Niños Psíquicos 14

Niños Psíquicos” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 14

& Flashback &

El agente Schafer se encontraba esperando a Jonathan, su ex compañero de la Academia de Policía, se sentía nervioso pues habían tenido una larga relación amorosa mientras estudiaban y nunca la terminaron formalmente. Él se habría sentido más seguro si Geo lo hubiese acompañado, pero a pesar de haber aclarado sus sentimientos, el castaño no quería encontrarse con su “rival” a no ser que fuera estrictamente necesario.

Después de unos minutos que le parecieron años, un deportivo rojo se estacionó fuera de su departamento. Un hombre alto, de su misma edad y pelo azabache, bajó del carro, muy seguro de sí mismo. Caminó directo al de gafas y le abrazó con fuerzas.

Gus, qué alegría me da verte de nuevo —dijo depositando un beso en la comisura de sus labios, el rubio se sonrojó.

Jonathan. Te ves… bien —contestó tímido—. ¿Quieres… subir?

Claro, a eso he venido —respondió el moreno cogiendo su mano. Gus debatía en su mente, cómo contarle a su amigo que ya no estaba disponible, que tenía una nueva pareja y por sobre todo, que lo quería mucho.

Una vez arriba, ambos se sentaron y el rubio se aseguró de quedar frente al moreno.

Jonathan, primero debo decirte algo sumamente importante.

Dime Gus —El moreno lo miraba expectante.

Este caso es muy peligroso, casi todas las personas involucradas terminan cediendo a la corrupción y yo quiero saber si en verdad puedo contar contigo —Lo miró con ojos suplicantes.

Sabes que en ese sentido soy muy leal —Le aseguró poniendo su mano sobre la rodilla del rubio.

Lo otro es que yo…

Tienes pareja, ¿cierto? —El rubio asintió—. Lo supuse por lo nervioso que te has puesto nada más verme —Le dio una sonrisa cálida.

Lo siento —Agachó la cabeza.

No Gus, tenías todo el derecho de rehacer tu vida —Al ver el nerviosismo de su ex pareja, el moreno cambió de tema—. Pero explícame este nuevo caso.

Seguro has oído de él… lo llaman “flor de lis”

La verdad no, pero eso no importa, cuéntame ¿A qué me voy a dedicar yo específicamente?

Atrapamos a uno de los culpables y el vehículo donde secuestraban a las víctimas, pero no estamos seguros si ha sido revisado a fondo, ¿no sé si me entiendes?

¿Crees que van a alterar la evidencia? —inquirió el moreno.

Exactamente, de hecho pienso que ni siquiera lo van a revisar. Esto me frustra.

Yo me encargaré de ello. Traje mis propios materiales y tengo amigos en otra unidad que me pueden ayudar con los análisis criminalísticos —Le aseguró el moreno.

Te deberé una muy grande si me ayudas a hundir a este tipejo en la cárcel.

Para eso están los amigos. Aunque… una cena, no estaría nada mal —El moreno le sonrió y luego ambos se pusieron de pie y se dispusieron a poner manos a la obra.

& End of Flashback &

Después de vestirse apropiadamente, Jonathan se armó con su equipo técnico y procedió con su exhaustivo análisis de pistas, de la camioneta del implicado en el caso “flor de lis”. Tras un par de horas y con todas muestras bien aseguradas, salió del vehículo y llamó a Gustav, quien prácticamente corrió a su encuentro.

Dime Gus. ¿Ya habían revisado el vehículo? —Lo miró con preocupación.

Sí, ya se enviaron las muestras al laboratorio —Le confirmó el rubio.

Pues, déjame decirte que hicieron un pésimo trabajo —Frunció el ceño.

¿A qué te refieres?

A que tenías razón Gus, están haciendo mal el trabajo a propósito. Yo pude colectar muchas fibras, cabello, incluso una uña. ¿Puedes creerlo? —Preguntó con ironía—. Ni siquiera se dieron el trabajo de sacar las muestras para eliminarlas… ni siquiera las sacaron —Concluyó el moreno, totalmente indignado.

Definitivamente nos quieren sabotear la investigación —El rubio se tocó el puente de las gafas con pesar.

Será mejor que me lleve las muestras y las investigue con un equipo neutral, si te dejo todo esto aquí… seguramente las destruirán.

Sí, es lo más probable —Confirmó Gus.

Cuídate Gus, si este tipo es tan importante como para comprarse a la mitad del Departamento de Policía, entonces no tendrá reparos en matarte —Soltó de pronto muy preocupado Jonathan.

Lo sé, ya han matado gente inocente, en este caso, yo soy el menos importante.

¡No Gus! No vuelvas a decir que no eres importante. En este caso, eres tú el único que puede parar a este asesino —afirmó el moreno de repente lanzándose a los brazos del rubio, justo cuando Georg salió a verle, éste se quedó oculto para ver como seguía la escena.

Gracias amigo —Le dijo el rubio, pero sintiéndose incómodo, se separó el fiero abrazo y le sonrió a su ex compañero.

Prométeme que te vas a cuidar.

Lo haré —Le aseguró el rubio.

Y cuida también a tu nuevo compañero y atrapen al maldito bastardo —Tomó todas sus cosas y se fue a su deportivo, donde haciéndole una señal al rubio, partió.

Después que el moreno se perdió en la carretera, el castaño se acercó a su novio y le tomó de la mano, sonriéndole.

Debemos irnos.

Vamos a ver cómo están nuestros niños psíquicos —Y se fueron a su automóvil

&

Mientras caminaban al coche, Listing comentó—. A propósito, encontré a la otra posible víctima.

¿Helen Williams?

Llegamos tarde compañero. Anoche fue ingresada como “persona desaparecida” —informó el castaño seriamente.

Dios mío. ¿Hace cuánto está perdida?

Su padre puso la denuncia. Debía llegar ayer después de la Universidad, pero no regresó a dormir, así que el padre vino en la madrugada diciendo que su hija nunca pasaba la noche afuera, menos sin avisar. Quedó en el registro, pero sabes que no se hace nada sino hasta después de 24 hrs de la desaparición —Concluyó el castaño.

Ya fue secuestrada. Vamos por los chicos, necesito estar seguro que los niños estén bien —Apremió el rubio subiendo al vehículo.

¿Tu amigo encontró algo? —preguntó el castaño un poco incómodo al hablar de su rival.

De hecho, encontró muchas muestras y lo que es mejor… encontró la “uña” —relató el rubio con una sonrisa.

Tenemos al maldito, con esa evidencia será condenado —Ambos esbozaron una sonrisa y partieron rumbo al hostal.

& En el hostal &

Los chicos habían bajado a comer a petición de Nana y David. Se reunieron con sus madres, que lucían mucho más tranquilas ahora. Los jóvenes se tomaron de las manos por debajo de la mesa, dándose apoyo y ánimo ante lo que venía.

Antes de terminar, los agentes llegaron y se unieron a ellos en la mesa, el resto de los pasajeros del hostal se retiró a descansar y los agentes comenzaron a explicar a las madres el problema que estaban enfrentando.

Señoras, nuestro principal cometido en estos momentos es mantener a salvo a sus hijos —Comenzó el rubio.

No entiendo cómo es que esta investigación se complicó tanto. Bill siempre ha ayudado al señor Listing, sin problemas —comentó Teresa.

Y yo aprecio mucho la ayuda de Bill en el caso, lo que sucede es… —No sabía exactamente de dónde sacar las palabras adecuadas para explicar la situación.

Lo que sucede señora Teresa es que Bill está en la lista de futuras víctimas —Soltó el de rastas al ver que los agentes no lo decían así de claro. El rostro de la mujer se descompuso en una mueca de pánico.

¡Oh Dios mío! —exclamó Simone, ya que Teresa se quedó completamente en shock.

Esa es la razón por la cual tenemos un oficial las 24 horas aquí, para la protección de sus hijos —prosiguió Geo.

Pero aquí están alejados del mundo, si pasa algo, ¿quién los ayudará? —Casi gritó Teresa.

Señora, sólo nosotros y ahora ustedes, saben dónde están los muchachos —Completó Gus.

Además yo protegeré a Bill, aun a costa de mi vida —agregó valientemente Tom, cosa que le pareció realmente estúpida a su madre, quien inmediatamente habló.

Si esto tiene que ver sólo con Bill, pues me llevaré a Tom para que esté a salvo —Declaró Simone, los ojos de los chicos se abrieron como plato y mostraban gran ansiedad y miedo de ser separados.

¡No mamá! —Gritó rabioso Tom.

¡Cállate jovencito! —Le reprendió la señora con autoridad. Bill se sintió desfallecer, no podría soportar esta reclusión sin Tom a su lado.

Señora Simone, esa no es una sabia decisión —Comenzó el rubio—. Aún no sabemos cuáles son los planes de los asesinos, y lo que es peor, es que hay fugas de seguridad.

¿Qué es eso? —preguntó Teresa.

Espías o traidores, como quiera llamarlos —respondió arreglándose las gafas, un poco molesto de admitir que en su propia unidad hubiera gente corrupta.

Esto es peor de lo que esperaba —dijo la mujer al borde del colapso.

Razón de más para llevarme a Tom a casa —Alegó Simone, totalmente seria.

¿Mamá, puedo decirte algo? —indagó el de rastas con la mirada un poco angustiada.

Sí hijo —Todos los ojos se dirigieron a Tom.

¿Mamá, recuerdas cada noche que desperté de esos horribles sueños? —La mujer asintió—. ¿Y qué pasaba conmigo? —Ella volvió a asentir—. Lloraba desesperado porque esas personas estaban sufriendo y no podía hacer nada para ayudarles —Sus ojos se aguaron—. Sólo podía avisar a la policía cuando estaban muertos… y eso me destruía —Bill apretó su rodilla bajo el mantel—. Ahora se llevarán a Bill… mi amigo… mi único amigo… alguien a quien quiero… alguien que me entiende… alguien que ha hecho de todo por ayudarme… Esta vez mamá podemos evitarlo, no dejaremos que eso pase, no dejaremos que le hagan nada malo a Bill, porque si eso pasa… yo —Una lágrima se le escapó y su voz se cortó—. Yo mamá… no soportaré estar solo de nuevo, no podré vivir sabiendo que alguien que si me entendía fue arrancado de mis manos, siendo que esta vez sí podía hacer algo al respecto —Su voz se escuchaba ahogada por el llanto. Bill no aguantó más y enredó sus brazos en el cuello del rastudo y lloró junto a él.

Al ver tan tierna escena, las madres pudieron entender la seriedad del asunto, comprendieron que sus hijos estaban demasiado unidos como para romper ese lazo de buenas a primeras. Las mujeres se miraron y asintieron.

Tienen razón —Comenzó Simone—. Tomi, no te volveré a ver sufrir pequeño. Dejaré que te quedes, con la condición de que le hagas caso al oficial en todo lo que diga.

Y obviamente yo no tengo opción. Si Bill está en problemas debo dejar que los expertos lo protejan. Pero sí te llamaré todos los días —afirmó, con un amago de sonrisa.

Muchas gracias por su comprensión —dijo Listing.

¿Cómo ya todo está arreglado, por qué no comemos un poco de pastel? —Invitó Nana sonriendo a todos los presentes.

Muchas gracias, por mi parte sólo estaré un rato más, pues debo regresar a casa —comentó la madre de Tom—. Debo informar a tu padre —Le dijo en un susurro.

Yo también debo volver, mi esposo no es muy paciente —agregó Teresa un poco nerviosa. El agente Listing, que sabía la situación de la mujer, se apresuró a hablar.

Nosotros le acompañaremos señora Trumper y le explicaremos a su marido la situación —Ella asintió y sintió como le sacaban un peso de encima. Bill respiró hondo y se separó de Tom, pero sin soltar su mano.

Nana se afanaba en cortar los trozos de pastel de chocolate y los iba repartiendo, cuando un cristal se rompió. Todos se miraron sorprendidos y los tres policías sacaron sus armas.

¡Todos al suelo! —Gritó Gustav. Todos los presentes se metieron bajo la gran mesa. Tom puso un brazo alrededor de Bill en un gesto sobreprotector y de pronto la cocina se empezó a llenar de un humo extraño.

¡Es gas! —Gritó Geo—. ¡McGee a la entrada! —Le ordenó.

Los presentes se sentían asfixiados. Tom agarró su enorme camiseta y se la sacó pasándosela a su pelinegro.

Respira aquí —Le dijo con los ojos llorosos por el gas—. No tengas miedo. Estoy contigo —Se acercó y le dio un beso en los labios. Entre la confusión, Simone pudo ver el gesto de su hijo y comprendió todo, Tom amaba a ese niño, no como un simple amigo, le amaba como pareja y eso removió sus entrañas.

Los presentes se sentían cada vez más adormecidos por el gas. Las mujeres cayeron y David también. Los jóvenes luchaban por mantenerse conscientes. Hasta que un ruido en la entrada de la cocina los alertó. Un hombre vestido completamente de negro entró con el rostro cubierto por una enorme máscara. Miró en todas direcciones y vio un pie bajo la mesa, así que se agachó y encontró lo que buscaba. Quiso agarrar el brazo del pelinegro, pero fue mordido por los afilados dientes del rastudo. Que sujetó la mano de Bill y lo arrastró para sacarlo de ahí. El moreno estaba débil y apenas caminaba. El hombre de la máscara corrió tras ellos y golpeó a Tom en la cabeza, tomando a Bill en brazos.

Biiilllllllll —Gritó el de rastas cayendo en la inconsciencia.

& Continuará &

¿Qué pasará con Bill? ¿Podrán salvarlo a tiempo? ¿Qué harán los agentes para agilizar este rescate? ¿Podrán encontrar a la otra víctima? ¿O correrá la misma suerte de las anteriores? ¿Qué hará Tom ahora que su Bill fue secuestrado? Todo y más en el próximo capítulo. Y no olviden comentar. Dios que nervios.

Escritora del fandom

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