INCUBUS 34

Incubus” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 34

Tres años habían pasado, desde el ataque del padre de Tom a la joven pareja. Tras haber vencido la dura prueba que eso significó, los jóvenes padres se unieron mucho más en todos los aspectos. Y ese cariño y sobre-protección, afectó también a la pequeña Elizabeth, quien prácticamente no conocía sino el jardín de su nueva casa.

&

La mañana del cumpleaños número tres de la pequeña, el esbelto pelinegro entonaba feliz una canción, mientras peinaba los rubios y sedosos cabellos de su hija, elevándolos en una cola de caballo.

Papi, cantas bonito —Balbuceó la niña, con más claridad cada día.

Gracias, bebé, me encanta cantar. ¿Quieres hacerlo conmigo?

Yo no puedo cantar tan bonito como tú —comentó ella, bajando la mirada un tanto avergonzada, para ella sus padres eran lo máximo y sentía que jamás podría imitarlos.

Linda —Le llamó el pelinegro con ternura, arrodillándose para estar a su altura—. Tu voz es hermosa, cantas como los ángeles, lo sé porque te oí cantarle al tío Luka, el otro día —Le guiñó un ojo, cosa que hizo que la pequeña se sonrojara furiosamente— ¿Te gusta el tío Luka? —preguntó juguetón su padre, ella asintió levemente y él no puedo evitar sonreír, después de todo eso estaba destinado a ser—. Está bien Eli, tío Luka es muy bueno y él te quiere mucho también.

Tío Luka tenía una novia con mi nombre —contó ella, maravillada al hablar sobre alguien tan especial como el tío Incubus—. Él la quería mucho, pero ahora ella está en el cielo y ahora me quiere a mí —Ambos sonrieron.

Es que todo el mundo te quiere a ti por ser tan hermosa Eli —afirmó Tom, entrando al baño y tomando el final de la charla.

Hola, papá. ¿Cómo quedó mi peinado? —preguntó, moviendo su colita de caballo, como una verdadera modelo, ambos padres sonrieron.

Te ves preciosa, no me canso de decirlo, eres casi tan linda como tu papi.

¿Sólo casi? —dijo ella copiando el puchero de Bill.

Sí, sólo casi, porque para mí, Bill es el hombre más hermoso del mundo —Ella puso una gran sonrisa y agregó.

Pero yo puedo ser la mujer más hermosa del mundo, ¿cierto papá? —Ambos estallaron en carcajadas, haciendo que la pequeña inflara el pecho de orgullo.

Claro que sí —Se oyó el ruido del timbre y la niña salió corriendo del baño.

Debe ser tío Luka, prometió llevarme al parque hoy —Gritó feliz mientras bajaba las escaleras.

¿El parque? —Los esposos se miraron con duda en los ojos.

¿Sabes algo? —preguntó el moreno.

Nada —respondió su trenzado esposo.

Bajaron y descubrieron a Luka con su hija en brazos, jugando con su primer regalo de cumpleaños, del día.

Hola, chicos —Saludó el Incubus con una sonrisa—. Yo, quería pedirles autorización para llevar a Eli al parque, el que está cerca —añadió con rapidez, al ver la expresión de desagrado de Tom.

Luka, ¿puedes venir un momento a la cocina? —pidió el trenzado, sin poder evitar tensar la mandíbula.

Ven, pequeña, veamos qué te trajo el tío Luka esta vez —comentó Bill, al sentir como el ambiente cambiaba.

Los dos Incubus caminaron hacia la cocina y se sentaron en las sillas ahí, mirando el suelo, sin saber qué decir para no crear una discusión.

Tom… han pasado años, todo estará bien.

Amigo, sabes qué pasaría si él se la lleva, no podría salvarla esta vez —Asumió el trenzado, apretando sus puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos.

Pero yo estaré allí. Sabes lo mucho que quiero a Eli, jamás dejaría que él se la llevara. Primero muerto —dijo honestamente el otro demonio.

Sé que lo harías. Pero sé también que para él, no sería problema matarte, Luka —Ambos bajaron la vista, eso también era cierto.

Pero no puedes tenerla encerrada por siempre —continuó el otro—. ¿Sabes qué me dice cuando le traigo juguetes?

¿Qué cosa?

Desearía ir a la tienda para escogerlos yo misma —Tom emitió un suspiro ahogado.

Lo sé, ya está creciendo, quiere… necesita interactuar con más niños —Comprendió su padre—. Está bien… pero yo iré contigo —Luka sonrió agradecido y ambos se levantaron y regresaron a la sala.

