INCUBUS 1

INCUBUS”

Capítulo 1

«Día de caza»

Pensó feliz, el apuesto demonio trenzado, mirando su hermosa y traidora imagen frente al espejo. ¿Espejo? Claro, él era el mejor incubus actual y exigía sus privilegios. Para él, nada se comparaba con ser parte de este mundo, el mundo de los humanos: sus presas.

Ya estaba harto de vivir en el submundo, las súcubus de allí jamás le llamaron la atención, así que siempre buscaba hermosas vírgenes humanas para corromper y utilizar a su antojo y con ello saciar su enorme apetito.

Como demonio, no necesitaba alimentos propiamente tal, sino una fuente constate de energía maligna, en su caso, “energía sexual”. Que encontraba en el deseo de dominar mujeres y el que ellas expedían, de ser dominadas. Deseos ocultos que guardaban en lo más profundo de su ser y que él podía oler a distancia, deseos de ser folladas salvajemente por un hombre tan apuesto como él.

No soy malo, sólo satisfago sus necesidades —Se decía suavemente, con una sonrisa de medio lado mirando su reflejo.

¿Dónde iré hoy? —Le preguntó a su imagen en el espejo—. Estamos en vacaciones de verano, por lo tanto no hay escuela —Se acariciaba el mentón, como pensando en una buena estrategia—. ¡Bah! Qué importa, sólo caminaré por ahí y encontraré alguna hermosa criatura… sólo espero que no sea una chiquilla de 14, esas están muy tiernitas y sus pechos no están bien desarrollados

Sonrió una vez más a su imagen y, tomando las llaves de su costoso Cadillac Escalade, se fue.

&

Manejó cerca de media hora y divisó a un grupo de jóvenes en un local que no reconoció. «Seguramente es nuevo» Pensó, deteniendo su vehículo y caminando hacia allí con una actitud de player, difícil de ocultar.

Levantó un poco su rostro para que sus delicadas fosas nasales percibieran el delicioso y particular olor de una virgen. Olió disimuladamente y sonrió satisfecho.

¡Bingo! —susurró feliz y entró en el nuevo local.

Bienvenido a “Sweet Land” —dijo un apuesto joven de cabello largo y castaño.

Oh… gracias —contestó Tom, mirándolo y descubriendo de inmediato que aquel chico era gay y que le estaba dando un buen repaso mental, sonrió dentro de sí y pensó «Claro… soy irresistible» y para no dejar al chico con las ganas le preguntó—. ¿Y cuándo abrieron? No había visto este local —Le miró fijamente, logrando que el castaño se sonrojara y tartamudeara en su respuesta.

Bu, bu, bu, bueno…, el lugar se estaba remodelando y sólo hemos abierto ayer, pero ha sido excelente —Sonrió tímidamente.

El trenzado pudo descubrir que el chico de cabello largo, ya tenía un novio, pero estaba ya mojando sus pantalones por tan apuesto demonio.

Genial… —Alargó la sílaba, para que el joven se presentara.

Georg, soy Georg. —Le extendió la mano y el demonio la estrechó con seguridad.

Yo soy Tom —Se presentó—. Y dime Georg, ¿hay algo más que dulces aquí en “Sweet Land”? —El otro chico miraba en todas direcciones, completamente nervioso.

Sí, sí, sí, bueno, tenemos café —respondió casi en un susurro.

Tom no podía culparlo, después de todo, a pesar de ser tan apuesto, él contaba con un atributo demoníaco que hacía que los humanos, sintieran mucho deseo sexual hacia él, así que tanta tartamudez era completamente normal.

Excelente, café estará bien —comentó el trenzado, alejándose del aturdido castaño, en busca de aquella hermosa criatura que expedía aquel delicioso aroma a virginidad y lo mejor de todo, no era una pequeña, estaba crecidita, 19… 20 años tal vez.

&

Vio que el local estaba repleto, había otras vírgenes allí, pero ninguna con aquel aroma tan especial que le estaba haciendo salivar, cual animal frente a su presa. Paseó su mirada por todo el lugar, había niños también con sus padres.

«Claro… si vendes dulces, lo natural es que se llene de niños, pero ¿por qué tantas jovencitas?» Se preguntó en la mente.

«Georg puede ser una de las causas, es muy atractivo» Se respondió mentalmente y siguió mirando. Esta vez, se detuvo en los anuncios de promociones, y debatió entre el delicioso Cappuccino o un Café oscuro tradicional, meditó por unos segundos, hasta que un rubio de cabello corto, muy guapo y fuerte le atendió.

¿Desea ayuda con su pedido? —preguntó amablemente, Tom le miró y apreció todo el vigor de este chico y reconoció el aroma de Georg en él… eran pareja.

Claro…

Soy Gustav, a sus órdenes —Ofreció el joven empleado.

Gracias Gustav, estoy dudando entre el Cappuccino y un Café oscuro tradicional —Le explicó el demonio, con esa sonrisa picarona que hizo temblar las rodillas del rubio.

Ambas son buenas elecciones —comentó sin titubear—. Pero mi querido amigo Bill, prepara el mejor Cappuccino que pudiera desear, así que yo votaría por ese.

Perfecto… gracias Gustav… y ¿dónde lo pido?

Allá, en el mesón —Le indicó con la mano, el fondo del local.

Gracias una vez más.

&

Se alejó de él y caminó hacia el mesón, sintiendo como aquel perturbador aroma aumentaba de intensidad, aún no veía a nadie y se preguntaba cómo sería aquella virgen tan pura.

«Sólo espero que no sea horrible» Pensó al aumentar la velocidad de sus pasos.

Ya voy —Se oyó una voz cantarina desde lo que parecía ser la cocina.

Ok —contestó el trenzado a nadie en particular.

De pronto la chica más bella que pudiera imaginar entró arreglándose el delantal. Tenía el cabello largo hasta los hombros, completamente lacio y negro azabache. Su piel de porcelana podía brillar a la vista del demonio. Llevaba los ojos ligeramente maquillados con una sombra negra y un brillo natural en los labios. Tom no pudo menos que lamer sus propios labios ante tal visión.

Hola, bienvenido a “Sweet Land”, ¿qué se va a servir? —preguntó con esa voz, que no era la típica voz chillona de las mujeres, era más profunda y excitante.

Tom se quedó pegado mirándole por varios segundos, hasta que la hermosa morena le sonrió más abiertamente y volvió a hablar.

¿Aún no está decidido? ¿Qué le gustaría probar? —Continuó, sonriente.

«Sin duda a ti, preciosa» Pensó el Incubus y le sonrió picaronamente—. Me dijeron que hacían un Cappuccino excelente aquí —comentó con un tono de voz que hizo estremecer a la chica tras el mostrador.

No es para tanto —explicó tímidamente.

Tom podía sentir, como el aroma de la chica aumentaba su deseo de poseerla brutalmente y corromperla hasta la médula, usando su lengua jugueteó con el piercing de su labio y disfrutó al ver la mirada perdida de la chica en su boca.

¿Lo preparas tú? —indagó sonriendo y acercándose más a ella.

«¿No que lo hacía un tal Bill?» Se preguntó.

Sí… estoy en el mostrador la mayor parte del tiempo, pero cuando se trata del Cappuccino, aquí estoy, tengo una receta cacera de chuparse los dedos —dijo haciendo el gesto con sus manos.

Tom pensó «Si supieras lo que te chuparía yo a ti, preciosa» Y trató de controlarse o tendría un serio problema en sus pantalones… muy pronto.

Entonces pediré ese famoso Cappuccino… me encantaría probar tu mano —La chica se sonrojó notoriamente y salió disparada a la cocina.

Tom estaba contento consigo mismo, había conseguido a una chica única: preciosa, virgen y lo mejor de todo: “casta”, podía sentir y oler que la hermosa muchacha ni siquiera conocía la masturbación, eso hacía todo más excitante y tentador. Corromper un alma pura y un cuerpo no profanado.

«Este, definitivamente, es mi día» Pensó el demonio con autosuficiencia. Y tras esperar unos minutos, re-apareció la chica con una pequeña bandeja plástica que contenía su delicioso brebaje.

Aquí tiene, señor…

Hey, que no soy para nada viejo… —Recibió el café—. Soy Tom —dijo esperando escuchar su nombre a cambio, pero la chica estaba tan nerviosa que olvidó sus modales.

Bueno, Tom, este es cortesía de la casa, por ser su primera compra —agregó sonriente y con un ligero tono rosa en sus pálidas mejillas.

Vaya, gracias… —Tomó su vaso y salió del lugar, con el deseo impregnado en sus ojos, esta noche la hermosa pelinegra sería suya.

Regresó a su Cadillac y pese al calor del verano que comenzaba, le dio un sorbo a su Cappuccino y se relamió los labios.

Mmm, delicioso —comentó con suavidad—. Espero que tu piel sea igual de exquisita, preciosa —Degustó su bebida en silencio y regresó a su departamento.

&

El día fue muy largo para Bill, estaba cansado, pero muy contento, el negocio que había instalado, junto a sus amigos de la universidad, estaba dando grandes frutos, a pesar de haber regalado muchas cosas en el día de la inauguración, la gente había regresado con ganas de seguir consumiendo y llevando más cosas para regalar y recomendar a sus amigos y familiares.

Llegó a su departamento y fue recibido por su pequeño gatito Kazimir, quien ronroneaba en la puerta apenas le sintió mover las llaves.

Hola hermoso, ¿cómo estás hoy? —Lo levantó y lo llevó a su pecho para acariciarlo con delicadeza—. ¿Comiste lo que te dejé? —preguntó y caminó hacia la cocina, verificando que el pequeño se hubiese alimentado apropiadamente—. Muy bien, Kazimir —Le bajó y fue al refrigerador para comer algo, él mismo—. Comida china de ayer tendrá que ser —susurró, sacando el cartón y metiéndolo al microondas.

Caminó hacia la habitación y se quitó la ropa, quedando sólo en bóxer. Regresó a la cocina y tomando su comida fue a la sala. Encendió la televisión en las noticias.

Muy bien, Carola —dijo al escuchar a una de las reporteras, que hablaban de un nuevo caso de corrupción política—. Eso es, amiga —Animaba desde el sofá.

Carola había sido su compañera en la universidad, hasta que le dieron un trabajo en el canal local de noticias, cosa que le había dado fama instantánea por su agudeza y su belleza.

Dales su merecido, amiga —Vitoreaba el chico.

Finalmente dejó de comer y regresó a su habitación a preparar su pijama y unas toallas para darse un baño.

Se metió en la tina para relajarse, se lo merecía. Estuvo bastante tiempo allí, soltando sus músculos y luego de vestirse se metió en su cama. Aún era temprano, pero quería descansar. Cerró los ojos y una hermosa imagen vino a su memoria.

Tom —dijo casi en un suspiro—. Dios, Tom, ¿por qué eres tan guapo? —susurró, abrazando un cojín y girando en su cama, desordenándola en el proceso—. Apuesto a que me confundiste con una mujer y por eso me coqueteaste.

Aseguró tristemente y soltó un gran y prolongado suspiro—. Si estuvieras conmigo yo… —Se excitó de pronto y sin pensarlo llevó su mano hacia su entrepierna—. ¡No!

Negó con la cabeza, sacó su mano de allí y comenzó a respirar profundamente, para tratar de sacar la imagen de aquel chico de trenzas de su cabeza. Pero no lo conseguía, él era tan guapo y olía tan bien, que de sólo recordarlo le daban ganas de tocarse y esa sensación lo estaba enloqueciendo.

Sin embargo, por pertenecer a una familia religiosa, le estaba prohibido faltar a la Ley de Castidad y estaba consciente de que sólo intimaría con la persona con la que llegara al altar.

Pero a pesar de estar seguro de esas enseñanzas, Bill supo a la tierna edad de 15 años, que él era diferente, que gustaba de los varones y por lo tanto, nunca podría estar con nadie.

Su padre, el obispo, lo mataría y su familia lo desheredaría y así tanto su vida como su alma se irían al infierno… y ya había tenido demasiadas clases dominicales que le hablaban de lo terrible que sería el infierno y simplemente él no quería ir allí. Y por esta razón mantenía su cuerpo inmaculado de toda atracción carnal.

Giró una vez más en la cama y sin dejar de respirar, apretó fuertemente los ojos hasta que se durmió.

&

En otro lugar, cerca de la media noche, Tom arreglaba sus trenzas frente a su gran espejo y se saboreaba los labios por el gran banquete que se daría con la preciosa pelinegra de “Sweet Land”.

Una vez estuvo satisfecho con su apariencia, apagó las luces y se hizo uno con las sombras. Siguió el aroma de la muchacha y llegó hasta su departamento. Se materializó y caminó hacia su habitación…

& Continuará &

Se viene el gran lemon. Maldito demonio ¿violará a Bill o no? Si ve que es hombre, ¿lo dejará o lo violará de igual manera? Todo en el próximo capítulo.

Escritora del fandom

2 Comments

  1. Me encantó esta historia y mucho la ley dos veces.😚

    Pero me gustaría saber por qué re-suben la misma historia sin ofender claro está, pero me gustaria leer una que me emocioné tanto como o más de las ya he leído.

    Ahora, la que me tiene cautiva es BODA.
    Espero ver muchas que me emocioné.

    • Por qué estoy re-subiendo las historias? La respuesta es muy simple, porque, a pesar de que hay mucha gente que se está cambiando a fandoms de kpop, también está llegando gente nueva, que quiere leer historias que YA están terminadas.
      ¡Que bueno que te gusten los fics que tenemos actualmente en progreso! Yo también disfruto mucho de BODA, pero también me gusta re-leer historias antiguas que me han llegado al corazón, por eso, nunca está de más, tener estos fics disponibles para todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *