Familiar 8: Tatuajes

Familiar” Fic de MizukyChan

Capítulo 8: Tatuajes

Bill salió del cuarto del motel con los ojos oscuros y rugió como un león, haciendo que las alarmas de varios vehículos se activaran por la fuerza de la vibración.

Tom lo siguió hasta la puerta y lo vio desaparecer. Temiendo por la vida del demonio castaño, buscó su celular y lo llamó.

¿Tom, qué pasa? Es tarde.

Bill va a por ti. Ten cuidado.

¡Mierda! —Georg cortó la llamada, dejando a Tom con una extraña sensación de angustia en el pecho.

Odiaba a Georg por haber intentado poseerlo para que follara con Bill, pero cuando le explicó que sólo fue una treta para hacer que el pelinegro le pusiera el tatuaje anti-posesión, su odio se convirtió en un simple cabreo y todo eso se había convertido en gratitud al ver los esfuerzos que hacía el castaño por mantener a Bill fuera de problemas.

Si Bill mataba a Georg, no sólo se quedaría sin un buen aliado en sus intentos de ayudar al pelinegro, sino que también se quedaría sin ayuda para aprender magia y eso sin mencionar el tener que soportar el cabreo que Bill iba a tener por mucho tiempo. Soltó un suspiro de frustración y pasó una mano por su cara.

¿Estás bien?

La voz de Georg lo hizo dar un brinco en su sitio—. Mierda, Georg, ¿por qué estás aquí? Bill quiere matarte.

El castaño le dio una sonrisa de lado y respondió—. Justamente por eso, estar contigo convierte este lugar en el sitio más seguro del planeta —al ver como Tom arrugaba el ceño sin entender, agregó—. Él no hará nada que pueda dañarte a ti, así que no me desintegrará, al menos no estando tú cerca.

Tom rodó los ojos—. Oh, eso me deja mucho más tranquilo —dijo con ironía.

Vaya, Pelitos, ¿te preocupas por mi? —Georg llevó la mano a su pecho—. Me emocionas.

Idiota.

Cuando Tom encendió la luz, caminó hasta la cocinilla en busca de un vaso de agua y dijo—. Lo siento. Todo esto es culpa mía.

El castaño negó con la cabeza—. Por supuesto que no. Conozco a Bill lo suficiente como para saber cuándo seguir sus órdenes y creo que esta vez, debí obedecerle.

Claro que debiste hacerlo —resonó una voz a sus espaldas, sorprendiendo a ambos.

Bill, no… —dijo Tom, poniéndose entre Georg y el pelinegro.

Pero el demonio levantó una mano y quitó a Tom del camino, haciéndole caer sin gracia, sobre el sofá—. No esta vez, Tom —nuevamente extendió una mano, inmovilizando a Georg en su sitio—. No debiste involucrarlo, Georg —el castaño arrugó el ceño y gruñó de dolor, ante las amarras invisibles que apretaban su cuerpo—. Te dije que no lo hicieras. Te pedí que lo dejaras al margen —Georg escupió sangre.

¡Basta! —Gritó Tom, embistiendo contra Bill, quien ni siquiera se movió—. ¿No te das cuenta que Georg y yo sólo tratamos de ayudarte?

No necesito tu ayuda —respondió el pelinegro, mirando a Tom con una expresión de ira, que hizo retroceder al humano—. Ni la suya.

Está bien —Tom retrocedió hasta la cocinilla y sujetó un cuchillo—. Si no me necesitas, entonces dejaré de ser una carga para ti —clavó la punta del cuchillo sobre su muñeca y apretó los dientes al sentir el dolor cuando el filo rasgó su piel.

Georg cayó al suelo, tosiendo sangre, mientras Bill corría al lado de Tom, lanzando el cuchillo a otra parte y poniendo la palma de su mano sobre la herida, para sellarla—. Idiota, ¡¿quieres morir?! —Tom no respondió, todavía estaba en shock por lo que acababa de ocurrir—. ¿No te das cuenta que apenas mueras irás directo al infierno?

Tom parpadeó un par de veces, todavía sentía el punzar de la herida en su muñeca, había sangre por todas partes, pero la piel estaba completamente curada—. Yo…

Bill lo sacudió—. ¡Nunca vuelvas a hacerlo!

Tom estiró los brazos y se aferró al pelinegro en un abrazo desesperado—. Lo siento.

¡Nunca! —Bill ya no gritaba, pero su voz temblaba—. Nada tendría sentido si mueres.

Lo sé —respondió el humano, llevando una palma a la nuca de Bill, acariciándolo allí—. Lo sé, porque es exactamente lo que yo siento, nada tendría sentido si algo te pasa a ti.

Por eso queremos ayudarte, demonio gilipollas —agregó Georg, todavía en el piso, intentando recuperar el aliento.

Tom asintió, separándose un poco para ver a Bill a los ojos—. Por eso quiero ser tu familiar, quiero ayudarte, Bill, ¿por qué no lo entiendes? Esto no es un capricho, es real.

Finalmente Bill asintió, tragó el nudo que tenía en la garganta, no iba a permitir que su recipiente llorara, eso era demasiado humano como para mostrarlo aquí, delante de este par de idiotas testarudos.

Está bien —dijo levantándose, extendiendo una mano para que Tom también se pusiera de pie—. Voy a ser el demonio que potencie tu magia. Desde hoy, serás un hechicero y ante el aquelarre serás mi familiar.

Georg los miró desde el suelo y sus labios dibujaron una sonrisa canalla—. Van a necesitar tatuajes.

Genial —dijo Tom con una enorme sonrisa, pero Bill sólo rodó los ojos.

&

El rostro de Tom se contraía con cada frase que leía con ayuda del traductor, finalmente, cerró la pantalla de su laptop y giró en su silla, enfrentando con ira al demonio castaño.

¿Lo hiciste a propósito, verdad?

Casi te mataste por querer ser mi familiar, tienes un grimorio en tu poder ¿y me vas a decir que no sabías del hechizo de los tatuajes? —Preguntó Bill alzando una ceja.

Tom tragó pesado—. Georg me dijo…

Georg es un demonio, Tom —lo interrumpió el pelinegro—, no puedes confiar sólo en su palabra.

El aludido se levantó de su lugar, a los pies de la cama, y caminó hasta la mesita donde el grimorio descansaba abierto en la página “Familiae spiritu”, frotó sus palmas y, sin despintar la sonrisa de su rostro, leyó en silencio y luego agregó—. Los ingredientes no serán complicados de encontrar, salvo por el principal: fluidos sexuales de las partes involucradas —miró a Tom moviendo las cejas sugerentemente—. ¿Quieren un momento a solas?

El humano se levantó de su silla y se ubicó muy cerca de Georg—. Ya no necesitas usar estas artimañas para que Bill y yo nos acostemos.

¿En serio? —Georg amplió su sonrisa, pero luego arrugó el ceño—. Entonces, ¿por qué Bill quería matarme? Estaba seguro que andaría feliz por la vida una vez que se acostara contigo.

Es que no alcanzamos a…

Estoy justo aquí —dijo el pelinegro, llamando la atención de los otros dos.

Georg giró el rostro y notó el cabreo del pelinegro, así que se aclaró la garganta y dijo—. Yo conseguiré las cosas y volveré mañana por la mañana. Creo que es tiempo suficiente para que ustedes tengan muestras de semen. Adiós —y tras decir eso, desapareció.

Tom también sintió el mal humor del pelinegro y, sin decir palabra, se dirigió hacia el baño, tenía los brazos y parte de su ropa ensangrentados, al mirar las prendas, ni siquiera a él le daban ganas de reiniciar el fogoso momento que había tenido con Bill antes de arruinarlo todo, abriendo su gran bocota. Despacio, se quitó la ropa y se metió bajo la ducha, intentó no pensar en lo que había estado a punto de hacer, pero no pudo evitarlo, imágenes de fuego y dolor atravesaron su mente y tuvo que sacudir la cabeza para volver a la realidad. De no haber sido por la intervención de Bill, habría muerto ahí mismo, en la cocinilla de un motel de mierda, muchos antes del término de su contrato y su alma estaría ardiendo en el infierno. Todo por intentar salvar la vida de un demonio truculento como Georg.

