7: “Bésame”

El tema musical de este capítulo se llama “Bésame” y es interpretado por Camila. Sería ideal si lo escuchan cuando se recomienda. Disfruten el capi lleno de besos.

Head Over Feet”

Capítulo 7: “Bésame”

& Tom’s POV &

Bill había pasado muy mala noche, se quejaba, se movía, pero no dejaba de abrazarme. Agotado, me dormí. Pero en la mañana una sensación rara me invadió, Bill estaba en mis brazos, besé su frente y aspiré su aroma. No sirvió de nada el polvo que me di con Jess, estaba completamente obsesionado con Bill. Se movió y sentí su dureza contra mi pierna. El pequeño estaba muy empalmado. No me importó y acaricié su espalda.

—¿Tom? —dijo ronco.

—¿Dime?

—Tengo mucha sed.

—Voy por agua. —Me levanté y fui al baño por un vaso de agua—. Toma, bebe un poco.

—Gracias. —Trató de sentarse, pero estaba muy débil, me preocupé y lo ayudé.

Me vestí y me senté en una silla a su lado.

—¿Quieres que te traiga algo de desayunar? —Le acaricié la mejilla, él se estremeció.

—¿Tom? —dijo apenado—. Yo…

—¿Si?

—Estoy muy caliente, Tom.

—Lo sé, tienes fiebre.

—No es eso, tú sabes…

—Oh… quieres que te deje solo.

—No… la verdad… es que me gustaría aliviarme, pero no tengo fuerzas ni para moverme.

—¿Quieres que lo haga por ti? —El solo pensamiento me alteró los nervios.

—Si no es muy raro para ti, ¿me ayudarías? —Estaba pobre estaba rojo, pero sin duda, yo también.

—Lo haré… recuéstate. —Me acerqué más en la silla, él me ayudó a bajar su bóxer y tomé su miembro con mi mano.

—¡Ohhhh! —Se le escapó un excitante gemido.

—Bill… no hagas ruido, que ya es de día, hay gente en la casa.

—Lo intentaré. —Empecé a mover mi mano, el pobre trataba de ahogar los gemidos mordiéndose el labio. No pude evitar excitarme al verlo, él pareció notarlo.

—¿Te dieron ganas?

—Sí —respondí sincero.

—¿Puedes ocupar tu otra mano?

—Eso creo. —Ahora ya no estaba rojo, estaba morado.

—Hazlo, no me molesta. —Me acomodé en la silla y empecé un ritmo pausado con ambas manos.

—Ggrr Tom, que rico. —Eso fue muy perturbador, le estaba dando placer a un chico con mi mano, esto si era completamente gay. Pero moriré diciendo que es BFF nada más.

Aumenté el ritmo y estábamos cerca del orgasmo, vi a Bill y seguro gritaría. Me paré y lo besé, la semilla caliente me llenó ambas manos. Me desprendí suavemente de su boca y me miraba con los ojos como platos. ¿Demasiado sorprendido? ¿O asustado? No lo sé, pero el ser BFF sería mi excusa.

—¿Qué? —Pregunto como si fuera algo muy natural—. Ibas a gritar tuve que asegurarme que no lo hicieras.

—Aja. —Seguías mirándome.

—Me voy a duchar y tú cierra los ojos, anoche dormiste muy mal y necesitas descanso. Volveré en un rato a traerte el desayuno.

—Aja. —Seguías mirándome.

—Bien… duerme. —Le mandé con la voz suave.

Fui al baño a lavarme y al cerrar la puerta no pude evitar lamer la esencia de Bill de mi mano, era enfermo, lo sé. Bill era hétero, jamás sería mío, solo podría usar nuestra amistad para tener estos momentos íntimos con él.

Después de dos horas volví a su cuarto con una bandeja con el desayuno. Entré y estaba sentado con una sonrisa.

—Me siento mejor, Tomichu y tengo mucha hambre.

—Que bien, dicen que “enfermo que muere no se come” —Te echaste a reír.

—“Enfermo que come no se muere” ja, ja, ja.

—Como sea, ten… toma esto, te traje de todo un poco.

—Es mucho, pero gracias, me siento mucho mejor y es por tus cuidados.

—Lo bueno es que es fin de semana y no perdemos clases.

—Sí, leí en internet que lo mejor para curar un resfriado es el sexo.

—Boberías.

—Pero tú me diste sexo y me siento mejor.

—Bill… eso no fue sexo, joder.

—Lo siento.

—Esa fue una ayuda de amigos ¿ok? —Sonreí.

—Ahora solo me preocupa una cosa.

—¿El qué?

—Que te contagiaras con el beso.

—No… yo soy más resistente.

—¿Me estás diciendo debilucho? —dijo con un puchero.

—No… no seas consentido, Billucho.

—Me quiero levantar.

—Estás seguro, es mejor que descanses.

—No, quiero que cantemos.

—Está bien.

—Me ducharé y voy a tu cuarto.

—Ok.

Mientras esperaba a Bill, me puse a revisar unas notas de economía. Prendí la radio, mientras una canción muy conocida sonaba.

(Dar play)

La puerta se abrió y Bill entró serio.

—¿Estás ocupado? —Preguntó.

—Déjame revisar estas notas y te atiendo, ¿sí? —Bill se sentó en la cama, escuchando el coro de la canción, con rostro pensativo.

Bésame como si el mundo se acabara después. ♫ Bésame y besos a beso por el cielo al revés. ♫ Bésame sin razón, porque quiere el corazón. Bésame…. ♫

—Los besos son importantes, ¿cierto, Tomi?

—Eso creo. —¿Lo estaba diciendo por lo de la mañana?

—¿Sabes? Nunca había besado a otro hombre. —Me giré en la silla y lo miré.

—Si eso te perturba, piensa que el que te besó fui yo, tú no me correspondiste.

—De todos modos… no me disgustó.

—Bill… no le des más vueltas.

—Siempre pensé que besar a un hombre sería asqueroso.

—Basta Bill, me voy a sentir muy culpable.

—¿Tom?

—¿Qué?

—¿Podemos besarnos?

—Bill… —Me toqué las sienes.

—Espera… piensa que es un regalo para tu BFF.

—¿No crees que es gay?

—No, no quiero besar otros hombres, el solo pensar en besar a los G’s me da escalofríos.

—¿Entonces?

—Tú no me das asco, solo quiero salir de la duda, es todo… pero si tú piensas que está mal, entonces no.

—Acepto. —Nos pusimos de pie, con la canción sonando. Rocé su mejilla y me acerqué.

Él cerró sus hermosos ojos y toqué sus labios. En seguida puso sus brazos en mi cuello y abrió sus labios, introduciendo su lengua en mi boca. Nunca pensé que esto pasaría. Él estaba ansioso. La canción que sonaba, decía “Bésame como si el mundo se acabara después”, así que le correspondí igual de entusiasmado.

Para él era solo una duda, para mí una oportunidad que no se volvería a repetir. Me sentía en la gloria. El piercing de su lengua jugaba con la mía. Nos faltaba aire, pero para no cortar el beso, respirábamos entrecortadamente. Lo apreté contra mí y él me acarició las trenzas. Ninguno de los dos quería terminar. Me mordía los labios y yo gemía, estaba completamente loco. Hasta que suavemente se despegó de mí y me abrazó, riendo.

—Wow.

—Sí… wow —dije acariciando su espalda.

—Me gustan tus besos, Tomi. ¿Está mal? ¿Soy gay?

—No lo eres, somos amigos, nos queremos, tú besas exquisitamente y las chicas te aman.

—Pero me gustan los besos de un hombre.

—No es cualquier hombre, soy tu BFF. Piensa que este es otro de nuestros secretos.

—¿Estás seguro? ¿No me odias?

—No podría odiarte nunca. Si te molesta olvídalo ¿ok?

—No quiero olvidarlo.

—Entonces no lo hagas.

—¿Por qué lo tomas tan naturalmente?

—Porque es contigo, no haría esto con nadie más que contigo.

—Gracias… ¿Y… Tom?

—¿Mhm?

—¿Podemos hacerlo de nuevo?

—Claro. —Sin siquiera dudarlo, volví a acercarme a sus labios, que estaban entreabiertos. Nos volvimos abatir en una lucha de lenguas, me encantaba que Bill no fuera pasivo, que demostrara que le estaba gustando. Estaba feliz.

&

Por la tarde me sentía raro, débil y cansado.

—¿Bill? —Lo llamé, distrayéndolo de su libro de finanzas—. No me siento bien, creo que me iré a recostar.

—Sí, ve, no tienes muy buen aspecto. —Frunció el ceño.

—¿No te importa quedarte solo?

—No te preocupes, después iré a verte a ver si necesitas algo ¿ok?

—Ok.

Al llegar a mi cuarto, me quité la ropa, sentía mucho calor, tal vez me está dando fiebre—. ¡Rayos!

—¿Tom? —Siento que me mueven.

—¿Bill? Tengo frío.

—Te enfermaste tú ahora, te lo dije, te contagiaste con el beso.

—No me arrepiento del beso. —Claro que estaba delirando.

—Yo tampoco.

—Lo haría de nuevo si pudiera moverme.

—Estás delirando.

—No, es verdad, eres muy guapo, me gusta besarte, me gusta tu lengua. —Yo sonrío, pero tú estás muy serio, me tocas la frente.

—Iré por medicina, espérame aquí.

—Ven a la cama conmigo, Billy. —Le rogué.

—Espérame, ¿sí?

—No me dejes. —Supliqué.

—Será solo un momento.

—¿Me lo prometes?

—Sí, lo prometo. —Lo tenía sujeto del brazo.

—Bésame y te creo. —Se acercó y me besó los labios.

—¿Conforme?

—Sí. —Lo solté con una sonrisa.

—Solo un momento y regreso. —Se fue. Volvió con una pastilla y leche.

—No me gustan las medicinas, no me la voy a tomar. —Estaba realmente mal, hasta actuaba como un niño malcriado.

—¿Y si te la doy en un beso? —Me preguntó coqueto.

—Entonces sí… Bésame como si el mundo se acabara después… —Canté, él rió y se acercó. Nos besamos, ¿apasionadamente? No lo sé, todo daba vueltas, pero su lengua se sentía exquisita, me excitó.

—Ya está. —Me dijo sonriendo—. Te la tomaste y no te diste cuenta.

—Pero ahora tengo tremendo problema entre mis piernas.

—Ja, ja, ja.

—¿Bill, por qué me excito contigo? ¿No lo entiendo? Somos BFF, no una pareja —Sacudí negativamente la cabeza.

—Es que tienes fiebre, no es nada. —Me dio una caricia en la cara.

—Pero me duele.

—¿Te alivio?

—Por favor… —Se desnudó, apagó las luces y se subió a la cama—. Quiero abrazarte y no puedo.

—Déjame a mi cuidarte, ¿ok? —Atrapó mi miembro en su mano, sus dedos se sentían delicados.

—¿Bill?

—¿Qué?

—Tócate tú también, ¿por favor?

—Está bien. —Sus manos eran mágicas para mis sentidos. Estábamos por llegar al orgasmo y se acercó.

—Bésame, Bill. —Nos besamos dulcemente, mientras el clímax nos golpeaba—. Eres maravilloso.

—Y tú también… ahora duerme y mañana ni siquiera recordarás lo que ha pasado.

—Claro que recordaré, te quiero, Bill.

—Y yo a ti, mi BFF.

Por la mañana, tenía a Bill desnudo y en mis brazos, claro que recordaba todo. Ahora solo me quedaba fingir que esto era lo más normal del mundo para los BFF. Que dura es la vida. Creo que estoy enamorado y nunca podré tener a este chico conmigo, al menos no como realmente quiero.

Las palabras llegaban a mi cabeza sin control y una idea maravillosa surgió. Le escribiría canciones.

—Tal vez algún día comprenderás lo que me haces sentir —susurro suavemente.

& Continuará &

Este par me da mucha risa. ¿Ustedes se dan esos “beso francés” con sus amigos? Jajaja, en fin, dejemos que se sigan engañando, pero ¿cuándo se darán cuenta que eso que sienten es verdadero amor? Los invito a seguir leyendo.

Escritora del fandom

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