INCUBUS 35

Incubus” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 35

La joven pareja descansaba del arduo día después del cumpleaños de su pequeña. Bill se sentía completamente relajado en los brazos de su esposo, mientras éste hacía círculos en su espalda con suavidad. Emitió un gran suspiro y el trenzado se acomodó para verle a los ojos.

¿Estás seguro de esto? ―preguntó con calma, sin presiones.

Sí, Tomi, ese niño, por más Incubus que sea, merece una oportunidad —Aclaró, besando suavemente los sabrosos labios de su marido.

¿Comprendes que nos traerá problemas? —El pelinegro le miró con curiosidad, así que se expresó―. Me refiero a que es un demonio, Bill, necesitará cosas.

¿Sexo?

Exacto, los Incubus se alimentan del sexo, y no es sólo algo no sé, lujurioso, es nuestra fuente vital, si no lo tenemos, podemos morir —El trenzado apretó un delgado brazo de Bill y suspiró frustrado.

Lo sé, Tomi, pero dime, ¿cuándo son niños, cómo se alimentan?

Oh, bueno… no vamos cazando vírgenes, pues nuestros cuerpos no están maduros para eso —Reflexionó mirando el techo.

¿Lo ves? Mientras sea pequeño, podremos criarlo como un bebé normal. Luego, con el tiempo, le enseñaremos lo necesario para sobrevivir —Tragó con amargura―. Además, si las historias que contaron son ciertas, puede que el padre del bebé…

¿El brujo?

Sí, el brujo, podría ser un ángel caído y por lo tanto, no sería tan Incubus, sería casi como Elizabeth ¿No crees que es emocionante? —Tom dudó, nada que tuviera relación con el infierno era emocionante para él, sin embargo atinó a abrazar más fuerte a su esposo y respirar su delicioso aroma.

Te amo, cielo.

No cambies el tema, Tomi.

Pero es cierto, te amo —Ambos rieron, el pelinegro buscó los labios de su pareja y se besaron apasionadamente.

¿Tienes hambre, cielo? —preguntó Bill, con sensualidad en su voz, cosa que de inmediato mandó descargas eléctricas a la entre pierna de Tom.

¿Acaso me alimentarás? —Siguió con su juego.

Sólo si tienes mucha hambre, Tomi —Levantó la ceja y fue apresado en un beso salvaje y lujurioso.

Eso responde a tu pregunta —dijo con el pecho tan agitado como el de Bill.

Me queda clarísimo. Vamos, come de mí, Tomi —El demonio no tuvo ni un atisbo de duda y devoró los labios de su esposo y lentamente comenzó a desvestirlo.

&

Tom se levantó muy temprano, pues iría al “Sweet Land” a ayudar a sus compañeros con la labor. Desde que abrieron una sucursal, el trabajo había ido viento en popa, y sólo veían ganancias de ello. Tras haber preparado el desayuno de su amado esposo, llevó la charola y al entrar a la habitación, se encontró con la escena más tierna vista en su vida.

El pelinegro estaba cubierto de la cintura hacia abajo por la fina sábana blanca y él pasaba la mano por su vientre plano, como cuando Eli estaba allí. Ahora comprendía a Bill, en realidad él casi no tuvo tiempo de disfrutar de su embarazo, primero porque él se negó a contarle la verdad y luego porque el parto se adelantó considerablemente. Dos meses habían sido muy poco y el pelinegro amaba la sensación de tener vida creciendo en su interior y más aun sabiendo que era el fruto del amor entre él y Tom.

Mi vida —susurró, rompiendo el mágico momento―. Te traje de desayunar.

Gracias, Tomi —respondió sentándose y aceptando la bandeja sobre sus piernas.

¿Bill?

¿Mmm?

¿Estás bien? —El moreno levantó su vista para enfrentar sus ojos y sonrió.

Si estoy a tu lado, siempre estaré bien, Tomi.

Pero… me refiero a… ―Y tocó su vientre, Bill suspiró.

Me diste una oportunidad que ningún hombre ha tenido nunca, Tomi, estoy feliz y agradecido por ello —afirmó sinceramente.

¿Quieres otro hijo? —Dudó al preguntar, pero quería o más bien, necesitaba aclarar sus dudas.

Claro que me gustaría, Tomi, el embarazo de Eli fue tan corto que… pero aún es pronto y además tendremos al bebé de Katrina con nosotros, así que por el momento la respuesta es: no —Sonrió y el trenzado besó levemente sus labios.

Te amo, bebé.

Lo sé, Tomi, gracias por el desayuno y ahora márchate que llegarás tarde y no se vería bien que el jefe llegue tarde.

Tienes razón. ¿Estarás bien con Eli?

No te preocupes, sé cuidar a mi hija —Se volvieron a besar y Tom se fue.

&

El celular de Tom sonó fuertemente en su bolsillo y lo sacó sin despegar la vista de la carretera, su nuevo hogar estaba un poco más alejado del centro, pero tampoco era demasiado lejos.

Diga —Habló serio, su voz neutral al no reconocer el número en el visor.

Hola, hijo, tanto tiempo sin verte —El trenzado sintió como un hielo le recorrió por completo la espalda. Detuvo el auto instantáneamente y golpeó el volante.

¿Qué demonios quieres? —Alzó la voz, furioso.

Ah, supe que venciste a “la ilusión” y al parecer eso te ha vuelto arrogante. ¿Desde cuándo un hijo le habla así a su padre? —preguntó con la ironía marcada en cada sílaba.

Tú ya no eres mi padre.

¿A, no? ¿Eres huérfano?

No, tengo un nuevo Padre, uno Celestial —La risa horrorosa del otro lado de la línea le hizo estremecer.

No digas patrañas, Tom. “Yo soy tu padre” —dijo la voz, imitando “La guerra de las galaxias”, sólo para burlarse y provocar más a Tom.

No lo eres, y jamás lo serás.

Bueno, no seré tu padre, pero tendré a mi hermosa hija de vuelta —Tom colgó el aparato y giró rápidamente el coche, tomando el rumbo de vuelta casa. Marcó nuevamente el celular y esperó.

¿Tom? ¿Qué ocurre? Nos veríamos en un rato en el local.

Él me llamó —La voz del trenzado sonaba temblorosa, aunque no podía explicar si era de furia o temor―. Viene por ella, Luka.

¿Dónde estás?

De regreso a casa.

Bien, voy para allá. Avisaré a los G’s y a Jared.

No, no lo llames a él, podrían expulsarlo también y no creo que esté bien sin Katrina, están muy unidos ahora.

Está bien —La llamada se cortó y el trenzado pisó con más fuerzas el acelerador.

&

Llegó a casa rápidamente y abrió las puertas con más fuerzas de las necesarias, asustando a su familia, que jugaba frente al televisor.

¿Tomi? ¿Qué pasa?

Mmm —Dudó― ¿Puedes venir un momento, cielo? —Hizo señas hacia la cocina. El pelinegro se levantó y caminó despacio para no alertar a su hija.

¿Qué ocurre, Tomi? —Su tono de voz cambió de inmediato a uno preocupado.

Me llamó, Bill, mi padre —El rostro del menor perdió todo rastro de color y tuvo que sentarse, porque sus rodillas perdieron la fuerza que lo sostenía.

No puede ser. No otra vez —Gimió llevándose las manos al rostro con dolor.

No te preocupes, aquí estoy, amor mío —Se inclinó para tomar el rostro de su amado entre sus manos―. Yo te protegeré a ti y a Eli de cualquier cosa, lo juro.

Lo sé Tomi, no dudo de ti, pero no quiero verte sufrir como aquella vez. Tu cuerpo volando por los aires, sin saber si te había matado de un solo golpe. ¡Dios! Esto es horrible —Habló el pelinegro conteniendo las lágrimas.

Debemos ser fuertes, cielo, por Eli, por nosotros —Buscó sus labios y se unieron con suavidad.

Te apoyaré siempre, Tomi, te amo.

&

Un fuerte golpe se dejó oír justo fuera de la casa. La pareja se puso de pie con suma rapidez y corrieron hacia la sala, sólo para espantarse al ver a su hija abriendo la puerta y dando pasitos hacia el exterior a los brazos de aquel hombre guapo que la esperaba.

¡Eli! —Fue el grito del menor.

Su esposo dio grandes zancadas para acortar las distancias, justo a tiempo para tomar a la niña hechizada en sus brazos.

¡Maldito! —Exclamó el trenzado con ira. Le entregó la niña a Bill y se enfrentó a su padre.

Bueno, supongo que hoy acabaré lo que empecé años atrás. Adiós hijo —Su mano se alzó con claras intensiones de propinar un golpe mortal al joven.

Pero una luz muy brillante se dejó ver, resplandeciente. Y todo pareció detenerse, el mundo entero dejó de girar. El pelinegro miró a su esposo sin comprender nada y éste le devolvió la mirada con igual ignorancia.

Es suficiente —Se dejó oír una voz tranquila, pero poderosa, justo sobre sus cabezas.

No te metas en esto —contestó el padre de Tom con arrogancia―. Ellos son mis presas.

No tienes poder sobre ellos, son mis hijos, todos ellos —Aseguró la voz.

No lo son —Se enfureció el maligno―. Tom es mío.

Ya no más, ha sido perdonado, es mi hijo ahora —Satanás bufó indignado―. Ahora te irás y si te vuelves a acercar a esta familia y a sus descendientes, tendremos problemas, ¿está claro?

¡Maldición! —Gruñó el hombre y desapareció.

Gracias —dijo Tom hacia el cielo.

Cuida a mis hijos, Tom —Fue la respuesta que recibió.

Lo haré —Tal como vino, la luz desapareció y todo el bullicio y el movimiento del mundo, regresó.

La pareja se abrazó y la pequeña Eli, que miraba feliz como sus padres compartían un beso tierno.

Creo que ahora podré ir a trabajar tranquilo —dijo el trenzado sonriente.

Ahora estaremos tranquilos por siempre, Tomi, es tan increíble.

Lo sé, pero ya no tengo dudas de quién es mi padre ahora —agregó el mayor, elevando su vista hacia las redondas nubes del cielo.

&

Dos meses después, Jared comenzó a trabajar en la sucursal del “Sweet Land” apoyando a Tom y Luka y sobre todo, sintiéndose sumamente sorprendido por lo bien que se sentía tener un trabajo humano.

Todo marchaba de maravillas hasta que un viernes, Katrina se dejó ver cuando caía el atardecer, su abultado vientre, hacía resaltar sus hermosas facciones y los Incubus no pudieron menos que suspirar, al ver como ella acariciaba a su futuro hijo por sobre las telas de su holgado vestido rosa.

Hola madre —Saludó Jared emocionado―. ¿Cómo te sientes?

Estoy de maravilla —Respondió la mujer con una sonrisa.

¿No es muy arriesgado que te expongas a salir madre? —Cuestionó Luka, siempre actuando con madurez.

Sí lo es, pero estoy protegida.

¿Por quién? ―Insistió el chico alto.

Ya sabes.

¿El brujo? —preguntó incrédulo el de trenzas.

Sí, bueno, en realidad no es “el brujo” —Hizo comillas con los dedos―. Su nombre es Zaraiel

¿Lo tratas por su nombre? —Increpó Jared, demostrando molestia―. ¿Acaso también lo frecuentas?

De hecho sí —respondió ella con un leve sonrojo en las mejillas, pero suficiente para que los tres hijos lo notaran.

¡Madre! —Exclamó Jared horrorizado.

No es algo malo, hijo, nos hemos vuelto buenos amigos, desde el incidente.

Desde que te acostaste con él —Le recriminó su hijo.

No te comportes así, Jared —Habló ella con voz molesta―. Él es una buena persona, castigada al igual que todos nosotros a permanecer en ese lugar horrible sin derecho a réplica —Los tres Incubus vieron el brillo en sus ojos y temieron, ella era la madre después de todo, podría lastimarlos seriamente si se lo proponía.

Lo siento, madre —Se disculpó el chico, bajando la mirada.

¿Qué te trae a la superficie? —cuestionó otra vez Tom, para así, calmar la tensa atmósfera.

Mi bebé, me gustaría hablar con Bill sobre él, pero no quiero irrumpir en su casa y asustarlo.

Comprendo. ¿Quieres que te lleve? —Ella asintió―. Allá está mi auto.

¿Ya no te movilizas por las sombras? ―preguntó ella al subirse al vehículo.

No, madre, mi vida es diferente ahora, mis poderes no me fueron retirados, pero debo usarlos con sabiduría y eso es sólo para proteger a mi familia —Explicó el trenzado con una sonrisa.

Comprendo —Suspiró―. Sabia opción.

&

Elizabeth corría de un lado a otro emocionada porque papá había llamado diciendo que tío Luka y tío Jared vendrían de visita. Bill estaba feliz en la cocina ultimando los detalles de la cena.

La puerta sonó anunciando la llegada de los visitantes y la pequeña corrió a los brazos de su padre, plantándole un gran beso en la mejilla.

He sido una buena niña hoy, papá, papi me dio golosinas de premio —contó ella, inflando el pecho de orgullo.

Eso es estupendo, bebé, así me gusta que seas una chica maravillosa —La puso en el suelo y ella en seguida fue con su tío favorito.

Hola, preciosa —Le saludó el chico alto con una gran sonrisa, la pequeña con cada día que pasaba, acentuaba los rasgos de su antiguo amor y eso le tranquilizaba y le aterraba a la vez.

¿Cómo estás, tío Luka? ¿Tuviste mucho trabajo? —preguntó como toda una niña grande, él sólo atinó a sonreír y asentir.

¿Sabes, linda? Katrina necesita hablar con papi Bill ¿Quieres que te lea un cuento para dejarles conversar tranquilos?

Sí, me encantan tus cuentos —Los hermanos Incubus tomaron a la niña de la mano y fueron con ella al jardín. En la sala el ambiente se volvió a tensar.

¿Qué pasa, Katrina? —indagó un nervioso pelinegro.

No te asustes, Bill, no es nada malo en realidad —Tanto él como Tom dieron un suspiro de alivio.

¿De qué se trata entonces? —Intervino el trenzado.

Es sobre el bebé y… su padre Zaraiel —dijo ella, con una sonrisa.

No sé por qué, pero ese nombre me es familiar —Agregó el menor, pensando… hurgando en su memoria.

Debe ser que lo leíste en algún libro sagrado —Agregó ella.

Entonces es cierto —Siguió Bill―. Que él no es un ser diabólico.

Exacto, he hablado mucho con él últimamente y me ha contado parte de su historia —La pareja asintió para que ella continuara―. Realmente los rumores son ciertos. Zaraiel fue un ángel del cielo, bueno, en esencia aún lo es, pero como fue castigado y expulsado del paraíso, está condenado a vivir en el infierno hasta el fin de los tiempos, aunque su alma ya ha alcanzado el arrepentimiento.

¿Y cómo ha pasado eso? —preguntó el moreno.

Igual que con Tom —Dijo ella―. Se enamoró.

Apuesto a que sé de quién —comentó el pelinegro con una sonrisa, Tom carraspeó incómodo y ella se sonrojó y asintió.

Me contó que me vio en alguna de aquellas ocasiones en que viajé a ayudarles con el embarazo de Elizabeth y desde entonces ha estado tras de mí, buscándome y enviándome notas tiernas —contó ella con la voz emocionada―. Debo confesar que al principio no creí nada de lo que él decía y pensé que lo hacía para molestarlo a él ―Movió las manos, refiriéndose al maligno―. Pero luego comprendí, que sus intenciones eran honestas.

Creo que no es el único enamorado aquí —dijo con voz juguetona el menor y ella se sonrojó aún más, Tom sintió una alegría en su pecho, por fin su madre estaba teniendo emociones, estaba feliz por ella.

No digas boberías —Rió ella, pero sus mejillas rosadas no decían lo mismo―. En fin, lo que quería comentarte Bill es que este bebé, tendrá rasgos similares a los de Elizabeth, será parte demonio y parte celestial, es por eso que los escogí a ustedes para cuidarlo, mi hijo estará bien con ustedes y si yo no puedo estar en contacto, podré tener la certeza de que él estará bien cuidado y será amado —expresó ella, muy emocionada.

No debes preocuparte por ello, Katrina, ese bebé será hermano de Eli, no sabrá nada del infierno, salvo que tiene una hermosa tía que lo quiere muchísimo —declaró el pelinegro, tomándole la mano con suavidad.

¿Cómo quieres que se llame? —preguntó el trenzado, saliendo de su mutismo.

Si es un varón, será Miguel como el general de las huestes celestiales, es una petición de Zaraiel —Aclaró ella al ver los rostros extrañados de la pareja.

¿Y si es una nena? —cuestionó Bill.

Entonces será MaryAnn, como mis dos mejores amigas.

Está bien.

No quiero seguir incomodándolos así que me retiraré —Finalizó ella, poniéndose de pie.

No, por favor, Quédate a cenar —Insistió el menor―. A Eli le encantará tenerte con nosotros.

Gracias —agregó la súcubus, sintiéndose de pronto muy tímida, por primera vez conocía la cordialidad de un verdadero hogar, pues pese a haber dado a luz tantos hijos, jamás pudo criarlos, siempre eran llevados a las otras súcubus para alejarlos de ella. Su corazón sintió paz y una lágrima quiso brotar, pero no la dejó y sonrió.

Aquella velada fue hermosa para todos los presentes, la pequeña Eli disfrutó de compañía de todos sus adultos favoritos y los hermanos se sintieron como en una reunión familiar. Todo era tan grato que el pelinegro elevó una plegaria sincera al cielo para que esa paz se prolongara para siempre y su familia siempre fuera bendecida con amor y la amistad de aquellos seres a quienes había aprendido a querer.

& Continuará &

Sí chicas, se acabó, el siguiente capítulo será el fin definitivo, no se lo pierdan ¿Será un final de color rosa? ¿Traerá consecuencias tener dos hijos mitad demonio juntos en una misma casa? Será interesante conocer las respuestas. Cariños a todos y besos.

Escritora del fandom

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