INCUBUS 14

Incubus” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 14

& Anteriormente &

Te amo Bill —Suspiró.

Yo te amo más Tomi —agregó el moreno.

Tom volvió su cabeza para mirar a su amado y se encontró con unos hermosos ojos cafés mirándolo directamente y una sonrisa formada en sus labios.

Los ojos de Tom no creían lo que acababa de suceder. Lentamente llevó su mano a la mejilla del pelinegro y la acarició, mostrándole una dulce sonrisa, lentamente salió de su cuerpo y haciendo uso de su poder, apagó la luz y desapareció, dejando a Bill en la más absoluta confusión.

El pelinegro, creyendo que era un sueño, se movió rápidamente para encender la lámpara de noche y miró a su alrededor, no encontrando ninguna señal de su Tom, sin embargo, a diferencias de los sueños anteriores, estaba completamente desnudo, y su vientre estaba manchado con su semen aún caliente. Se miró lleno de sorpresa y dudó si realmente se había puesto el pijama la noche previa.

Tomi —Susurró y tomando una sábana, fue en busca de su demonio.

Al ponerse de pie sintió como el cálido fluido corría por sus nalgas hacia sus piernas y se extrañó, eso tampoco había pasado en sus sueños previos.

No le dio importancia y envolviéndose en la sábana, salió hacia el cuarto del trenzado. Encendió la luz y no le vio en la cama, revisó el baño y lo encontró vacío. Caminó hacia la cocina y nada y sólo entonces se percató de que una brisa fría entraba a la sala. Fue hacia la ventana y vio a Tom fumando en el balcón.

Estaba completamente vestido y lucía cansado, nervioso, aterrado más bien, decidió que era el momento de hacer notar su presencia y le habló.

¿Tomi?

Bill, cielo. ¿Qué haces aquí? Tienes que dormir, es muy tarde —comentó entrecortadamente, nervioso.

¿Y tú?

Sólo quería fumar, no quería que el humo te molestara —respondió, apagando la colilla en un cenicero de plata.

¿Estás bien? —Insistió al verlo tan agitado.

No… —Suspiró fuertemente.

La mente de Tom corría a una velocidad vertiginosa ¿Qué hacer ahora? Ya sería imposible limpiar a Bill de sus fluidos, lo que significaba un inminente “Embarazo” ¿Qué pasaría con su adorado pelinegro? ¿Cómo le diría lo del embarazo? ¿Cuáles serían sus síntomas humanos, después de todo la criatura sería un mini Incubus? ¿Cómo reaccionaría al saber que toda su anatomía cambiaría para albergar a ese pequeño ser?

Y lo más terrible e importante ¿Qué diría cuando se enterara que él, justamente él, era el verdadero padre del bebé? Todas esas verdades le llevarían a confesar quizás la más terrible y abominable verdad para la mentalidad religiosa de Bill, el decir que él es un demonio del infierno… y peor aún… que es un demonio sexual.

«Dios mío, Bill, me va a odiar para siempre» Pensó amargamente el trenzado.

¿Tomi? —La dulce voz del pelinegro le sacó de sus cavilaciones.

¿Aahh? Lo siento, estoy distraído —Tom vio tiritar al otro chico y lo atrajo a su regazo, abrazándolo y protegiéndolo del viento—. Te vas a helar aquí.

¿Qué te tiene tan mal, Tomi? —indagó con tranquilidad el moreno—. No es la primera vez que te veo tan mal —Tom volvió a suspirar.

Eres tú, mi pequeño —Bill le miró escéptico—. Antes de que tú llegaras a mi vida, todo parecía normal, todo parecía ser correcto, pero cuando te conocí —Suspiró—. Comencé a cuestionarme muchas cosas… además surgieron en mí estas… —Dudó y frunció el ceño—. Estas emociones… que me han vuelto vulnerable. No me gusta ser así… por eso hoy pensé irme… regresar a ser como era antes, pero… si debo ser honesto… ya nada volverá a ser lo que era —Bill besó levemente sus labios.

Lo sé… me pasa lo mismo contigo —Bill acomodó su cabeza en el pecho del trenzado y cerró los ojos.

Era imposible que Tom hubiera estado segundos atrás haciéndole el amor, había sido un sueño, más extraño que las otras veces, tal vez porque despertó antes. Pero recordar la sonrisa de Tom al verle a los ojos, no tenía precio.

Dime Tomi…

¿Mmm?

¿Has tenido sueños extraños alguna vez? —Tom enrojeció, menos mal que le pelinegro no le veía…

A veces… ¿Por qué? ¿Qué soñaste? —Le acarició los brazos, esta vez fue el turno de Bill de enrojecer.

Soñé que tú… que nosotros… hacíamos el amor —Confesó Tom se acercó a su rostro, impactado ante tal confesión.

¿Y… te gustó? —El moreno estaba muy sonrojado y asintió fuertemente—. ¿Quieres… quieres que lo hagamos? —Tom fue dulce al preguntarle.

Sí, pero no aún.

Entiendo —Le besó levemente los labios—. Te esperaré, Bill.

Te amo, Tomi, te amo mucho —Enredó sus brazos en su cuello y le besó, un poco más apasionado esta vez, y el trenzado se dejó llevar, le apretó contra su cuerpo, sintiendo su delgadez y acariciando su espalda.

Estás helado. Vamos a la cama —sugirió Tom, y cargó a Bill como una novia y los llevó a su propia habitación, lo recostó con cuidado y quitó la sábana, encontrándolo completamente desnudo, lo volvió a cubrir con las mantas de su cama y luego se acostó junto a él, abrazándolo—. Esta es la primera vez que me enamoro —Confesó y Bill sonrió.

Estoy feliz de ser el afortunado —Sonrió con más evidencia y se acurrucó a su cuerpo. Las manos de Tom acariciaron los hombros, la espalda y las nalgas de Bill, él no se quejó, pero fue sólo un roce, afectuoso, nada carnal, sólo marcar territorio—. Buenas noches, mi amor.

Duerme tranquilo, cielo —Le dio un último beso y el moreno cerró los ojos. Tom se había percatado de que su semen ya no podía limpiarse, estaba jodido, había embarazado al hombre de su vida. Le miró… vio la tranquilidad que de él emanaba y pensó que tal vez mañana todo estaría mejor… y cerrando los ojos… se durmió.

&

Al día siguiente, la carrera tempestiva de Bill al baño le despertó y se angustió en extremo al sentirle devolver su estómago.

Oh, Dios mío… ya ha empezado —afirmó en un susurro y corrió tras su pelinegro. Le cogió el pelo para que no lo ensuciara y le ayudó a ponerse de pie.

Lo siento —Se avergonzó el moreno. Tom le ayudó a limpiarse y le llevó a la pieza, le cubrió con una sábana y le acarició.

¿Te sientes mejor? —Le miró con preocupación.

No… siento que el cuarto da vueltas, me duele el estómago… no sé qué me pasa —Se apretó el vientre con fuerzas.

Tranquilo, avisare a los G’s que no iremos hoy —propuso el trenzado, tomando su celular.

Tomi no, por favor ve tú… debes ayudar a los chicos… —pidió con los ojos vidriosos.

Amor… te ves mal… debo cuidarte —La culpa corroía el pecho del Incubus.

No te preocupes, Tomi, sólo debo dormir y me sentiré mejor, te lo prometo —Tom se acercó a él y le abrazó con fuerzas.

Iré… pero te estaré llamando cada hora, ¿está bien? Si te sientes peor, sólo llámame y estaré aquí para ti… prométeme que me llamarás, Bill —El chico asintió—. En serio… necesito saber que estás bien… —Le miró con angustia. Bill aferró su abrazo y le dio un dulce beso en los labios.

Estaré bien, es sólo un malestar, no es el fin del mundo, ¿sabes? —Tom pensó en las ironías de la vida y luego sintió que el mundo se lo quería tragar.

Bien… te amo —Tras una despedida que parecía eterna, el Incubus partió al “Sweet Land”.

&

Al llegar le informó a los G’s de la situación y se pusieron en plan de acción, pues sin Bill tendrían mucho trabajo. Afortunadamente Luka llegó temprano.

¿Qué le pasó a Bill? —preguntó a Tom, quien con la sola mención de su nombre, sintió que el mundo se le venía encima. El chico alto notó esto y se preocupó.

Está enfermo, tiene algo al estómago —Luka abrió grandemente los ojos.

¿Tom? ¿Tú y él? —El trenzado lo miró confuso—. ¿Han tenido sexo?

Eso no te incumbe y ¿Qué tiene que ver? —Estaba cada vez más confundido.

Tom… sé lo que eres —afirmó seriamente. El trenzado abrió los ojos como plato y la voz de Georg lo devolvió a la tierra.

Tom, tengo tu orden —El chico partió a la cocina y salió de allí con una bandeja.

El día fue agotador, y el trenzado evitó a toda costa cualquier acercamiento con Luka.

&

Finalmente volvió a casa, completamente preocupado, pero un poco más tranquilo al escuchar a Bill pedirle que trajera una tarta de chocolate al regresar.

¿Bill? —Le llamó y sintió la carrera al baño de su pelinegro. Fue en su ayuda y lo encontró abrazando el inodoro—. No has mejorado, ¿verdad?

Al contrario, pese a que sigo vomitando, me siento mucho mejor y con unas ganas locas de comer tarta. ¿La trajiste? —Le miró con ojos de cachorrito.

Sí, amor.

Gracias —El pelinegro saltó del piso y abrazó al trenzado con ansias, fue inmediatamente correspondido—. Deja que me lave los dientes.

Tom le dio su espacio y fue a la cocina a cortar trozos de tarta. Bill regresó y le volvió a abrazar, buscando su boca con ansias. Tom se sorprendió al ver tanta pasión de parte del chico.

Wow, vaya… ¿Qué hice para recibir tan lindo premio? —preguntó con una sonrisa.

Te amo, Tomi, y te extrañé como no tienes idea —Buscó otro beso y con un deseo desconocido en él, recorrió la espalda del Incubus, Tom estaba poniéndose caliente con tanto beso, pero de pronto Bill le soltó—. ¿Comamos? Muero de hambre jijijiji tarta, tarta, tarta lalalala —Cantaba como un pequeñito. Tom no pudo menos que sonreír.

Pruébala… —Le invitó.

Mmm deliciosa… como tus besos —Le guiñó un ojo seductoramente.

«Creo que ya sé lo que está pasando» Pensó Tom, sintiendo un escalofrío.

Su mente le llevó a pensar en lo más obvio, si había un Incubus creciendo en el vientre de Bill, lo más probable es que tuviera hambre, así como el cuerpo del pelinegro le pedía comida, el bebé le pedía energía sexual. Tarde o temprano, Bill querría tener sexo… con él… y luego… con quien fuera… a medida que el bebé creciera su apetito aumentaría y Bill necesitaría del sexo tanto o más que de la comida.

Se estremeció de tan sólo pensar en su amado pelinegro acostándose con otras personas, olvidando completamente su inicial deseo de mantenerse casto. Los celos le carcomían y la culpa era aun peor. ¿Cómo le diría la verdad a su amado?

Bill se comió la mitad de la tarta con una enorme sonrisa y luego se sintió extremadamente cansado. Se fueron a acostar para ver una película, fuertemente abrazados.

¿Tomi?

¿Mmm?

¿Me amas? —preguntó con curiosidad e inocencia.

Claro.

¿Me besas? —Tom se separó sólo un poco, lo suficiente para juntar sus labios en un tierno roce y se separó con una sonrisa—. ¿No soy atractivo para ti?

¿Por qué dices eso? Eres hermoso —Le dijo acariciando su cabellera.

Creo que estoy más gordo, Tomi ¿Es por eso que ya no me quieres? —Tom se removió en el abrazo y encaró al moreno.

No digas eso… has vomitado todo el día ¿Cómo vas a estar más gordo? —Pero luego la realización le golpeó la mente—. Y si lo estuvieras… no me importaría… te amo demasiado como para preocuparme por eso.

Y entonces… ¿Por qué no me besas? Como ayer… —Sus mejillas ardiendo.

¿Ya no te da vergüenza?

Mucho —Estaba completamente sonrojado… adorable—. Pero… te extrañé tanto… y todo el día he pensado en que podrías haber besado a alguna chica del “Sweet Land” sólo porque yo no estaba allí —Su voz sonó rota, por la angustia y la incertidumbre.

No, sshh tranquilo, mi amor… puedes preguntarle a los G’s o a Luka… no besé a nadie.

Luka… —Gruñó—. Lo odio.

Hey… ayer lo abrazabas y hoy lo odias —Sonrió por la ironía.

Él te conoce —Tom abrió los ojos grandemente, era la segunda vez que escuchaba eso y… no le gustaba.

Claro que no… no sé quién es él —Se defendió el trenzado.

Dijo que antes eran amigos… hasta que él se fue —Tom estaba cada vez más confundido, no podía recordarlo, de dónde podría haberle conocido. Él no se mezclaba con hombres.

Tranquilo… debe estar confundido —Le besó la frente.

Entonces… ¿No hubo besos hoy? —preguntó el moreno, olvidando el tema de Luka.

Ni uno solo… además nadie besa tan rico como tú —Sonrió con malicia.

Bésame entonces —pidió el chico, acortando las distancias y subiéndose sobre el demonio, que sorprendido, sólo se dejó hacer.

Mmm —Gimió la voz ronca del Incubus, ya no había aroma virginal en el cuerpo de Bill, pero su cuerpo meciéndose sobre él, era suficiente para encender la llama de la lujuria, quería tomarlo, poseerlo así… en la vida real, pero no podía, no con la mente nublada del pelinegro.

Aaahhh —Jadeó el chico al separase unos leves momentos en busca de aire. Sus cuerpos sin dejar de friccionarse, sobre la ropa—. Aaahhh Tomiiiiii —El demonio volteó los roles y tomó el control. Abrió el pantalón del pelinegro y tomó con sus manos la erección del chico, haciéndole soltar un jadeo ronco de la emoción—. Tócame, Tomi —Le pidió tal como le pedía en sueños, claro ese no era su poder, era el poder de su hijo, arrasando con la mente de su Bill.

Tócame tú también, Billy —Le pidió el Incubus y el pelinegro obediente y sumiso a las órdenes, hizo como le fue mandado.

Se masturbaron mutuamente hasta que los espasmos del orgasmo llegaron a su fin. Se miraron, Bill tenía una mirada de culpabilidad, que rompió el corazón de Tom.

Nadie… nunca… me había tocado —comentó serio.

¿Te arrepientes? —preguntó asustado de conocer la respuesta.

La verdad… —Le miró profundamente a los ojos—. Estoy feliz de que hayas sido tú el primero —Tom no pudo contener su emoción y abrazó al chico fuertemente en sus brazos, y lloró—. ¿Tomi? ¿Estás bien?

No lo sé… te amo tanto, Billy… que lo último que quiero es hacerte daño —agregó en suaves susurros.

Tomi… no me dañas, nunca lo has hecho —La culpa nuevamente atacó al demonio y su llanto se profundizó—. No llores amor… de verdad yo sólo quiero entregarme a ti —Tom le miró.

¿En serio? —El chico asintió—. Pero aún no es el momento. Quiero que estés plenamente consciente de ello.

¿Consciente? —Dudó el pelinegro.

Quiero decir: seguro, que estés completamente seguro de tu decisión.

¿Me esperarás?

Toda la vida si es necesario —Le rozó los labios—. Tú vales la pena —El chico se sintió sumamente halagado y se acomodó en los brazos de Tom, ya no necesitaba sus sueños eróticos, ahora tenía a Tomi en vivo y en directo y no sentía culpas… el pensamiento de su padre llegó a su mente y pidió perdón al cielo.

Dios es amor… él me entenderá —Susurró, pero Tom le escuchó.

&

Por la mañana Bill no tenía ni rastros de embarazo, estaba lleno de energías. Cantaba por toda la casa y se veía radiante. Tom le preparó un desayuno lleno de vitaminas, para su estado y luego partieron al local.

Al medio día, Luka llegó y lo primero que hizo fue llevar al pelinegro al baño y cerrar la puerta.

¿Cómo estás? —Le preguntó tocándole la frente, como buscando algún rastro de fiebre.

Bien, no es para tanto, seguro fue sólo un virus estomacal —Luka levantó su playera y tocó su vientre, Bill se espantó y gritó—. ¡Déjame!

No es posible… —comentó el joven alto, apartándose y abriendo los ojos con preocupación.

Mejor me voy… —Prácticamente Bill huyó de allí.

Tengo que hablar con Tom —Susurró el croata, pero al salir al frente, escuchó la campanilla de la puerta y sus ojos se posaron en el nuevo visitante quien le miró de vuelta.

¿Luka?

& Continuará &

¿Quién es el nuevo visitante? ¿Por qué Luka conoce a Tom? ¿Acaso ya notó lo del embarazo? ¿Cómo lo hizo? OMG tantas preguntas… no se pierdan la continuación

Escritora del fandom

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