INCUBUS 28

Incubus” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 28

Bill suspiraba cansadamente, reponiéndose de su larga caminata, cuando Luka volvió a entrar en la habitación. Ambos se sonrieron y el mayor anunció lo que tanto esperaba.

Viene en camino, aprovecha de comer un poco más —sugirió el chico, tomando él mismo un trozo de fruta de la bandeja.

Gracias, Luka… por todo —comentó el pelinegro sinceramente, tomando más fruta de la fuente.

Es mi deber, pequeño. Tom es mi amigo desde hace mucho.

¿Y por qué no te recordaba? No creo que fingiera que no te conocía.

Es un poco complicado, Bill.

Tenemos tiempo —afirmó el chico, acomodándose en la cama para escuchar la historia.

Sucede que en el infierno… me expulsaron cuando me enamoré de Elizabeth.

Eso es ridículo —Interrumpió Bill con la boca llena de manzana.

Exacto, pero ellos no piensan lo mismo —Sonrió Luka al sentir el apoyo de su amigo—. Nuestro Padre, bueno ya no lo es más, al menos no para mí —Bajó la mirada al pensar en Satanás—. Él no puede permitir que sus hijos, ninguno, yo soy sólo una raza de los tantos moradores del infierno, en fin, si hay alguno que piensa en huir de su dominio, que quiera liberarse o tener emociones sanas como el amor…

Bill lo miraba con los ojos muy abiertos asintiendo a cada una de sus palabras, parecía un niño pequeño, fascinado por la historia de su mamá.

Satanás lo expulsa, como si fuera un mal ejemplo para el resto de sus obedientes y desviados hijos y para hacerlo más contundente, todo el pueblo que queda habitando en el infierno, olvida su existencia, todos sus recuerdos sobre el exiliado son eliminados, para que así, nadie pueda seguir su “mal ejemplo” y no se revelen contra él.

Sigo pensando que es estúpido —Gruñó el pelinegro frunciendo el ceño, cosa que hizo sonreír al otro—. Tu hermano también te olvido, eso es muy cruel.

Lo es —Estuvo de acuerdo, bajando la mirada—. Pero en parte, fue mi culpa —Bill le miró sin entender—. Te explico, si yo hubiera sido más cuidadoso, jamás se habrían dado cuenta, porque yo era como Tom, yo vivía en la superficie.

¿Es decir que a Tom no lo van a expulsar? —preguntó, no sabiendo realmente si eso era bueno o no.

Esperemos que no, así podrá seguir teniendo contacto con sus amigos y con Jared. Si llegan a borrar a Tom, mi hermano sufrirá mucho y finalmente quedará completamente solo allá abajo —explicó con tono lúgubre.

¿Por qué? No lo entiendo. ¿Te volverá a olvidar? —La expresión del pelinegro cambió a una de terror.

En teoría… sí. No estoy muy seguro de cómo funciona, pero cada vez que se borran los recuerdos de alguien, se vuelven a borrar los de todos los anteriores, es algo así como resetear las memorias de los demonios —Su voz sonaba distante—. No me gustaría volver a perderlo, ya fue demasiado doloroso con una vez.

Sería terrible para ti y para Tom también, se nota que se quieren mucho y Jared también se preocupa por él, lo sé por todo lo que hizo por mi embarazo —acotó el moreno, tocándose suavemente el vientre.

Sólo esperemos que nadie lo sepa, al menos por un tiempo —dijo el chico mirando al menor.

¿Crees que se enteren por causa de mi embarazo? —preguntó temeroso.

Es posible, Bill. Katrina nos dijo que el bebé no tenía el lado maligno, pero si nacerá antes, debe conservar, por pequeña que sea, una parte de Incubus.

Oh, no —Suspiró pesadamente.

Lo peor es que nunca nace un Incubus, sin que él lo sepa —Sus palabras sonaron fatales en la habitación, hasta que el timbre les distrajo.

Es Tom —dijo muy seguro el pelinegro, llevándose a la boca la última fruta de la fuente.

El chico alto salió del cuarto rápidamente, a causa de las insistentes campanadas del timbre y abrió la puerta encontrándose con un alterado trenzado que tenía los ojos rojos e hinchados.

Dime que está bien, por favor —pidió en tono casi suplicante, para Luka ver a Tom en ese estado era perturbador.

