6: Regalo

Regalo Especial” Fic Twc de MizukyChan

Hoy es el cumpleaños de Tom y Bill tiene pensado darle dos regalos. ¿Se imaginan que puede ser? Vayan a leer para averiguarlo. Besos

Capítulo 6: Regalo

Una vez que todos subieron al auto, le cantaron a Tom, el cumpleaños feliz y Bill le besó en los labios; la pequeña Samanta comenzó a tararear un “son novios” y el moreno se sonrojó furiosamente y, pese al tostado de su piel, Tom también lo hizo. Después del tierno momento, se pusieron en marcha al parque de diversiones.

Una vez allí, Bill agarró la mano del trenzado y prácticamente lo arrastró a los juegos. Las sillas voladoras, la montaña rusa, el tobogán. Descansaron un poco, hasta que notaron que Samanta observaba un oso de peluche.

—¿Lo quieres? —preguntó el mayor.

—Está muy lindo, me gustaría, pero el juego se ve difícil. —Había un rostro enorme de payaso con la boca abierta. Había que tirar 6 pelotas de tenis a su boca y si acertabas 4, entonces ganabas el premio. Tom pagó para tirar, mientras Billy aplaudía y daba saltitos.

—Vamos Tomi, sé que puedes. —Lo animó sonriente.

Preparándose, Tom suspiró y arrojó la primera pelota, que fue directo al ojo del payaso.

—Noooo, a la boca, a la boca. —Animaba Samanta.

—Vamos Tom, tú puedes —dijo Carol, que venía con refrescos. Bill se acercó al oído del trenzado y susurró.

—Tomi, demuéstrame que puedes, recuerda que deberás acertar a mi pequeño agujerito. —Y sonrió como la criatura más sexy que el trenzado hubiese visto. Se sonrojó a más no poder. Las manos le sudaban, pero debía hacerlo, por Billy. Tiró y… adentro.

—Muy bien corazón. —El moreno lo besó—. Ahora te quedan tres más. —El mayor se concentró y otra vez tiró… adentro. Recibió otro beso de su amor. Sólo uno más y… adentro.

—Siiiiiii, me ganaste el osito. —Recibió un abrazó de la pequeña en la cintura y Bill empezó a dar saltitos, emocionado.

—Nunca dudé de ti, amor. —afirmó el pelinegro, sonriendo.

—Tome señor. —llamó el hombre del negocio, extendiéndome el felpudo.

—Gracias. —Tom se lo entregó a Samanta—. Aquí tienes.

—Gracias tío Tom.

Estuvieron casi todo el día en la feria y ya cerca de las seis, el trenzado llevó a Carol y su hija a casa.

—Gracias por todo Tom —dijo ella a modo de despedida.

—Ya sabes que para eso están los amigos.

—Adiós Bill, cuida a Tom.

—Lo haré sin dudarlo. —La pareja subió al auto y Bill besó al mayor—. Regresemos cielo, debemos prepararnos para la fiesta.

—Lo sé. Bill… con respecto a la fiesta… no olvídalo. —Tom estaba pensando en presentarlo como su novio, pero aún era muy pronto, o eso creía.

—¿Estás bien?

—Sí, fue sólo una duda, ¿no te sentirás incómodo con esas personas desconocidas?

—La verdad es que sólo conozco a Georg y a ti, pero con eso es suficiente.

—Tienes razón amor.

Volvieron a casa y Billy se metió a la ducha.

—¿No quieres que me bañe contigo? Así me das un adelanto de mi regalo de cumpleaños. —Bromeó el trenzado.

—No Tomi, tendrás que esperar. —El aludido lo oyó reír en la ducha y no pudo evitar sonreír también.

El trenzado fue a su pieza a preparar su atuendo para la dichosa fiesta, no le gustaban mucho las celebraciones, pero la de esa noche sería especial, porque estaría con Bill. Aunque se sintió un poco preocupado, Georg le había contado que invitó chicas y también chicos muy guapos, para que no terminara la noche solo y Tom se sintió intimidado de que su Billy viera a otros hombres atractivos y que dudara de sus sentimientos por él, después de todo… no tenía experiencia. Pensando que lo mejor era hablar con el menor, arrugó el ceño.

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Cuando lo escuchó salir del baño, él entró al lugar, para tomar una ducha. Al salir le oyó tararear feliz. Se terminó de arreglar y hasta se puso algo de perfume.

—Billy ya estoy listo. —Eran cerca de las ocho, ya debían ir partiendo.

—Ya casi, sólo un retoque y estoy listo.

—Te espero. —Tom caminó hasta la sala y encendió la televisión.

—Ya estoy listo. —dijo y el mayor giró. Lo vio con sus mejillas sonrosadas. Luciendo simplemente espectacular.

—Estás precioso.

—Gracias Tomi, y ahora mi regalo.

—¿Qué? ¿Ahora?

—No, “ese” aún no, es este. —Señaló un CD, que tenía en la mano—. Te cantaré una canción, la preparé en mi clase de música, espero te guste, pon atención. —Con una sonrisa boba, el trenzado asintió.

(La canción se llama “Te regalo” de Carlos Baute)

Hoy amanecí con ganas de enviarte, algo que te guste y pueda regalarte. Te hice esta canción que es para recordarme. Esto es una excusa para declararme. Hoy quiero decirte y voy a adelantarme, que mi corazón yo quiero regalarte


Y los 14 de Febrero enviarte mil flores, un detalle espero valores y no te olvides de mi nombre

Quiero regalarte un pacto de mi parte, para que tu nunca pienses en dejarme y mi corazón desnudo entregarte. Quiero regalarte mi mejor sonrisa, por si un día lloras, tienes mi alegría y te sientas siempre protegido niño

Y los 14 de Febrero enviarte mil flores, un detalle espero valores y no te olvides de mi nombre

Te regalo mi orden, mi desorden. Te regalo mi norte y mi horizonte. Mi filosofía, mis historias, mi memoria Eh Eh. Te regalo mi amor que se acumula. Te regalo mis manos y locuras. Te daré todo lo que me pidas, yo por ti daría mi vida

Quiero regalarte besos importantes, para que me extrañes si no estoy delante y me pienses siempre cuando estés de viaje. Todo lo que pidas voy a regalarte, haré lo imposible así no esté a mi alcance, yo lo lograría para que me ames

Y los 14 de Febrero enviarte mil flores, un detalle espero valores y no te olvides de mi nombre

Te regalo mi orden, mi desorden. Te regalo mi norte y mi horizonte. Mi filosofía, mis historias, mi memoria Eh Eh. Te regalo mi amor que se acumula. Te regalo mis manos y locuras. Te daré todo lo que me pidas, yo por ti daría mi vida

Y para terminar yo quiero regalarte, préstame atención que esto es importante, desde que te vi yo quise niño… Enamorarte

Te regalo mi orden, mi desorden. Te regalo mi norte y mi horizonte. Mi filosofía, mis historias, mi memoria Eh Eh. Te regalo mi amor que se acumula. Te regalo mis manos y locuras. Te daré todo lo que me pidas, yo por ti daría mi vida

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—¿Te gustó? —preguntó emocionado, cuando la música del acompañamiento terminó.

—La verdad, dos cosas: primero tu voz es maravillosa, segundo la letra me encantó. Sin embargo…

—¿Qué hice mal?

—Nada amor, es sólo que esta noche te dejaré en libertad.

—¿De qué hablas?

—En la fiesta… habrá otros hombres guapos. —Aunque quería verse tranquilo, El ceño de Tom estaba apretado, así como también su corazón, al decir esas palabras.

—¿Y?

—Quiero que hables con todos.

—¿Por qué?

—Porque te amo y sé que tú me quieres porque no has tenido experiencia, quiero que conozcas y tú decidas si te quedas conmigo o con alguien que te guste… más.

—¿Acaso no me amas?

—Claro que te amo y por eso no me quiero aprovechar de tu ingenuidad, sólo hazlo, por favor, quiero que estés seguro de tu primera vez. —Los ojos de Bill se entristecieron.

—Está bien Tomi, hablaré con otros hombres, pero dudo mucho que mis sentimientos cambien en una noche.

&


El trenzado manejó por casi una hora hasta el lugar de la fiesta, era la casa de una tal Chantelle Paige, la verdad no sabía quién era ella, debía ser amiga de Georg.

Al llegar entró con Bill, pero le soltó la mano en la puerta, para que se sintiera libre, sin embargo al moreno no le gustó mucho el gesto. Se adentraron en la casa y Tom le presentó a su amigo Gustav.

—Cuídalo. —Tom le pidió al rubio—. Yo estaré por ahí.

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El pelinegro por su parte, no podía creer que su Tomi le hiciera esto, justo en ese día tan especial para ambos, él no quería hablar con otros hombres, lo amaba con locura.

—¿Sabes Bill? —dijo Gus, mirándolo.

—¿Qué cosa?

—Tom te quiere.

—Lo sé y no entiendo esta postura ridícula de que conozca a otros hombres.

—El me contó sobre tu situación y él quiere que tú estés seguro, él siempre es así, está al pendiente de los sentimientos de todos y se deja él mismo para el final.

—Pero… ¿por qué no se permite ser feliz?

—Ha sufrido mucho y justamente a manos de un hombre. Yo conozco su historia, no con detalles, pero estudiamos juntos y creo entender lo que pasó.

—¿Y él ha vuelto a estar con otros hombres? —indagó el pelinegro, sintiéndose muy inseguro.

—No, sólo con chicas, pero con Georg nos dimos cuenta de sus sentimientos por ti, porque cada vez que habla de ti, pone cara de bobo y luce realmente feliz. —A oír eso, el moreno sonrió—. ¿Y tú… le correspondes?

—Claro y se lo dije, pero ahora le dio con esto de “conocer otros hombres” —dijo con ironía—, y la verdad no me interesan otras personas, ni hombres ni mujeres, sólo quiero estar con Tom.

—Ya veo, entonces deberás tener cuidado, la dueña de esta casa, Chantelle, quiere conquistarlo y planeó esta fiesta con ese objetivo.

—¿Crees que Tom caiga en sus redes?

—Ella es muy guapa y zorra, hará lo que sea por tenerlo.

—Bien, entonces voy por él.

—Así se habla, quédate con él y hazlo feliz.

—Gracias Gustav.

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El pelinegro se acercó al lugar que hacía de bar, allí estaba Tom rodeado de varias chicas lindas y voluptuosas, por un momento el joven dudó, pensando en sus defectos físicos

«Yo soy tan flaco, ninguna curva, soy tan pálido y además, soy hombre. Pero No, no voy a dudar, yo amo a Tom y lucharé por él» Se animó mentalmente.

Se acercó hasta Tom por la espalda y puso la mano en su cintura, él giró para mirarlo, y sin darle tiempo de reaccionar, lo besó apasionadamente, con toda su poca experiencia; lo besó con su alma y corazón. El trenzado le correspondió y cogiéndolo por la cintura, lo apretó más a su cuerpo.

—Vaya Chantelle, el pequeño vino a marcar a Tom y parece que a él le gusta. —Bill oyó a las chicas hacer esos comentarios con algo de veneno en la voz, contra la anfitriona del lugar.

—Muy bien Tom, el pelinegro está muy guapo. —Otra de las mujeres los animaba, mientras la pareja seguía besándose.

—Esta no será la última vez que nos veamos. —Amenazó la rubia, seguramente era Chantelle, por la forma tan enojada de hablar.

—Vaya pequeño —susurró Tom al separarse. Mirando a Bill a los ojos.

—Ya he decidido, ¿vamos a casa?

—¿Qué estamos esperando? —El mayor le tomó la mano y salieron rápidamente de ahí.

&


Al llegar a casa se besaron apasionadamente, Bill cogió la mano del trenzado y lo llevó a la pieza, donde lo volvió a besar. Tom pensó que su inexperiencia era muy tierna, él daba lo mejor, así que lo guió y el beso se tornó húmedo. Sus cuerpos habían despertado, y Tom pudo sentir la dureza del moreno cuando lo apretó contra él.

—Tomi, hazme el amor —susurró contra sus labios y sonrió.

—Te amo pequeño.

—Y yo a ti. —Lentamente Tom sacó su chaqueta, logrando que el menor se estremeciera. Acarició su cabello y él cerró los ojos.

—¿Tienes miedo? ¿Estás nervioso?

—No, sé que me cuidarás. —También le quitó la playera y Bill a la vez, le quitó la suya. Se volvieron a besar y sus manos viajaron por la espalda desnuda del contrario. El trenzado apretó el trasero del pelinegro y empujó su pelvis contra la suya, haciéndole gemir fuertemente, Tom sólo sonrió.

—¿Te gusta?

—Me estás desesperando Tomi.

—Hey nene no te apresures, quiero que disfrutes a concho.

—Mmm. —Gimió por el roce—. Lo estoy haciendo. —Tom se separó un poco y desabotonó el pantalón del menor, se agachó para bajarlo y sacarlo por completo. Miró hacia arriba y Bill sonreía. Bajó su bóxer de la misma manera y su miembro orgullosamente erguido apareció ante sus ojos. Tom lo cogió con suavidad y lo masajeó. Bill echó su cabeza hacia atrás y gimió. Sin dudarlo el trenzado lo puso en su boca.

—Oh Dios mío, Tooooom. —Siguió así un rato, apretando con sus manos las redondeadas pompas del menor. Luego se puso de pie y besó a su niño—. Déjame a mí. —Pidió el pelinegro y procedió a quitarle los pantalones al mayor, haciendo lo mismo que había hecho el otro. Tom sintió que sus rodillas se doblaban, al sentir el piercing de su lengua contra su erección.

—Oh Billy, es delicioso.

Después de unos momentos, Tom ayudó al pequeño a ponerse de pie y lo recostó con cuidado en la cama. Se puso sobre él y se besaron lenta, pero profundamente. Billy estaba aprendiendo realmente rápido, ya le había sorprendido con su iniciativa, incluso Tom soltó un pequeño gemido, cuando le agarró con fuerzas las nalgas.

—Quiero que lo hagas ya, amor. —Pidió el moreno y obviamente, Tom no se iba a negar.

—Te voy a preparar.

—¿Es necesario? —preguntó el moreno, mirándolo a los ojos.

—Claro que lo es, no quiero dañarte y quiero que disfrutes de cada detalle.

—Sí, mi amor.

Tom sacó el lubricante de la mesita de noche y untó sus dedos. Se acomodó entre las piernas del moreno y comenzó con un solo dedo. Bill cerró los ojos y el mayor se acercó a besarlo.

—Te molestará al principio. —Anunció el trenzado, Bill abrió los ojos y recibió el besó, mientras otro dedo se colaba en su entrada… se quejó.

—Duele. —Apretó los dientes.

—¿Ayuda si hago esto? —Tom descendió y lamió su miembro.

—Oh sí, ayuda mucho. —respondió, cosa que alegró a Tom, quien se quedó jugando con su erección, mientras sus dedos lo dilataban. Cuando los dígitos ya no le molestaban, se volvió a acercar a él.

—Voy a entrar.

—Ya era hora, casi me corro en tu boca.

Se volvieron a besar apasionadamente. Tom se puso de rodillas entre sus piernas, él lo miraba con sus ojitos brillantes, expectante y empezó a entrar lentamente. Bill apretó los ojos y los dientes, pero no dijo nada, su respiración se aceleró.

—Amor, si te duele mucho me detengo.

—No Tomi —dijo agitadamente—, es sólo que tu miembro es tan grande, pero sigue —Así lo hizo, la sensación que producía en Tom era tan placentera, que tenía que usar toda su fuerza de voluntad, para no embestirlo de una buena vez. Pero no, Tom no era así, él no le haría a Billy lo que le hicieron a él. El pelinegro no era sólo un cuerpo al que follar, él era su amor y lo trataría delicadamente, como si fuera lo más valioso que tenía en la vida. Al entrar del todo, se acercó a besarlo.

—Amor estoy dentro de ti. —Bill abrió los ojos un poco lagrimosos y le sonrió.

—Esto es maravilloso. Somos uno Tomi, feliz cumpleaños, esto es lo mejor que puedo darte o más bien, es el mejor regalo que tú me estás dando.

—No sabes lo feliz que me haces, quiero estar a tu lado para siempre. —El miembro de Tom palpitaba, necesitaba acción, y su niño se dio cuenta.

—Debes moverte. —Asintiendo y sin dejar de estar cerca de él, el trenzado se movió lento, tortuosamente lento, minutos tal vez, que les parecieron años.

—¿Aún te duele?

—Ya no, ¿puedes hacerlo más rápido?

—Sí cielo. —Tras acomodarse nuevamente, Tom comenzó a embestirlo con un poco más de velocidad.

—¡Aaahhh! —Al oírlo, se detuvo en seco.

—Dios mío Billy, ¿te hice daño?

—No Tomi, justo ahí, es mmm. —Volvió a golpearlo.

—¿Ahí?

—¡Aaahhh! ¡Sí, justo ahí! —Listo, había encontrado su punto y sus estocadas se hicieron más intensas, profundas y rápidas. El pequeño se deshacía en jadeos incontrolables y bueno, ese concierto alentaba al trenzado a seguir moviéndose sobre él. Cuando su miembro se hinchó, enviándole descargas de placer, Tom cogió la erección de Bill para darle atención. Sentía que estaba muy cerca.

—Tooooom. —Gritó el pelinegro al correrse en su mano, sus paredes internas apretaron al mayor, causándole su propio orgasmo.

—Biiiiiilllll. —Gritó también, dejando su semilla caliente en su interior. Salió con cuidado y se puso a su lado en la cama, ambos estaban agotados.

—Oh Dios mío Tomi, esto ha sido increíble.

—Sí.

—Todo contigo es increíble. Te amo. —Se besaron—. Estoy muerto.

—Es natural, es tu primera vez.

—¿Después dolerá igual?

—No, además ya sé dónde está tu centro del placer.

—Ya quiero hacerlo de nuevo.

—Primero debes descansar, ya tendremos tiempo después. Te amo.

—Y yo a ti, porque para mí, eres la persona más importante de la tierra. —Compartieron otro beso, lleno de ternura y sentimientos, cosas que ninguno de ellos había tenido antes, se sentían plenos, llenos de felicidad y sólo querían que esa sensación hermosa, durara para siempre.

& Continuara &

¿Creen que su felicidad dure para siempre? Dicen que la vida es como un péndulo, cuando pasa algo bueno, también pasará algo malo. ¿Piensan que eso les pasará a esta pareja? Pues lo veremos en el siguiente capítulo. Besos y gracias por visitar el sitio.

Escritora del fandom

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