueves &

¿Doctor, cómo va todo? —preguntó Tom, como siempre con un deje de preocupación.

Sin ningún problema. Lo único que me queda dando vueltas, es ¿por qué Bill no aumentó de peso? No es malo, pero cada dos semanas estabas subiendo por lo menos un kilo. —Explicó el médico, revisando sus notas.

Es que he vomitado mucho esta semana, doctor Jost —respondió apesadumbrado el pelinegro.

¿Te has sentido mal? —cuestionó el médico preocupado.

No doctor, es sólo que me dieron fobia los olores y todo me provocaba nauseas y vómitos.

Comprendo, es extraño que no te haya pasado antes. ¿Algo más aparte de eso?

No, doctor, Tomi me cuida mucho. —La pareja sonrió al mismo tiempo.

Chicos, este embarazo va viento en popa, el feto se está desarrollando perfectamente y el estado de salud de Bill, aparte de los vómitos, es inmejorable. Si algo malo llegara a pasar, el bebé podría ser salvado sin problemas. —Suspiró.

Pero nada malo pasará, ¿cierto, doctor? —preguntó el menor un poco ansioso.

Nada malo, Bill, están muy bien. Serán una bella familia. Vamos ahora al ultrasonido. —El chico lo siguió y se acomodó en la camilla. Al verlo listo, el médico puso el frío gel en su vientre y encendió el monitor.

Doctor, sé que el mes pasado quería decirme el sexo del bebé y me negué, pero…

Bill y yo hemos pensado mejor las cosas y queremos saberlo. —Agregó Tom.

No hay problema. Personalmente, creo que es mejor. —Movió el aparato sobre el vientre del pelinegro—. Bueno Tom, Bill, miren eso entre las piernas de su bebé. —Señaló la pantalla.

Es un varón. —Casi gritó Tom por la emoción, Bill le apretó la mano.

Nuestro pequeño. Oh, Tomi, debemos buscarle un nombre bonito.

Como ya dije, todo va genial, el corazón late muy fuerte, lo que nos indica que está muy bien desarrollado. Las extremidades están muy bien. Eso es todo por ahora —Jost limpió el vientre del chico y luego Bill se arregló la ropa.

Los felicito nuevamente.

Gracias, doctor —dijo Tomi sosteniendo la mano de su esposo.

Eso es todo. Nos vemos en dos semanas. —Anunció y estrechó la mano de los jóvenes.

Adiós doctor.

& Viernes &

Bill se levantó con la sensación de haber sudado toda la noche. Apestaba, arrugó la nariz sintiendo que él apestaba, la cama apestaba, todo apestaba. Corrió al baño a vomitar y se metió a la ducha para tratar de sacarse todo ese hedor que traía encima.

Al terminar, no se puso ni siquiera crema, nada, debía evitar todo lo que trajera algún perfume.

Billy, ven a desayunar. No hay nada apestoso, ven —llamó Tom desde la cocina.

«Esta semana se ha convertido en mi peor enemiga, por ser la fuente de tantos olores indeseados» Se dijo el pelinegro mentalmente.

Voy cielo. —Pese a las cosas deliciosas de la mesa, el moreno solo se tomó el bol de cereal y unas tostadas. Pobre Tom, él de seguro también estaba perdiendo peso al no comer adecuadamente.

Tom condujo hasta la Academia y Bill se fue directo a su habitación especial. Después de un rato, Eva entró con una taza de leche con chocolate en sus manos.

¿Te sientes mejor?

No había vomitado tanto ni en mis primeros meses de embarazo, Eva —Trató de sonar normal, pero estaba exhausto y su voz sonó patética.

¿Qué te dijo el médico?

Que era raro que no me hubiera dado antes. Pero que mi nariz se está haciendo más resistente, en serio.

Eso espero, por el bien de Tom, se ve ojeroso y preocupado.

Lo está, es muy sobreprotector conmigo y verme así, lo angustia.

Ya veo. Tómate el chocolate caliente y descansa.

Gracias Eva, no sé qué haría sin ti.

Afortunadamente, Bill se sintió mejor durante el día y por la tarde, Tom y él regresaron a casa. El pelinegro estaba muerto de hambre, pero temía sentir olor a comida y seguir vomitando. Al final optaron por comer unos sándwiches (sin olor) y ver una película.