Eli —Llamó su tío, ella corrió a sus brazos—. Iremos como te prometí.

¿A dónde? —Rápidamente preguntó el pelinegro.

Al parque —Fue la respuesta de su esposo—. Yo iré con ellos ¿Te molesta si te dejo solo un momento? —Se acercó y tomándolo por la cintura le besó los labios.

Si vas tú, me quedo más tranquilo —Bill debía asumir que él deseaba que su hija tuviera una vida normal, pero el temor constante de que el mismo diablo pudiera venir y reclamar a su Eli, era abrumador.

Pero no podré ayudarte a adornar la casa —Se quejó Tom, tratando de ser persuadido a quedarse en la seguridad del hogar.

No te preocupes, los G’s estarán aquí pronto. Ve y diviértete con Eli.

¡Sí! —Gritó la pequeña, tras escuchar el debate de sus papis—. Vamos pronto, ya quiero ver el parque —Los ojos de todos los presentes se iluminaron al sentir la felicidad de la niña.

Tom siempre había pensado que las iglesias eran lugares horribles, pues como Incubus podrían provocarle incluso la muerte, pero su nuevo hogar, era una hermosa casa construida en lo que antiguamente fuera una capilla Templaria, era el único lugar que le aseguraba que su padre no vendría a arrebatarle a su Eli.

Sacarla de allí implicaba claros riesgos, pero era cierto que su pequeña no podría vivir encerrada por siempre. Y si algo pasaba, Luka estaría allí para luchar a su lado, y no tendría que preocuparse por rescatar a Bill. Tomando un hondo suspiro, salió de la casa.

&

Los ojos de la pequeña se llenaron de lágrimas al sentir su rodilla completamente lastimada, tras un golpe en el suelo persiguiendo unas palomas. Los dos adultos corrieron a recogerla. Luka tomó su pañuelo blanco y mojándolo un poco con su botella de agua, lo pasó por la maltrecha zona.

¿Estás bien, querida? —preguntó Tom, secando las lágrimas de su hija, ella asintió con suavidad, se había caído antes, pero nunca en su vida había tenido una herida como esa. Sus ojos se abrieron más al ver como su tío la limpiaba con suavidad y optó por mirarla atentamente.

¿Qué es eso? —dijo señalando su rasguño.

Eso es una herida —respondió su padre—. Sucede cuando no tienes cuidado y te golpeas o te caes.

Duele —afirmó ella, frunciendo el ceño. Luka la miró y al reconocer ese gesto se quedó de piedra.

Pero pasará —Siguió animándola el trenzado.

¿Papá?

¿Mmm?

¿Por qué no me habías traído al parque antes? —Le miró con curiosidad, Tom tragó duro, no quería explicarle esas cosas a su hija, no aún.

Porque no quería que te lastimaras, hija —contestó con una mentira, ganándose una mirada reprobatoria de Luka.

No te preocupes por mí, papá, soy fuerte, puedo aguantar unos golpes y no lloraré, soy valiente como todos ustedes —aseguró con una mezcla de orgullo en sus ojos—. Ahora déjame ver la herida —Luka quitó el pañuelo y ella se acercó más.

Levantando suavemente su propia y pequeña mano, la llevó a la zona lastimada y con un ligero brillo dorado en sus ojos, la herida comenzó a cicatrizar. Los Incubus miraron la escena en silencio y sonrieron, ella era parte divina, así que no era raro que tuviera alguna clase de poder, aunque ninguno esperaba verlos en acción tan pronto.

&

La casa estaba completamente adornada cuando ellos llegaron a la hora del almuerzo. No había niños invitados, porque Eli no conocía a nadie, sólo los adultos que la adoraban. Los G’s, los padres de Bill, pero lo que más llamó la atención de la pequeña, fue un hombre muy guapo que estaba semi oculto al final de la sala. Corrió hacia él, mientras su papá y Luka saludaban a todos.

Hola —dijo ella tentativamente.

Hey —respondió el atractivo joven.

Eres muy lindo, te pareces a tío Luka —El hombre sonrió feliz.

Soy hermano del tío Luka —aclaró, sin dejar su sonrisa.

¿Eres el tío Jared? —preguntó con curiosidad, había oído mucho de él, pero no lo había visto nunca.

¿Me conoces?

Tío Luka habla siempre de ti.

Vaya, a mí también me han hablado de ti y te traje un regalo de cumpleaños —comentó, sacando de atrás de su espalda un osito de felpa marrón con el nombre de “Eli” bordado en medio de un corazón en el pecho.

Wow, es hermoso, gracias tío Jared.

No me digas tío, dime sólo Jared.

Pero a papi no le gusta que trate así a los grandes.

Pero yo no soy tan grande, ¿o sí? —Ella dudó y al final aceptó la oferta.

Ven, Jared, vamos con tío Luka —Se tomaron de las manos y regresaron con todo el grupo y allí se dejó oír un “OH” de admiración.

Dios mío —dijo Bill llevándose las manos a la boca por la sorpresa—. Jared.

¡Hermano! —Fue la reacción de Luka, quien acortó las distancias y abrazó a su familiar con fuerza y emoción.

También me alegra verte —Fue la respuesta del otro Incubus.

¿Cómo? —Era la pregunta que todos tenían en sus mentes.

Katrina —Fue la simple respuesta, pero a la vez la más efectiva.

Otra vez. ¿Cómo? —Inquirió Luka, feliz, pero intrigado por la situación.

No estoy muy seguro, pero tiene que ver con lo que pasó hace años, cuando le pedimos ayuda con el embarazo de Bill —Tom abrió los ojos grandemente, no le gustaba eso, de pronto su estómago se apretó y sintió la nausea invadir su boca.

¿De qué hablas? —indagó de inmediato el pelinegro, sintiéndose exactamente igual que su esposo. El resto de los invitados, que ya estaban al tanto de toda la historia de la pareja, sentían que esto no era bueno.

Ella me dijo que nos ayudaría a cambio de un favor —comentó Jared—. Bueno, creo que ha llegado el momento de devolverle el favor —Tanto Tom como Bill sintieron como la piel se les erizaba, los nervios atacaron con fuerza y lo único que les dio un poco de esperanza fue la mano del otro, y sus dedos entrelazados.

¿Pero, cómo es posibles que estés aquí? —preguntó Bill, él sabía que su esposo había construido esta casa, justamente para evitar que algún ser del inframundo apareciera y ahora Jared estaba allí, como si nada.

Katrina nuevamente. Ella sospechaba que necesitaría ayuda para llegar hasta aquí y pedimos unos favores, eso es todo.

¿Favores? ¿De qué clase? —cuestionó molesto el trenzado, pedir favores en el infierno nunca era bueno, siempre había traiciones de por medio.

Nada grave, sólo confiemos en la madre —Con esa frase terminó su explicación.

&

El almuerzo estuvo tenso, aunque todos trataban de disimular, por el bien y la felicidad de la niña que jugaba con todas las visitas como si fueran lo más maravilloso del mundo. Tras abrir los regalos y una comida abundante. La pequeña fue cargada por su papá Tom a dormir.

El resto de los invitados se fue retirando, hasta que quedaron sólo la pareja y los hermanos Incubus. Tomaban el té en silencio, cuando un golpeteo en la puerta del jardín les alertó de la presencia de alguien. Tom fue a investigar, topándose con la gran madre.

Katrina —Le llamó y la invitó a pasar.

Ha pasado el tiempo, hijo, te he extrañado mucho.

Lo sé, Katrina, si se llevaran a Eli yo… —Ella asintió, él ahora era padre y podía comprender sus sentimientos con facilidad—. Ven, los demás están adentro.

Madre —Fue Jared quien se acercó a ella y la abrazó.

Veo que cumpliste tu promesa.

Te lo dije. Sólo yo podría encontrarlos —Asumió con orgullo en su voz—. Están preocupados, será mejor que les expliques, porque ni siquiera yo lo entiendo.

Es obvio, porque no te he dicho nada aún. Nadie sabe nada de esto —susurró con voz misteriosa y procedió a sentarse cerca de Luka y posó su mano en la rodilla de su hijo y sonrió a todos—. Esto no es fácil para mí, seguramente Bill podrá comprenderme porque él también ha llevado a un bebé en sus entrañas, pero yo… necesito un favor —Tom tuvo que respirar, porque se había olvidado de hacerlo, se sentía sumamente preocupado por esta situación y las palabras iniciales de su madre, no aliviaban, en nada esa sensación.

¿Qué favor? —preguntó Luka—. Yo podría hacerlo, no hay necesidad de alterar la pacífica vida de Bill y Tom, madre.

No Luka, deben ser ellos. Yo lo pedí, años atrás y deben honrar esa promesa —exigió ella y pronto Tom se vio preguntándose irónicamente, en su mente ¿Qué sabían los demonios acerca de honrar promesas? Pero luego vio a su madre y se contestó a si mismo, que ella no era como los demás—. Necesito que cuiden a mi hijo —Su voz estaba cargada de emoción y llevó sus manos a su vientre, sorprendiendo a todos con ese hecho.

¿Un hijo? —Repitió incrédulo el pelinegro, los Incubus se mantuvieron en silencio.

Él es puro como ustedes —Se refirió a los otros demonios.

Pero, él lo reclamará —aseguró Tom, hablando de su padre con los puños apretados—. No puedo exponer nuevamente a mi familia.

Él no sabe de su existencia, Tom —Le aseguró la súcubus—. Por favor, no quiero que este pequeño esté condenado a esa vida, quiero que sea feliz, que tenga una familia, todo lo que ustedes no pudieron tener allá abajo —pidió con la emoción impregnada en sus palabras. Bill se llevó las manos al vientre él mismo y suspiró, entendía como se sentía Katrina, él también sólo deseaba lo mejor para su pequeña Eli, aun a cambio de su propia vida.

Está bien —respondió el pelinegro, haciendo que Tom se ahogara con sus palabras.

¿Qué?

Lo haremos, Eli necesita un hermano para no ser malcriada y yo… aún… quizás nunca pueda volver a tener un bebé —El trenzado comprendió a su marido y tomó su mano con gentileza.

Bueno… Bill ya decidió.

¿Madre, no será peligroso para ti? —Insistió Luka—. Si él te descubre te podría… matar.

Lo sé, pero no lo sabe, ni siquiera lo sospecha y como paso todo el día encerrada, jamás se enterará —Aseguró ella con una dulce sonrisa.

Algo más —Intervino el pelinegro moviendo sus manos nerviosamente—. No quiero parecer entrometido, pero… ¿Cómo es que Jared recuperó la memoria y ahora están aquí en “nuestra casa”?

Yo… —La mujer bajó la mirada—. Me vendí.

¿Qué? —Jared no podía creer lo que escuchaba— ¿Pero por qué?

No podía soportar verte así de triste, tal vez tus recuerdos estaban bloqueados, pero tu alma sufría y yo como tu madre lo veía a diario y era… insoportable —Asumió ella, llevándose un dedo a la cara para borrar una lágrima fugaz.

¿Pero… a quién?

Al brujo —Fue la simple respuesta y los ojos de los tres Incubus se abrieron de par en par.

Habían oído cientos de historias sobre el brujo. Desde que era el hermano más poderoso de Satanás, hasta que era un ángel caído, que llegó allí y que conservó sus poderes, pero por el castigo de Dios, debía permanecer allí, en el infierno.

¿Ese hijo es… suyo? —preguntó directamente Luka.

Sí, por eso sé que será un chico especial, que no merece estar allí en el sub mundo —agregó ella, moviendo el cabello.

Sea como sea, no lo acepto —exclamó Jared molesto y poniéndose de pie para pasearse por la habitación—. Madre… no —Se recriminaba más él que a ella.

No te preocupes, hijo, él no fue malo conmigo, me trató bien y prometió guardar el secreto —Ella les aseguró.

Jamás confíes en alguien del infierno madre, es la primera regla para sobre vivir —Declaró Jared, aún molesto.

Hijo, ven aquí —Le llamó y palmeó el sofá para que se sentara a su lado, él lo hizo y se miraron— ¿No te da gusto ver a Luka de nuevo? ¿No te da gusto ver a Eli así de grande? —El otro sólo asintió— ¿Ves? Ha valido la pena.

Pero ese sacrificio madre —susurró él apenado, ella acarició su mejilla y sonrió.

Soy madre, Jared, para una madre estas cosas no son sacrificios —Tanto Bill como Tom asintieron a sus palabras, ellos más que nadie sabían que harían cualquier cosa por proteger y mantener feliz a Eli.

Tu hijo estará bien con nosotros, Katrina —Confirmó el trenzado y eso atrajo las miradas de todos. Bill tomó su mano y lo apoyó.

& Continuará &

¿Será tan simple como ellos piensan? ¿Acaso lograrán burlar a Satanás? ¿Quién es el brujo? ¿Aparecerá? Nuevas incógnitas jejeje soy mala, pero no crean que se alargará mucho, sólo lo necesario, ya les dije, para que tenga un final redondo. Besos y bendiciones.

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *