Niños Psíquicos 5

Niños Psíquicos”

Capítulo 5

& Tom’s POV &

Caminé por una calle hacia una camioneta, era antigua y tenía los vidrios polarizados, no podía ver el interior. Nunca había tenido un sueño en el exterior. Me sentí un poco temeroso, no estaba seguro de lo que llegaría a ver. Decidí abrir el vehículo. Por suerte no había nadie en el interior, pero sí había muchas cosas en el asiento del copiloto. Me sentía muy agobiado, ¿qué estaba sucediendo? Escuché pasos, él venía… debía alejarme de ahí rápidamente.

Desperté. Mi corazón bombeaba muy rápido. Bill despertó en seguida.

Dios, Tomi, ¿estás bien? —Me miró preocupado y cogió mi mano.

No lo estoy, debo hablar con los agentes —dije con como si me faltara el aire.

Tomi, mírame —Así lo hice, acercó su rostro al mío y me besó suavemente. Yo, me sentí tan seguro que le abracé y fui correspondido. Nos separamos y suspiré.

Gracias.

Estando juntos nada nos podrá pasar, Tomi.

Te amo, Bill, es verdad.

Y yo a ti, Tomi… Date una ducha y cámbiate, para que hablemos todos juntos sobre tu sueño —Me dijo acariciando mis rastas. Yo asentí y me fui al baño

&

Después de que ambos estuvimos listos, bajamos a desayunar con todos. Los agentes partirían ese día, mientras Bill y yo seguiríamos practicando algunas otras cosas con David.

Anoche tuve un sueño —Comencé a relatar cuando dejamos de comer. Bill tomó mi mano dándome fortaleza.

¿Otra víctima? —pregunto Gustav frunciendo el ceño.

En realidad no. Vi su auto.

Eso es nuevo, cuéntanos ¿cómo es? —Intervino Lancaster.

No sé mucho de autos, sé que es una camioneta, parece antigua y tiene todos los vidrios oscuros, no se puede ver al interior —Ambos detectives anotaron cada pequeño detalle en sus libretas.

¿Bill? ¿Tuviste algún sueño tú también? —indagó David.

No, no tengo esas habilidades.

Pero sin duda tú, o más bien tu cercanía ayudó a Tom a ver el sueño de una manera diferente.

Creo que él está vigilando a su próxima víctima —Solté de repente—. Hay algo dentro de la camioneta que me llamó la atención.

¿Qué es, chico? —Me preguntó el castaño.

Es algo grande, como un mapa… creo, me pareció ver nombres allí, tal vez ahí tenga los nombres de todas sus víctimas —Los policías dejaron de escribir y me miraron fijamente.

Tom ¿Crees… que puedas volver a soñar para tener más detalles? —El castaño me miraba esperanzado.

Nunca ha funcionado así —respondí con malestar—. De hecho siempre que soñaba, él ya tenía capturada a su víctima.

No lo presiones, Georg —pidió el rubio, tocándole el brazo.

Creo que podemos hacer unos ejercicios combinados entre Tom y Bill a ver qué pasa —agregó David, tal vez él tenía esperanzas de que trabajando juntos podríamos hacer más que separados, y para ser honestos… me encantaría trabajar con Bill… y obviamente también quiero atrapar al maldito que acosa mis sueños.

¿Algo más, Tom, que pueda sernos útil? —Otra vez Gustav.

Sí, vi un nombre St Patrick Avenue.

Perfecto, vigilaremos el lugar. Has hecho un trabajo increíble —El castaño me apretó el hombro—. Gracias chicos, ahora nosotros nos vamos.

Adiós —Nos despedimos.

Llamaré a una amiga experta en sueños premonitores, chicos, si gustan pueden pasear un rato —comentó David amablemente.

¿Quieres dar un paseo, Bill? —pregunté tendiéndole mi mano.

Me encantaría —Salimos de la casa tomados de la mano y caminamos hacia el lago de la vez pasada.

&

Nos mirábamos hasta que no aguante más y sujeté a Bill y le di un tremendo beso, que fue inmediatamente correspondido.

Aaahhh —Jadeó despacio Bill, lo que me provocó un delicioso calor en mi bajo vientre.

Eres hermoso, Bill —Le dije y terminé nuestro trayecto hacia el lago. Nos sentamos en el pasto y esta vez fue Bill quien se puso sobre mí besándome ansioso.

Te amo, Tomi —susurró jadeante— ¿Crees que podamos ayudar a los detectives? —Me miró y se veía tan sensual.

Hoy sólo quiero ser un adolescente enamorado, Bill —Giré y me puse sobre mi moreno, besándolo con desesperación. Instintivamente Bill abrió las piernas y me ubiqué entre ellas. Me apreté contra él friccionando nuestros miembros duros.

Tooom —Gemimos juntos y seguimos meciéndonos en ese delicioso vaivén—. Si no te detienes mancharé mi ropa —dijo con una sonrisa traviesa.

La ropa es lo que menos me importa, bebé —Seguí haciéndolo, disfrutando de ese fantástico movimiento, hasta que pude sentir que Bill terminaba y al igual que la otra vez, su fuerza me arrastró hacia mi propio orgasmo—. Gggrrrrrr —Terminé de gemir.

Dios, Tomi, ¿cómo será hacer el amor? —dijo para sí mismo, pero le escuché.

Cuando estés listo, lo probamos, bebé —Le dije y besé sus labios, se sonrojó notoriamente—. Vamos, no te apenes, los dos somos nuevos en esto —Estuvimos ahí en el césped, abrazados y besándonos por un rato hasta que mi celular vibró en mi bolsillo—. Hola —contesté.

Tom, ¿está Bill contigo? —Era David.

Sí, está conmigo ¿Pasa algo malo? —pregunté.

No, es sólo que mi amiga, la experta que te ayudará, ya llegó… ¿es posible que vengan de vuelta? —indagó amablemente.

Claro, pero David, estamos en el lago, nos tardaremos un poco en llegar —Le informé.

Los espero, adiós —Colgué.

Cielo, la amiga de David está en el hostal, debemos regresar —Me puse de pie y le ayudé a hacer lo mismo.

No nos dejan disfrutar este amor —Suspiró mi pequeño.

Aún somos jóvenes, tenemos mucho tiempo para amarnos, bebé —Le dije y lo abracé fuertemente, uniendo nuestros labios.

&

Al volver al hostal, nos esperaban en el jardín. David se puso de pie al vernos y nos presentó a Sandra Helmet, también parasicóloga, pero especialista en sueños premonitorios.

¿Quieres quedarte, Bill? —Le preguntó la mujer, él asintió, pero en seguida David intervino.

Sandra, creo que Bill es muy importante en nuestro trabajo, como te decía a grandes rasgos, ellos han desarrollado una conexión tremenda desde que se encontraron —contó muy serio.

Es verdad —agregué defendiendo a mi moreno.

¿Por qué lo dices, Tom? —preguntó ella.

Porque antes, yo sólo tenía sueños en los que no podía hacer nada más que observar el sufrimiento de las víctimas, ni siquiera podía verlas, sólo sabía si eran hombres o mujeres, y los escuchaba llorar —Una angustia tremenda me llenó y un nudo se posicionó en mi garganta—. Yo…, me hubiera gustado poder haberlos ayudado, pero…

¿Pero…?

Siempre veía alguna dirección cuando ya era demasiado tarde y eso me…

Frustraba, ¿cierto?

Sí —Una lágrima se me escapó y Bill me tomó la mano.

¿Qué fue lo diferente esta vez, Tom?

Bueno, no había víctima aún, pude ver el vehículo del asesino y una calle donde él rondaba.

¿Y tú crees que eso…?

Yo estoy casi seguro de que la energía de Bill le ayudó a adelantarse al momento del secuestro —dijo David muy serio—, por eso creo que deben seguir juntos, creo que sus energías se potencian —Todo parecía muy serio, y a la vez sonaba de lo más cuerdo, ya que desde que Bill y yo nos conocimos nuestras vidas habían dado un vuelco, la prueba más vívida de ello, fue que nos enfrentamos a la sombra y la expulsamos.

Lo que dice David tiene sentido. Haremos una prueba.

¿Cómo? —cuestioné… eso de las pruebas no me gustaba mucho.

Les enseñaré un ejercicio de respiración, que te ayudará a concentrarte antes de dormir y eso tal vez, te ayude a tener otro sueño.

Creo que no lo entiende, no es así como funciona, yo no elijo tener estos sueños, ellos vienen a mí cuando se les da la gana —expliqué un poco molesto.

Para eso es el ejercicio, para que puedas tener aunque sea, un poco de control sobre ellos —agregó la mujer, mientras Bill nos miraba con el ceño fruncido.

Pero si yo intervengo en el sueño, ¿no significa que ya no será confiable? —cuestioné, dándome un abrazo mental, eso era obvio, si yo lo intervenía, sería sólo un sueño, ya no sería un sueño premonitorio para nada.

En eso te equivocas —Me abofeteé mentalmente—. Sólo intervendrás para llamar al sueño, pero su contenido no podrás alterarlo —aseguró la mujer.

Señora —Intervino mi moreno con el rostro muy serio—. Eso también significa que si él no quiere tener esos sueños, ¿podrá alejarlos? —Claro Bill, que brillante eres, te besaría.

Exacto, Bill, por eso es tan importante que aprendan estos trucos.

¿Aprendan? ¿Por qué involucra a Bill? No quiero que él también los tenga —afirmé sosteniendo su mano.

Tom —habló David—. Si Bill te ayuda, tu sueño cobrará mayor nitidez y en este caso, podríamos ayudar mejor a la policía.

Pero…

No te preocupes, Tom, estaré bien, yo te ayudaré —dijo mi moreno con una sonrisa. ¡Oh! Cómo lo amaba, se veía tan lindo e inocente y justamente por eso no quería que tuviera ninguna relación con mis sueños, que eran lo más tétrico y lúgubre que ha reinado en mi vida.

Está bien —Terminé cediendo.

Entremos a la casa, para poder explicarles los ejercicios —pidió la mujer. Sin soltar la mano de Bill, entramos.

Allí la mujer, nos comenzó a guiar en la primera serie de ejercicios. Luego practicamos solos y dimos por terminada la sección.

Creo que mejor comamos para reponer fuerzas —Sugirió David muy paternal.

Comimos y charlamos de todas mis dudas con respecto a los sueños, pude confesar algunos de mis más grandes miedos con ellos y me sentí liberado. Sandra nos pidió que fuéramos a descansar y que de ser posible, hiciéramos los ejercicios para ver si teníamos alguna respuesta.

&

Bill y yo subimos a la habitación y nos tumbamos en su cama.

¿Quieres dormir? —Le pregunté al verlo tan concentrado.

La verdad sí, quiero ver si esto funciona, quiero ayudarte para que no vuelvas a tener estos sueños que te persiguen y no te dejan ser totalmente feliz —Lo besé pues sus palabras me conmovieron.

Gracias, Bill, pero la verdad no estoy cansado —Sinceramente tenía miedo, incluso más que eso, estaba aterrorizado.

Yo puedo ayudarte con eso —agregó lanzándose a mis brazos, besándome y quitándome la ropa. Me excité de inmediato y no puse ninguna resistencia. Quedamos sólo en bóxer y se montó sobre mí. Le di espacio y le dejé hacer. Nos frotamos con insistencia hasta que nos corrimos. Suspiramos agotados y sudorosos. Fue genial.

Dios, Bill, no dejas de sorprenderme —Le dije mientras mi respiración se calmaba.

Ahora, Tom, siéntate a mi lado —Le hice caso y comenzamos a respirar. Cada vez me sentía más relajado, sin contar que el orgasmo había ayudado mucho. Sentía mis párpados pesados. Bill se acostó y me acomodé a su lado, abrazándolo—. Dulces sueños, mi amor.

Te amo, pequeño —Le dije y al sentir su respiración pesada, cerré por completo mis ojos, dejándome arrastrar por las sombras. Esperando inconscientemente por ese sueño que no tardó en llegar.

& Continuará &

¿Qué descubrirá Tom en este sueño? ¿Tendrá relación con el asesino de la “flor de lis”? ¿Será el mismo o algún otro loco? Todo esto en el próximo capítulo.

Escritora del fandom

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