Después de la entretención, el pelinegro se fue a meter a la cama, tenía frío. Tom le preparó un té caliente y luego se fue a duchar. Llegó solo en bóxer, mientras que su esposo estaba tapado hasta las orejas. No habían tenido relaciones en toda la semana por “el problema”. Apenas el trenzado entró a la cama, un olor raro atacó a Bill

¿Dios, Tomi, qué es eso? ¿A qué huele?

Es la crema que me regalaste, cielo, tú sabes que me gusta usarla de noche.

Agh huele mal. Aléjate de mí, Tomi. —Arrugó la nariz.

¿Qué? Vamos no seas exagerado —dijo el mayor, poniendo su mano en la espalda del moreno.

No, Tomi, no quiero vomitar también de noche, ¡por favor! —Exclamó un poco fuerte

Está bien, te dejo tranquilo. Apesto así que me voy, estaré en la otra habitación. —Y con una expresión de tristeza, se fue.

«Bien, soy un estúpido, lo admito, corrí a mi esposo de nuestra cama. En verdad no apesta, soy un exagerado» Pensó y luego se puso a llorar. Lloró un rato más y trató de dormir, pero no podía, se sentía solo y triste. Se levantó y se fue a su antigua habitación. La cama era más pequeña y pudo ver el bulto cubierto que era Tom. Dio un rodeo a la cama y se metió bajo las mantas, Tom se removió.

¿Qué pasa? —Su voz sonaba rasposa, seguro estaba tan cansado que se había dormido.

No puedo dormir sin ti.

Ven acá. —Lo abrazó contra él—. ¿Ya no apesto?

Tú no apestas, perdóname, Tomi. Lo siento, no debí tratarte mal, es sólo que he estado un poco borde esta semana.

Pero estás embarazado y debo cuidarte.

Pero al parecer, me he aprovechado de ti —dijo el pelinegro haciendo un puchero culposo.

Puedes aprovecharte todo lo que quieras, para eso soy tu esposo.

No, Tomi, eres mi vida y no te trataré mal de nuevo, lo juro.

Puedes jurar todo lo que quieras una vez que tengas al bebé, mientras tanto déjate consentir.

Aaawww te amo, Tomi. —Lo besó dulcemente. Las grandes manos de Tom recorrieron la fina espalda del menor, haciéndole estremecer. Su entrepierna despertó de inmediato y el trenzado lo sintió.

Vaya, alguien está ansioso.

Tomi, ha sido una semana completa sin sexo, no sé cómo no me cambias —dijo en tono de broma.

No te cambiaría por nada, pero podríamos remediar lo del sexo, ¿no crees?

Definitivamente. —Se besaron con hambre, con pasión. Las manos del trenzado se metieron bajo el pijama, estrujando mis nalgas de su esposo—. Mmmm—. Gimió en su boca, lo que provocó una sonrisa al mayor—. Hazme tuyo, Tomi —Jadeó sonoramente.

Claro que lo haré.

Tom se movió y quedó sobre el pelinegro, moviéndose y frotándose contra el otro cuerpo. Bill se sentía muy duro y cada roce dolía de placer. Con rápidos movimientos Tom le quitó la ropa, dejándolo completamente desnudo, Bill le ayudó a quitarse el bóxer y apretó sus glúteos, haciéndole gemir de gusto. El menor abrió las piernas, dejando su abultado vientre al aire, se sintió expuesto, pero Tom comenzó a besar a su estómago de una manera tan dulce, que solo sintió que se estaban complementando una vez más.

No hay lubricante aquí —dijo Tom, al darse cuenta que no estaban en su pieza.

Dame tu mano. —Pidió el pequeño y metió los dedos en su boca, lamiéndolos, humectándolos con deseo y también lujuria—. ¿Estará bien? —Tom tenía una cara de excitado de fotografía, esa era una de las cosas que amaba de su Bill, que podía llegar a ser tan erótico, sin darse cuenta.

Es-está muy bien —dijo casi tartamudeando.

Con esa humectación, Tom preparó a su esposo deliciosamente y con cuidado.

Dios mío —Gimió el moreno, cuando los dedos fueron reemplazados y Tom entró en él—. Tooomiiiiii

Biiiiiilllll estás bien, aaahhh —Los sonidos se alargaban a causa del placer y los movimientos constantes.

De maravilla, aaahhh. —Continuó gimiendo alto, como a su esposo le gustaba. Se movieron cada vez más rápido y profundo.

Bill, lo siento, no voy a aguantar mucho, mmm. —Y era de esperar, después de todo fue una semana completa sin sexo. Atrapó el miembro del pelinegro y lo masajeó.

Oh Tomi, ya. —Y se corrieron. Bill pudo sentir la semilla caliente llenándolo por completo, cosa que sólo incrementaba la sensación de placer.

¿Quieres que me vaya a duchar? —preguntó apenado—. Huelo a sexo.

Cielo, es el mejor olor que puedes tener. Ven acá. —Fue el turno de Bill, de envolver a su pareja en un abrazo. Le acarició las trenzas y se durmió en sus brazos.

«Pobrecito, estaba realmente agotado» Se dijo a sí mismo, besando la frente de su marido. Al sentir su respiración acompasada, él también cayó en los brazos de Morfeo y se durmió.

& Sábado &

Bill despertó todo pegoteado por la noche de sexo que tuvo con Tom, pero milagrosamente ya no sentía aversión a los olores.

«Tal vez debí hacer eso desde el primer día»

Se dijo mentalmente y arrugó el ceño, porque eso le dio una idea. Besó el pecho desnudo de su esposo, lamió sus pezones y los mordisqueó.

Si sigues haciendo eso, te voy a tomar aquí y ahora. —Se suponía que era una amenaza, pero salió con voz de sueño.

Eso es exactamente lo que quiero —respondió el pelinegro, sonando sensual. Tom lo apretó en sus fuertes brazos y lo besó con pasión.

¿Y tu fobia a los olores?

Ha desaparecido tal como llegó.

Genial. —Lo volvió a besar. Hicieron el amor lentamente esta vez. Acabaron sudorosos y con las respiraciones agitadas—. Te amo, Billa.

Y yo a ti, Tomi. —El pelinegro continuó acariciando su pecho y casi en un susurro dijo—. Tus pectorales están tan marcados, Tomi. ¿Crees que mis pezones se hinchen o algo?

No lo creo, Bill, tu cuerpo por fuera es absolutamente masculino. Además cuando las mujeres se embarazan, sus mamas crecen de inmediato, no ocurre sólo el último mes.

No amamantaré. —Afirmó un poco triste.

Obvio, Bill, no eres mujer. —Lo besó tiernamente en los labios—. Pero eso será mejor, así yo también podré alimentar a nuestro hijo.

¿Tomi?

¿Mhm?

Quiero ir a la Iglesia. —El trenzado se sentó y miró seriamente a su esposo.

¡Con tu padre, no! —Afirmó sin lugar a dudas.

No, no con él.

No aceptaré ponerte en riesgo, Bill, ¿está claro?

Entiendo. Es sólo que extraño tanto el servicio de los domingos, tomar los sacramentos…

Pero…

Sí, ya sé. ¿Tomi, y si vamos con el Reverendo Lewis? Él es párroco de otra Iglesia. Él me conoce. ¿Por favor? ¿Sí? ¿Anda, Tomi? —Puso su cara de gatito con botas.

Está bien. Nunca te puedo decir que no, soy un caso perdido. —Se cubrió la cara con las manos.

Gracias, mi amorcito lindo. —Bill lo besó y abrazó—. Iremos este domingo, tendremos que llegar más temprano para poder hablar con el Reverendo.

Lo que me faltaba, levantarme temprano un domingo.

Ya verás que no te arrepentirás, mi vida.

& Domingo &

Emprendieron el camino en silencio, Bill sabía que Tom no estaba muy convencido de eso y no quería presionarlo. Sin embargo, la añoranza que sentía por la Iglesia era enorme, toda su vida creció yendo a los servicios sacramentales de los domingos y dejarlo de un día para otro, fue terrible y más por las razones injustificadas de su padre. Bill sólo esperaba que el reverendo Lewis no estuviera al corriente de la situación, para que no lo juzgara como su padre, porque aparte de la humillación, estaría el mal rato que pasaría Tom y eso sí que sería imperdonable.

Tom se había esforzado tanto por hacerlo sentir bien, por demostrarle su amor, que al decirle que extrañaba su antigua vida, debía significar que no estaba conforme con él, y definitivamente no era eso, en absoluto. Bill lo amaba y estaba feliz a su lado, pero extrañaba demostrarle a Dios que seguía confiando en él. Era cierto que oraba cada noche, pero… Bill necesitaba ir a la Iglesia.

Tan sumido estaba en sus pensamientos, que Bill ni siquiera sintió el viaje y ya habían llegado. Tom lo miró serio, pero comprensivo.

¿Estás seguro de esto? —preguntó tomándole las manos. Su vientre era notorio, no había forma de ocultarlo.

Sí, cielo. Vamos. —Salieron del auto tomados de la mano y fueron al salón. Luego el menor tocó la puerta de la oficina.

¿Bill? —dijo incrédulo el reverendo.

Padre Lewis, tanto tiempo. —Lo abrazó y su estómago abultado le impidió acercarse más.

Estás más grande —comentó el hombre, señalando su vientre.

¿Podemos conversar? —Pidió.

Claro, pasen por favor. —La pareja entró y él cerró la puerta. Aún faltaba una hora para el servicio, así que podrían hablar sin problemas.

Él es Tom, mi esposo. —Anunció el pelinegro y el pastor puso cara de sorpresa.

Así que los rumores eran ciertos —dijo sin alterarse—. En general no les pongo atención, pero como no he hablado con tu padre, nunca lo comprobé.

La verdad es que… —Bill le contó toda su historia, desde cómo fue echado de su casa, cómo conoció a Tom, cómo se enamoraron, el casamiento y lo del bebé. El reverendo ponía diferentes expresiones en su rostro, pero ninguna fue de rechazo—. ¿Y qué opina padre? ¿Puedo tomar los sacramentos hoy?

Bill, pequeño, no hay en ti pecado por haberte enamorado. Creo que Dios piensa lo mismo, por la bendición tan grande que te dio de tener un bebé dentro de ti. Yo acepto que tomes los sacramentos y que vengas a los servicios cuando gustes, pero debes saber también que hablaré con tu padre, Bill.

Reverendo, ya le dije cuál es la posición de papá, él jamás lo entenderá y temo que si se entera, tanto yo como mi bebé correremos peligro.

Es verdad, señor —comentó Tom, interviniendo por primera vez—. Ya puse una constancia policial en contra del padre de Bill, no quiero que se acerque a mi esposo.

Entiendo tu postura, Tom, pero al menos debo informarle que participarás en mi parroquia, espero contar con su aprobación.

Está bien, padre. Sólo sea… discreto. —Pidió tocando su barriguita.

El tiempo ha volado y debemos comenzar los servicios de hoy. Si quieren pueden ir a tomar asiento. Y… Tom, siempre serás bienvenido a unirte a nuestra congregación —dijo guiñándole el ojo.

Se lo agradezco, siempre acompañaré a mi esposo donde vaya —contestó apretando la mano de su amado, quien no pudo menos que sonreír.

Se ubicaron en las bancas cerca de la salida, después de todo, no querían llamar la atención por el embarazo. Y aunque la ropa que le hacía la mamá de la Academia era espectacular, su vientre ya estaba demasiado grande como para ocultarlo.

Estuvieron ahí todo el servicio, algunas personas lo miraban, reconociendo al pelinegro y lo saludaban con una inclinación de cabeza. Unas chicas miraban a Tom con ojos lujuriosos y Bill no pudo evitar sonreír, porque a pesar de todo, Tom era suyo y su amor era tan grande que jamás lo abandonaría por unas chicas bonitas.

Como quería, Bill tomó los sacramentos, Tom se limitó a bajar la cabeza y a pesar de no rezar y no cantar, lo apoyó en todo.

Salieron del servicio con una enorme sonrisa los dos. Bill creía, acertadamente, que Tom estaba feliz, sólo por verlo feliz a él.

«Es tan bueno» Pensó el menor con una sonrisa y luego, subieron al auto.

¿Quieres comer algo? —preguntó el trenzado con una sonrisa.

Hamburguesas del McDonals.

¿Y los olores?

Ya han desaparecido, vamos que tu hijo quiere carne. —Mandó sin dejar de sonreír.

Ja, ja, ja, creo que estás usando a mi hijo como excusa y ahora adoras la carne, Bill ja, ja, ja.

Tal vez tengas razón. —Volvió a sonreír—. Ya, vamos a comer.

Como mandes, amor.

& Continuará &

Joder, eso de los olores fue realmente fastidioso para Tom, pero con este final se nos vienen miles de dudas. ¿Qué pasará cuando el padre de Bill se entere de que está visitando la iglesia? ¿Creen que el padre Lewis le cuente también sobre el embarazo? Porque la última vez, vio el vientre abultado, pero nunca ha comprobado si realmente Bill está embarazado o no. Los invito a seguir leyendo. Besos.

Escritora del fandom

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