Debo estar loco —susurró.

Salió de la ducha y se miró en el espejo, pasando la mano por su abultada barba, la acarició con cuidado y tomó una drástica decisión. Sacó su estuche de aseo y procedió a afeitarse, no la quitaría toda, pero la dejaría a ras de piel.

Inspiró hondo y salió del baño, llevaba sólo los bóxer, pero no importaba, necesitaba una muestra de semen y la conseguiría, pero se sorprendió al notar que todo estaba a oscuras.

¿Bill? —llamó, encendiendo las luces, comprobando que estaba solo.

Caminó hasta la mesita y sujetó su móvil, que brillaba señalando que tenía un mensaje.

No volveré hasta la mañana. Quédate ahí”

Tom apretó la mandíbula y parpadeó, para quitar las lágrimas que se agolparon en sus ojos. Se supone que te quedarías conmigo, Bill. Pensó y procedió a responder el mensaje.

¿Sigues enojado conmigo?”

La respuesta llegó enseguida.

¿Tú qué crees?”

Sin poder evitarlo, Tom marcó el número del pelinegro, pero tras un timbre, Bill cortó.

¿Ni siquiera me vas a escuchar?”

Preguntó desesperado a través de otro mensaje.

¿Y qué me vas a decir? ¿Cómo te vas a disculpar? —Dijo la voz de Bill, fuerte y clara, justo a espaldas de Tom.

No voy a disculparme por querer ayudarte. No esta vez —respondió el humano, girando para ver al pelinegro de frente, mostrando su rostro más descubierto tras el afeitado.

Bill jadeó y parpadeó sorprendido, se había acostumbrado a la barba de náufrago del chico y verlo como tantos meses atrás, cuando recién lo conoció, le tomó desprevenido.

Tom notó su sorpresa y pasó la mano por su cara—. ¿Lo notaste? —Bill asintió—. Quería, la verdad es que no quería dañar tu piel al… —se detuvo, avergonzado por pensar en la piel cremosa de Bill, justo en esos momentos.

El demonio bajó la mirada y dio un par de pasos hacia la puerta, pero la mano de Tom en su brazo lo detuvo—. No te vayas, ¿por favor? No vayas con nadie más.

Bill levantó la mano y tocó la del humano—. Está bien.

Con lentitud, Tom lo hizo girar, hasta que ambos quedaron de frente—. ¿Puedo besarte?

Bill asintió.

A la mañana siguiente, cuando Georg apareció en la habitación, había dos muestras de semen disponibles para el hechizo.

& Continuará &

Jajajajajaja, lo siento, sé que querían ver el lime con todos los detalles, pero no pude, porque me extendería demasiado y no es lo más importante de esta temporada, sin embargo todavía queda algo que leer, no se lo pierdan y muchas gracias por la visita.

Escritora del fandom

2 Comments

  1. Bue, toca imaginar.

    Vaya que Bill es un demonio del cual no puedo imaginar el alcance de su poder, no quiero pensar lo que podría ocasionar si estuviera fuera de control. Tom será de grN ayuda para él no lo dudo, pero qué pasaría si en lugar de ser su catalizador se vuelve su debilidad? Aquí por segundos se vio al intervenir con el castigo para Georg, porque se valió de eso para salvarlo, solo espero que nadie se de cuenta de ello y que el poder de Bill sea capaz de protegerlo

    *Ady esperará pacientemente —no es cierto— la otra temporada para leer el LEMON xD*

    See you😘

    • Tienes razón en muchas cosas, Ady, nuestras mentes piensan muy parecido. Lo que tú mencionas, es algo que ya ocurrió «el incidente», aunque ustedes todavía no lo han leído, así como tampoco el lemon jajajajaja. Te juro que valdrá la pena la espera, porque no será una vez, sino varias, y siempre tendrán la ayuda de nuestro demonio castaño para incentivarlos a follar de vez en cuando jajajajaja.

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