Niños Psíquicos 20

Y hemos llegado al final *-*

Niños Psíquicos” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 20

Después de acabado el ritual de la “hora muerta”, cada quien se separó y regresó a su hogar, sin embargo al día siguiente las noticias comenzaron a rondar. Steve, que era el capitán del equipo de baloncesto del colegio, era muy popular y querido entre la juventud del pueblo. Y su repentino cambio de actitud no pasó desapercibido por los habitantes, quienes le preguntaban por qué de pronto se veía tan feliz y él lleno de ilusión contaba como había podido despedirse de su mejor amigo Patrick (omitiendo que era su amado), con la mágica ayuda de los niños psíquicos que vivían con Nana y David.

El lunes por la mañana todos los alumnos aparecieron más temprano que de costumbre en el colegio, todos aguardando la llegada de éstos nuevos héroes.

Apenas Bill y Tom se tomaron las manos para entrar, sintieron todas las miradas clavadas en ellos. Se tensaron y pensaron “adiós normalidad”. Rápidamente el de rastas arrastró al pelinegro a uno de los baños y le susurró.

Seguramente Steve se fue de lengua —dijo mirándole seriamente.

Yo pensé que sería nuestro amigo —Se desilusionó el moreno—. Ahora todos nos miran como fenómenos.

No te preocupes, Bill —Le besó dulcemente—. Estamos juntos, no importa nadie más que nosotros, ¿está bien?

Confío en ti, Tomi, y si estamos juntos ya no volveré a temer —Se abrazaron para darse valor y volvieron a salir, para dirigirse a la temida clase de Álgebra.

Al entrar al salón, Steve corrió hacia ellos y les dio un abrazo bien apretado a cada uno, cosa que los terminó de desconcertar.

Gracias, chicos —expresó con la voz emocionada—. ¿Han descansado lo suficiente? Me quedé muy preocupado ese día, se veían muy agotados —Hablaba sin parar.

Estamos bien —Pudo decir Tom.

Tú… te ves diferente —comentó sorprendido el pelinegro.

Así solía ser siempre, lleno de vida y energía —Intervino Gregory.

Ya he vuelto y todo gracias a ustedes —dijo de nuevo Steve—. Aún recuerdo el susurro de la voz de Patrick en mi oído y me estremezco, aún lo amo —Bajó la mirada.

Te entiendo —habló el de rastas—. Si algo me alejara de Bill… yo lo seguiría amando hasta la muerte, es inevitable —Ambos chicos se miraron llenos de emoción.

De pronto el profesor entró y todos se callaron, la clase fue mejor de lo que Bill pensaba, el profesor Mandiola era realmente muy amable y al parecer no tendría malas calificaciones.

&

A la hora del almuerzo, Bill y Tom caminaban tomados de la mano cuando un chico un poco más joven que ellos les detuvo.

Hola me… me llamo Alex —tartamudeó nervioso.

Hola yo soy Tom y él es Bill —Le saludó tranquilo el de rastas.

Mira Peter —Señaló el chico mostrando a un niño de casi seis años—. Ellos son los chicos.

¿Quiénes somos? —preguntó Bill alzando una ceja.

Los niños psíquicos, que pueden ayudar a la gente y a los fantasmas —respondió Alex completamente emocionado, como si hablara de su héroe de televisión.

La pareja se miró y sonrió, entonces Tom miró hacia un extremo y vio a un fantasma. Él generalmente no los veía, ese no era su don, él sólo podía sentirlos, sin embargo… podía ver perfectamente al fantasma de una mujer cerca del pequeño Peter.

Peter, hola. Soy Tom —Se presentó, agachándose para quedar a la altura del pequeño—. ¿Puedo hacerte una pregunta? —El niño asintió—. ¿Puedes ver espíritus?

Sí —contestó con una vocecita tímida—. Me dan miedo.

Ellos están muertos —habló Bill también agachándose—, por eso a veces lucen feos y te asustan —El niño asintió.

¿La conoces a ella? —indagó Tom, señalando al fantasma femenino.

Sí… ella siempre está conmigo.

¿Sabes cómo se llama? —cuestionó el pelinegro, el pequeño movió negativamente la cabeza—. ¿Sabes que puedes preguntarle? —El chico puso cara de sorpresa—. Piensa en tu cabecita y pregúntale el nombre —El niño cerró los ojos y luego los abrió sorprendido.

Karem… se llama Karem —Su hermano Alex, estaba totalmente sorprendido.

No puedo creerlo, se han comunicado —Soltó con una sonrisa.

Peter, cuando algo te asusta, ¿qué hace ella? —preguntó Tom mirándole.

Cuando tengo miedo ella aparece y los otros fantasmas se van —contestó recordando.

Eso es porque ella es un “Espíritu guía”, Karem nunca te hará daño —Siguió hablando el rastudo—. Yo también tengo un espíritu guía, se llama Isabella, ¿puedes verla? —El niño miró a todos lados.

Sé que está contigo, pero no puedo verla —respondió el niño.

Eso es porque ahora mismo no tengo miedo, ella al igual que Karem, aparece cuando me quiere proteger de algo malo —El niño volvió a asentir.

Entonces, Peter, si tienes miedo… sólo debes llamar a Karem y ella te cuidará de los espíritus feos —Le dijo Bill con una sonrisa.

Ya no tengo miedo, gracias.

No hay problema —Le dijo Tom, poniéndose de pie, al igual que Bill.

Gracias, chicos —dijo Alex, estrechando la mano de ambos.

Si tiene algún problema, nos puedes llamar y podemos enseñarle algunas técnicas para enfrentar el miedo —Ofreció Bill.

Muchas gracias son geniales, los admiro —Y se fueron lentamente.

Vaya, esto es nuevo —murmuró Tom cogiendo la mano de Bill y caminando de vuelta a la cafetería.

Antes me llamaban fenómeno por siquiera mencionar la palabra fantasma —Continuó el pelinegro.

La suerte me sonríe desde que te conocí, ¿sabes? Eres mi amuleto de buena suerte —Con una enorme sonrisa, almorzaron y luego regresaron a sus últimas clases.

&

El resto del día transcurrió con calma, pero apenas sonó el timbre del final de la hora, muchos jóvenes entraron a la sala, asustando un poco al pelinegro, quien inmediatamente tomó la mano de su Tomi, apretándola con fuerzas.

Necesitamos pedirles algo —habló uno de pelo rubio—. Oh, lo siento, soy Andreas —Y le tendió la mano a los chicos, como saludo.

Soy Tom y él es Bill —Se presentó.

¿Qué necesitan? —preguntó nervioso el pelinegro.

Un favor que sólo ustedes pueden hacer —La pareja se miró sin comprender—. Verán… este edificio es muy viejo y creo que a todos nos ha pasado algo paranormal aquí —explicó el rubio.

Oh —dijeron los chicos mirándose extrañados.

Y queremos… bueno esto es muy raro, pero queremos pedirles si nos pueden ayudar con un fantasma que molesta en nuestro almacén del gimnasio —Continuó Andreas.

¿Y cómo haríamos algo así? —cuestionó Tom entre sorprendido y divertido.

Supimos que ayudaron a Steve y a Patrick. Este fantasma no debería darles problemas —explicó sonriendo.

Esto es muy extraño, ¿no creen? —habló el pelinegro—. ¿Acaso no les parece muy raro?

Lo paranormal en sí es muy raro —comentó una chica de cabellos oscuros—, pero al conocerlos a ustedes nos dimos cuenta que es algo con lo que se puede vivir, sin hacer un escándalo por ello… sólo esperamos que no sea un insulto para ustedes —agregó la chica sonrojándose.

¿Eh? ¡No! Es sólo que… —balbuceó el moreno—. Gracias por aceptarnos con este don que cargamos, es muy importante para nosotros —Tom apretó más su mano.

Ustedes son geniales, no tendríamos por qué maltratarlos por ser especiales —afirmó otra chica.

Además son muy guapos —dijo otra, roja como tomate y los chicos rieron.

Vaya, gracias —Confesó Tom—. Claro que les ayudaremos. Haremos una “hora muerta” aquí, en la escuela, pero debemos pedir permiso.

No hay problema con eso —comentó Andreas—. Mi padre es el guardia, nos puede dejar pasar, mientras no hagamos destrozos.

Claro que no destrozaremos nada —Completó Bill—. Lo haremos esta noche, traigan velas, las linternas se apagan por la energía de los espíritus.

Esa fue la primera de muchas “hora muerta” dirigidas por los chicos, todos quedaron maravillados y el fantasma quedó relegado a otro plano astral y dejó de merodear por el almacén.

&

El fin de año estaba por llegar y todo iba de maravilla. Al llegar a casa esa tarde, los chicos subieron a su habitación presos del deseo.

Te amo, bebé —susurró el de rastas mientras le quitaba la playera al moreno, quien se dejaba hacer.

Ah Tomi, ¿por qué estás tan ansioso? —preguntó juntando de nuevo sus labios.

Debe ser por el comienzo de la primavera, tengo más energía y quiero gastarla sólo en ti —Devoró sus labios con pasión y era correspondido con la misma fuerza.

Ya desnudos en la cama, Tom se puso entre las piernas de su amado y se frotó contra su dura erección, gimiendo en el proceso. El roce era tan agradable, que el sólo pensar que estaría dentro de Bill, tan estrecho y caliente, le hacían desear correrse de inmediato.

Ggrrrr Bill —Gimió roncamente. Sacó la botellita de lubricante y se untó los dedos.

Ñiiaaa —Gimió el pelinegro al sentir un dedo en su entrada. A pesar de que siempre hacían el amor, cada vez que se entregaba a Tom, Bill sentía que era como la primera vez, pues se llenaba de emociones nuevas, era como si con cada entrega, se enamorara más de su Tomi.

Estando ya dilatado, Tom se lubricó su palpitante miembro y lo dirigió hacia Bill, quien le miraba con los ojos brillantes de deseo. Entró despacio y sintió que era abrazado por ese calor único, que sólo Bill podía entregarle y que no pensaba buscar en ninguna otra parte. Sería ilógico, ya que todo lo que alguna vez deseo estaba allí, concentrado en una sola persona, en SU Bill. Terminó de entrar y se acercó a los labios de su amado y depositó un suave beso en ellos.

Te amo, bebé —Le dijo mirándole tiernamente a los ojos.

Lo sé, Tomi, y yo te amo a ti —Con una pequeña sonrisa, comenzó el vaivén. Lento al principio para acostumbrarse el uno al otro y luego profundo y húmedo. Sus cuerpos hacían sonidos al chocar entre sí, la cama se mecía con ellos y los gemidos no eran acallados. Hasta que, como siempre, Bill arrastró a Tom al orgasmo.

¿Cómo estás? —preguntó el rastudo, acariciando un brazo del moreno.

Espectacular —contestó sonriendo—. Eres cada vez mejor en esto, ¿sabes?

Y tú cada vez más delicioso, bebé —Se besaron profundamente. Cuando ya sus respiraciones estaban normales se pusieron serios, su conexión les dijo que era el momento de hablar cosas importantes.

¿Has pensado en lo que te dije, bebé? —Comenzó Tom.

Sí cielo, ya lo decidí… Estudiaré Psicología infantil —Le miró serio el pelinegro.

Estaba seguro que tomarías esa decisión, te he visto ayudar a muchos niños este año —dijo orgulloso el rastudo—. ¿Y en cuanto a la universidad?

Eso me ha costado más decidirlo, Tomi, pero creo que tienes razón, debemos utilizar nuestros dones, no dejarlos guardados, eso sería egoísta —comentó convencido el moreno.

Claro que sí, pero sabes que el único lugar donde podríamos desarrollar nuestras habilidades y estudiar al mismo tiempo es en Estados Unidos —Tom le besó suavemente los labios.

Pero extrañaré muchas cosas —Hizo un puchero adorable.

Pero estaremos juntos amor, sabes que nunca te dejaría, pero quiero ir allí —Le aseguró el de rastas.

Te creo, Tomi, háblame otra vez de Penn State —Pidió el pelinegro.

El Estado de Pensilvania es reconocido por su gran Universidad, sólo por acortar el nombre le dicen Penn State —Le explicó Tom, con amor y paciencia—. Y allí nos contactaremos con Rayan… él es simplemente genial.

Así como hablas de él me pondré celoso —Bromeó el moreno.

No digas eso, nadie: ni mujer ni hombre me llamará jamás la atención en ese aspecto. Tú eres único y siempre serás el amor de mi vida —afirmó el rastudo besando a Bill, dejándolo sin respiración.

Pero continúa, amor mío —Pidió el menor, dando un gran suspiro.

Como te decía, Rayan, era un niño psíquico como nosotros, nadie le creía y prácticamente estuvo solo toda su niñez —Continuó Tom.

Solo… como nosotros.

Exacto, pero eso no lo detuvo, ni lo traumó. Al ingresar a la Universidad de Pensilvania, se encontró con muchos otros como él y otros que sin tener dones o habilidades, querían estudiar los fenómenos paranormales. Así que creó una organización que se dedica a eso.

¿A resolver casos paranormales? —indagó el pelinegro.

A investigar, si realmente son paranormales y si lo son, a ayudar a las familias a lidiar con ellos. Son fantásticos —Terminó Tom con una gran sonrisa.

Tienes razón, suena realmente bien. ¿Pero qué pasará con nuestras familias?

Hemos estado solos todo este año, Bill.

Lo sé, pero podían venir cada vez que tenían tiempo. Allá será diferente. Ni ellos ni nosotros podremos viajar cada fin de semana, estaremos prácticamente nosotros solos —expresó en un susurro—. Extrañaré a David y a Nana —agregó tristemente el moreno.

Y yo, bebé, pero será por nuestro bien. Piensa en todos los niños a los que podrías ayudar con este don, Bill, allá podremos ganarnos una buena reputación, no seremos sólo aficionados, seremos “Investigadores” y tendremos nuestros títulos Universitarios, será genial —Los ojos de Tom brillaron.

¿Y no crees que será demasiado costoso? —cuestionó dudoso el pelinegro.

Eso ya está arreglado —Alzó las cejas—. Hablé con Rayan y dijo que los agentes Listing y Schafer habían enviado cartas a la Universidad explicando nuestra significativa ayuda en casos difíciles de resolver, certificando nuestras habilidades psíquicas, por lo tanto, sólo debemos llenar nuestras postulaciones y estaremos dentro. ¿Qué me dices, bebé? —Le miró expectante.

Yo hace un tiempo tomé una decisión, Tomi… iré a donde tú vayas, y ya que estás tan entusiasmado con Penn State, no tengo que dudarlo más. ¡Me voy contigo! —Gritó y abrazó a su rastudo.

Gracias, cielo, estaba muy ilusionado, pero si tú no querías… no iba a obligarte, de verdad Bill —dijo buscando sus ojos, para que viera su sinceridad.

Lo sé, amor, lo sé.

Vamos a dar la noticia entonces —Pidió Tom, parándose de la cama.

¿Así, desnudos? —preguntó Bill sonriente.

Tienes razón, mejor bañémonos jejeje.

&

Luego de arreglarse, bajaron a hablaron primeramente con David y Nana, ellos estaban felices y les apoyarían al hablar con sus familias. Y luego éstas, decidieron darles todo su consentimiento.

Un par de meses después, estaban sentados en el avión con rumbo a una nueva vida, juntos, llenos de amor el uno por el otro, y llenos de ilusión de poder encontrar una vez más, un lugar donde ser aceptados y apoyados tal cual eran y también ansiosos por los nuevos casos que podrían investigar. Todo lo que venía ahora, era una gran caja de sorpresas, que estaban dispuestos a destapar juntos.

& Fin &

Muchas gracias a todos, por haber llegado hasta aquí, por haberme apoyado y por haber disfrutado del fic. Les quiero mucho. Y como siempre digo, con cada nueva historia, nos volvemos una familia. Así que, gracias por haber sido parte de esta familia paranormal.

PD: todos los rituales de la “hora muerta” existen en realidad. Así cómo también Rayan y la universidad de Pensilvania (Penn State), donde él y su grupo realizan investigaciones paranormales.

Escritora del fandom

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