Está en el cuarto, está bien, sólo necesita descansar, creo que caminó mucho —comentó, dándole paso, el trenzado caminó lentamente con rumbo a la habitación, temeroso de ser rechazado nuevamente y al borde de la histeria, porque el sólo pensamiento de perder a su Bill, lo destruía por completo.

Tom —Le llamó, suavemente el pelinegro desde la cama. El aludido alzó la vista y el menor contuvo la angustia al ver el rostro triste de su amado, sin duda lo buscó por todas partes y él se dedicó a huir, qué injusto había sido—. Ven aquí —Palmeó la cama a su lado y con la mirada baja y un nudo en la garganta, el trenzado obedeció.

Lo siento mucho, Bill —Fueron sus primeras palabras.

¿Qué es lo que sientes, Tom? —Inquirió el menor— ¿El haberme conocido? —El otro negó con la cabeza— ¿El haberme amado? —Volvió a negar—. Si no sientes eso, entonces estamos bien —El otro joven alzó la vista ilusionado al oír esas palabras.

Bill, yo…

Te amo, Tom, no puedo cambiar eso.

Oh, Bill, yo te amo tanto —Lo tomó en un abrazo posesivo y besó su cuello con suavidad—. Tenía tanto miedo, tanto.

Tranquilo y lo siento… por huir así y no enfrentar las cosas —Se separaron sólo para unirse en un beso necesitado y lleno de emociones, lleno de un profundo amor que necesitaban expresar lo antes posible, con o sin palabras.

¿Quieres volver a casa?

Iré a dónde quiera que tú vayas, Tomi, desde ahora y para siempre, donde sea que tú estés, será mi casa —Se volvieron a besar, pero sólo en un leve roce. El trenzado se levantó y ayudó a su pareja a hacer lo mismo.

Lentamente salieron de la habitación tomados de la mano y con una sonrisa boba en el rostro. Al salir Luka los miró con satisfacción y preguntó.

¿Todo bien?

Gracias, Luka —Añadió el menor y corrió a abrazarlo tiernamente.

No es nada, merecen ser felices.

Ya nos vamos a casa —Secundó el trenzado.

Me parece bien. ¿Los veo mañana en el “Sweet Land”?

Por supuesto, estoy embarazado, pero no incapacitado —Bromeó el pelinegro, sacándole sonrisas a los otros.

Se despidieron y volvieron en el vehículo de Tom.

&

Al llegar a casa, Bill se abalanzó sin aviso sobre su pareja y atrapó sus labios de manera hambrienta y erótica.

Quiero hacer el amor… como en mis sueños —dijo dejando entrever una sonrisa pícara, que hizo sonreír al trenzado, quien de inmediato lo cargó y caminó hacia la habitación, que tan sólo horas antes habían compartido.

¿Estás seguro? —Le miró alzando una ceja—. Eras muy insaciable —Bill se sonrojó y para evadir su vergüenza, enterró su rostro en el cuello de su novio.

Quiero todo… sin límites… sólo amor y pasión… es lo que me inspiras —afirmó, susurrando en su oído, cuando era depositado en la cama con suavidad.

Te amo, Bill, para siempre.

Lo sé.

La pareja se fundió en un nuevo beso húmedo y necesitado. Sus cuerpos ardientes deseosos de más se tocaban tratando de no dejar espacio sin ser acariciado. Esa era la entrega que Tom, Incubus del infierno, había aguardado por tanto tiempo. Hacer el amor sin límites con su amado pelinegro, plenamente consciente de ello.

Ya satisfechos por tan magnífica entrega, la pareja se acostó, cubiertos por una sábana blanca, tan blanca como sus sentimientos por el otro, y se dejaron llevar por el cansancio para obtener un poco de descanso.

Pero su dormir, lejos de ser un descanso sin sueños, fue invadido por una personita que ambos, aún sin conocer, amaban con desesperación.

¿Padre? —llamó la luz frente al trenzado—. Escúchame, por favor —Tom abrió los ojos, no estando al cien por ciento seguro, de si esto era sólo un sueño o algo más.

Te escucho, bebé —Contestó con un murmullo, no quería despertar a la figura durmiente a su lado.

Debo decirte algo sumamente importante, padre, Dios mismo me ha enviado para esto —dijo la voz suave de la criatura, denotando seriedad y nerviosismo a la vez. Tom, al notar lo extraño de la situación, se sentó en la cama y aunque la luz en frente no tenía rostro, la miró fijamente, dando la cara.

¿Qué sucede, hijo? —preguntó, poniendo por delante su lado protector.

Algo malo pasará, padre.

¿Cuándo?

Cuando yo toque tu mundo.

¿Qué ocurrirá?

El malo vendrá por mí —La voz del bebé se estremeció, lo que hizo que la piel de Tom se erizara de temor también, si algo le ocurría a su hijo, tanto él como Bill sufrirían mucho.

¿Hablas de…? —No pudo terminar la frase, el sólo hecho de pensarlo lo invocaba y lo que menos quería en estos momentos, era acercarlo a su familia.

Sí, padre… Satanás, el padre de todas las mentiras vendrá a reclamarme —aseveró, con voz angustiada—. Pues soy como tú, padre, tengo impregnada en mí, tu naturaleza, por eso puedo comunicarme contigo.

Pero tú eres normal, bebé —Se quejó el trenzado. ¿Acaso no había expulsado lo malo del cuerpo de Bill? Miró afligido a la luz y ésta respondió.

No del todo, padre… recuerda… mi desarrollo es del inframundo, sólo tres meses y estaré con ustedes —Tom pudo sentir una sonrisa en su hijo al mencionar su pronta venida.

¿Hay alguna instrucción, hijo? ¿Dios quiere algo de mí? —cuestionó el trenzado, si Dios mismo le estaba advirtiendo sobre esto, es porque quería ayudarle.

Él dijo que tus poderes serán restablecidos para que cumplieras tu promesa: protegernos, pero que no hicieras mal uso de ellos. ¿Está claro, padre? —dijo con su voz tierna.

Sí, bebé, todo estará bien.

No dejes que él me lleve, padre. No quiero vivir esa vida —Su voz sonaba rota, desesperada y afligida—. Yo quiero tener a mi familia siempre conmigo, quiero estar contigo y papi Bill, por favor padre, no caigas en la tentación —Pidió con humildad.

No lo haré, hijo, te lo prometo.

La prueba será muy dura, padre. Debes resistir.

Lo haré, por ti y por mi Bill —aseguró poniendo su mano en el pecho, como señal.

Debes casarte cuanto antes con papi Bill, esa unión bendecida los protegerá, es lo único que puedo decirte padre —La vocecita soltó un suspiro—. Ya quiero llegar a casa con ustedes —Sonrió e hizo que Tom sintiera su pecho hincharse de orgullo por su bebé.

Te amo, bebé.

Lo sé, padre. Adiós.

Hasta pronto —La luz suavemente se desvaneció y Tom sintió sus párpados pesados, tanto… que tuvo que cerrarlos y sumirse nuevamente en la inconsciencia.

&

Por su parte, el pelinegro apretó los ojos cuando sintió que una intensa luz le molestaba ¿No puede ser de día aún? Gruñó entre dientes, hasta que una dulce voz le habló desde aquel foco luminoso.

Papi Bill —Escuchó una vocecita maravillosa, que le hizo de inmediato abrir grandemente los ojos con sorpresa. Miró en dirección del sonido y halló la tremenda esfera brillante.

¿Hijo mío, eres tú? —preguntó realmente emocionado, pero a la vez abrumado por tal acontecimiento.

Soy yo, papi, no te asustes. Vengo a comunicarte algo importante —explicó la tierna y melodiosa voz.

Lo sé… me dirás que eres una nenita —dijo Bill llevándose las manos a la boca presa de la emoción que eso le causaba, miró a su lado como su Tomi dormía plácidamente y sonrió tiernamente.

Sí papi, soy mujer y debes ponerme un nombre en especial —confirmó el bebé dentro de la luz—. Es por eso que estoy aquí, debes cumplir la voluntad de Dios, papi.

Lo haré, hija, siempre me he esforzado por obedecer a Dios, haré lo que Él me pida —aseguró el pelinegro, confiado en que haría todo lo que se le mandase, sobre todo por haberlo recibido de una manera tan especial como aquella, que asemejaba las antiguas visiones bíblicas, se sentía sumamente especial en esos momentos.

Se trata de mi nombre papi, es un nombre especial —La voz de la pequeña se cargó de emoción.

¿Cuál debe ser, corazón? —preguntó con amabilidad y curiosidad el pelinegro.

Elizabeth —dijo la voz, demostrando la importancia del asunto. Bill tuvo un presentimiento muy fuerte y no pudo guardarlo dentro de sí, así que preguntó.

¿Eres una reencarnación? —Su voz casi mostraba la esperanza que guardaba por su amigo Luka.

Lo soy —Fue la simple, pero significativa respuesta.

¿Eres la Elizabeth de Luka? —Insistió el pelinegro, la voz se rió un poco.

Papi, debes dejar de ser tan curioso —Bill no pudo evita soltar una sonrisa.

Lo siento, pero ¿lo eres? —Insistió.

Lo soy, pero no debes comentarlo, o haré que lo olvides —Advirtió la bebé.

No lo haré, preciosa, te cuidaré mucho lo prometo.

Lo sé, papi, desde ya puedo sentir el gran amor que tienes por mí. Debes ayudar a padre Tom, él sufrirá una gran prueba —advirtió la niña, cambiando su tono de voz a uno considerablemente más serio—. Episodios como los de esta noche no se pueden volver a repetir, papi —Bill se sintió profundamente avergonzado y bajando la mirada, asintió.

Lo siento, tuve mucho miedo de haberme enamorado de un demonio —Asumió el pelinegro—. Dime bebé, tú que aún estás con el Padre ¿Está enfadado conmigo porque estoy con Tom?

No temas, papi, Dios no está enojado —El moreno suspiró a modo de alivio—. Él es amor y comprende todas las clases de amor, tú deberías saberlo mejor que nadie, siempre fuiste uno de sus favoritos —La voz parecía llenarse de orgullo al hablar cosas buenas de su padre.

Pero es que…

No papi, tranquilo, Él ha comprendido y más aun, ha aceptado la ofrenda de Tom, él te ama tanto, papi, que incluso renunció a los lujos de su vida de Incubus, todo lo que él vivió toda su vida ha quedado atrás, y ha sido por ti, papi —Bill soltó un suspiro, pero esta vez de emoción por su amado.

Gracias Eli, por tu apoyo y comprensión.

Claro que te entiendo papi, Luka hizo lo mismo por mí y estoy muy orgullosa de él, aunque aún faltan muchos años para que pueda decírselo —Bill sintió un hormigueo en su estómago.

Pero no podrás, corazón, él será muy mayor para ti, bebé —Asumió el pelinegro con un nudo en la garganta.

No papi, los Incubus crecen hasta alcanzar la madurez, pero luego de eso, no envejecen, Luka se quedará tal como hasta ahora —El nudo en la garganta de Bill aumentó en tamaño y casi no le dejaba respirar.

¿Tomi? —No podía vocalizar sus temores.

No papi, no temas, padre Tom no es igual, el será como tú, un mortal más, envejecerá y morirá junto a ti —La pequeña tranquilizó a su padre que se hallaba al borde de las lágrimas.

Oh, qué alivio, no podría soportar volverme viejito y saber que iba a morir para dejarlo solo, sería demasiado cruel para ambos —expresó el mayor, revelando su pesar.

Dios sabe eso, papi, por eso aceptó tomar la vida de Incubus de Tom, ahora él será como tú.

Gracias, preciosa, por contarme estas cosas —añadió el moreno, arreglándose el cabello.

Y una cosa más, papi —La voz sonó muy divertida.

Lo que quieras, linda.

Enséñame a maquillarme como tú —Bill soltó una carcajada—. Es que te ves tan lindo así.

Claro, pequeña, te enseñaré todo lo bueno y maravilloso de este mundo.

Muero de ganas de estar en tus brazos, papi. Te amo.

Y yo a ti, bebé, te amo con todo el corazón, eres el fruto de un amor incondicional entre un humano y un demonio, el amor que ha vencido todas las barreras —Sintió que las lágrimas de felicidad se agolpaban en sus ojos.

Lo sé… ahora debo irme.

Gracias por venir, hija —La luz lentamente se evaporó de la habitación y el pelinegro sintió que estaba completamente agotado, se volvió a recostar y cerró los ojos por completo, sonriendo cuando el fuerte brazo de Tom se aferró a su cintura.

& Continuará &

¿Cuál será la prueba que tendrá que pasar Tom? ¿En verdad el mismo Satanás reclamará a Elizabeth? Wow ya se viene el fin, no se lo pierdan.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *