27: Resistance (Parte 1)

Gente bella, he dividido este capítulo porque estaba un poco largo y la última parte necesita mucha atención, así que no se enojen y disfruten. Y si tienen un vaso de agua fría para el inicio, mucho mejor *-* ¡A leer!

Fashion” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 27: Resistance (Parte 1)

Love is our resistance. They keep us apart and they won’t stop breaking us down. And hold me, our lips must always be sealed

(Resistiremos por amor. Nos mantienen aparte y no pararán hasta separarnos. Y abrázame, nuestros labios siempre deben estar sellados “Resistance”. Muse)

(Martes por la noche, segundo día desde la suspensión de clases)

Al terminar la exitosa noche en el club de Paul Listing, y tras haber dejado a Andreas sano y salvo en su casa, los chicos regresaron al departamento de Tom en un estado de euforia, que rápidamente los llevó a la excitación. Las escaleras parecían eternas, entre besos y caricias, pero ninguno de ellos quería dejar ir al otro, parecía que por fin el momento de la entrega total llegaría.

Con dificultad, el rastudo se separó de su adorado cantante, para buscar en sus bolsillos la escurridiza llave que les dejara por fin, entrar a la privacidad de su cuarto.

No bien hubo cerrado la puerta con su pie, Tom cogió al pequeño en sus brazos y lo cargó hasta la fría habitación. Sus bocas siempre unidas, dejaban escapar imperceptibles sonidos de placer y humedad, que sólo animaban al otro a seguir con su tarea de complacer a su compañero.

Con bastante agilidad, los chicos se deshicieron de sus ropas, quedando ambos en ropa interior, sintiendo los temblores tanto de la anticipación, como del hielo del ambiente. Cuando las manos del menor llegaron hasta sus bóxers para bajarlos, las firmes manos de Tom lo detuvieron.

El mayor, con sólo ver el bulto sobre la tela del menor, sintió pánico y por poco su propia excitación pareció perderse, sin embargo, el fiero agarre de Bill, guiándolo hacia la cama, le regresó todos los deseos carnales y simplemente se dejó llevar. Sabía que tarde o temprano las cosas pasarían y si este era el momento, lo aceptaría gustoso.

Con suavidad el pelinegro fue el primero en poner su espalda sobre la cama, abriendo sus piernas, invitando al mayor a venir a él. Tom sólo miraba el rostro de su amado, que parecía resplandecer, sin duda ver a Bill excitado era maravilloso, sin contar que no se atrevía a ver más allá que el delgado torso del menor, temeroso de espantarse y salir huyendo de allí, dejando un trauma en su adorado novio.

Venciendo sus temores, se lanzó nuevamente a la rosada y cálida boca del peli-largo y lo levantó, volviendo todo su peso sobre su propio cuerpo, dejando a su pequeño sobre él, recibiendo otra vez, una imagen tan erótica, que sentía su hombría palpitar y doler, pidiendo ser atendida.

Allí estaba Bill, con sus piernas abiertas, prácticamente montándolo, frotándose contra él, llevando su cabeza hacia atrás, deseoso y caliente. Gimiendo casi pornográficamente, mientras sus miembros —cubiertos— seguían en un contacto casi pecaminoso, que podría haber llevado a cualquier persona que les viera, a masturbarse sin apartar la mirada de semejante cuadro.

Dios, Bill —dijo Tom sin reprimir pasar la lengua por sus labios.

Aaahhh Tomi, Tomi, Tomi —gemía sin parar el pequeño, casi como un mantra que le acercaba al paraíso terrenal.

A pesar de todos los encuentros sexuales previos del cantante, ninguno le había hecho sentir tan deseoso y tan sucio a la vez. Bill no paraba de jadear fuertemente, casi como si realmente lo estuvieran follando descaradamente. ¿Por qué lo hacía? Porque el rostro de Tom era un poema, en respuesta a esos estímulos auditivos, el mayor parecía endurecerse más, si es que eso era posible, además de mostrar enérgicamente que estaba disfrutando su encuentro.

Pero sin duda, lo mejor fue cuando sus manos se aferraron a las caderas del cantante, para ayudarlo a mecerse mejor sobre su masculinidad, en busca de más placer para ambos cuerpos. Y luego, mover esas manos, un poco más atrás, llegando hasta las redondas y pequeñas nalgas del pelinegro.

Aaahhh —ronroneó el menor.

Los escalofríos recorrían la espalda del rastudo, el placer era enorme y la suavidad y firmeza de las pompas de Bill, eran simplemente demasiado. Se sentó, atrapando la boca de su novio y en un beso desesperado, ambos liberaron sus sentidos y humedecieron sus bóxers.

Agónicos con tan salvaje experiencia, se quedaron abrazados, sentados en la cama, respirando agitadamente y tratando de recobrar el aliento.

Te amo, te amo, te amo —repetía el pelinegro, recibiendo como respuesta, tibios besos de mariposa en toda su frente.

Cuando el frío se hizo más intenso, ahora que su propia calentura se había desvanecido, Tom ayudó a Bill a recostarse en la cama, pero él se sentía muy incómodo con sus interiores húmedos y pensó que su pequeño estaría igual de incómodo que él.

Déjame quitarte esa ropa mojada —dijo con la voz ronca, cargada de cansancio.

Yo puedo hacerlo —respondió el menor, presintiendo los temores de su pareja.

No. Yo quiero hacerlo —pidió el de rastas, ya había visto una vez el miembro suave de Bill, aquella vez en la ducha, no sería tan difícil, verlo otra vez.

El pelinegro asintió y levantó las caderas para ayudarle a deslizarlos hacia abajo. Luego Tom cogió su playera y con mucho cuidado, limpió los rastros de semen del pene de su novio. Sus ojos estaban fijos en su tarea, mientras Bill lo miraba con curiosidad y se preguntaba qué pasaba por la cabeza de su pareja.

Tom por su parte, estaba sorprendido de sus acciones, nunca en su vida se imaginó que estaría en esta situación, limpiando la semilla de otro hombre, provocada por él mismo. El miembro de Bill no era tan diferente al suyo, incluso el tamaño era similar, lo limpió con delicadeza, pues al ser hombre, comprendía lo sensible que éste quedaba tras haber experimentado un orgasmo. Estaba tan concentrado en lo que hacía, que no notó que lo estaba tocando con sus propios dedos y no con su playera, sentía la calidez que emanaba de él y de pronto un suave jadeo lo devolvió a la realidad.

Lo siento —se disculpó, ganándose un abrazo del pequeño.

No te disculpes. Soy tuyo —admitió el cantante y volvió a recostarse.

Me quitaré esto —dijo Tom, procediendo a quitarse su propia ropa interior, quedando por primera vez desnudo frente a Bill, quien le vio y suspiró.

Eres tan guapo, Tomi… —susurró el pelinegro y sus mejillas se tiñeron de rojo.

Tú lo eres, Billa, el más hermoso de todos

Al estar seco, Tom se metió a la cama y el pequeño se acurrucó en sus brazos. Sus cuerpos completamente desnudos, se prodigaban calor y una sensación de calma, que nunca habían experimentado con otras personas.

¿Bill? —le llamó al cabo de unos momentos, la suave y relajada respiración, le indicó que su novio ya dormía. Entonces se giró un poco para contemplar su rostro angelical y lo acarició con una mano—. Te amo, pequeño, te amo tanto que estoy aterrorizado de arruinarlo, no quiero perderte, porque si no estás a mi lado me siento perdido, y esta vez es peor que cuando mis padres murieron. Si tú no estás… siento que hasta el aire es asfixiante, ya no quiero volver a estar solo, ahora que estás aquí, siento que vuelvo a estar completo —le besó suavemente.

Tomi… —susurró el menor en sueños, sabiendo o presintiendo que quien le amaba tanto, no podía ser otro que su héroe, su Tomi.

(Miércoles, tercer día desde la suspensión de clases)

Por la mañana, el pelinegro sentía que el cuerpo que lo abrazada se frotaba contra su trasero, hasta que algo más notorio lo hizo despertar por completo.

Mmm —oyó un leve gemido del mayor, giró en el abrazo y se dio cuenta que Tom aun dormía, pero que sin duda alguna estaba teniendo un sueño interesante—. Billaaa…

Mi vida… —susurró sonriente.

Bajó una de sus manos y tomó el miembro semi erecto del rastudo y comenzó a masajearlo con mucho cuidado, repartiendo leves besos en el rostro y mandíbula del mayor, quien parecía feliz y perdido en aquel sueño erótico.

Bill sintió la humedad del pre semen en sus dedos al acariciar la punta y sin poder evitar esa fascinación que sólo Tom le provocaba, se llevó los dedos a la boca y probó el verdadero sabor de su novio.

El cantante había recibido varias mamadas en su vida, pero él nunca había hecho una, porque no se sentía cómodo con ello y tenía mucho temor a que algo como lo de Oscar Manzur se repitiera. Así que siempre prefirió disfrutarlas, y sabía lo buenas que eran… sintiendo era tenía una muy buena idea, se escurrió en la cama.

Bajo las mantas, todo estaba muy oscuro y caliente, pero sabía perfectamente qué buscaba. Tocó nuevamente el chorreante miembro del rastudo y sin ningún tipo de pudor, se lo llevó a la boca. Suave y lentamente, comenzó a succionar.

Entre tanto, Tom soñaba con lo que había ocurrido la noche anterior, reviviendo las imágenes del cantante montándolo, pero alterando algunas cosas en su sueño, como que el pequeño estaba completamente desnudo y él lo estaba penetrando con su hombría al descubierto.

Billaaaa… eres tan cálido… —decía en su sueño y era tan vívido, que hasta podía sentir la calidez del cuerpo del pequeño rodeando su hombría, haciéndole ver estrellas.

Sin poder evitarlo, llevó sus manos hasta las caderas del menor, pero en lugar de caderas, halló la larga cabellera pelinegra, y oyó un jadeo ahogado, pero que vibró directamente en su pene, haciéndole despertar y descubrir que su hermoso sueño, se tornaba en una realidad aun mejor.

Aaahhh Billaaaaa —gimió fuertemente y descorrió las mantas, para encontrarse con una imagen que le dejó al borde del colapso.

A su lado, estaba su adorado cantante, prodigándole una deliciosa sesión de sexo oral y lo mejor de todo era que parecía disfrutarlo tanto como él lo hacía. Instintivamente, llevó sus manos al hermoso y sedoso cabello de su novio y le masajeó con cuidado, recibiendo otro jadeo ahogado en señal de aprobación, lo mejor de aquellos jadeos, era que vibraban en su hombría, provocándole olas de placer intenso que le hacían torcer los dedos de los pies.

Paseó su mirada sin temor por la desnuda espalda de Bill, que estaba curvada para ofrecerle una mejor posición en su labor, y notó como su respingón trasero estaba a la vista. Estiró su mano y trató de tocarle, pero no alcanzaba… era como si aquel lugar fuera el fruto prohibido, a la vista, tentador, pero fuera de tu alcance.

Te deseo tanto, Billa… —murmuró y las succiones en su masculinidad aumentaron—. Aaahhh gggrrrr —gimió guturalmente, sintiendo que el orgasmo vendría con rapidez—. Bill… ya… voy a acabar…

Pero pese a la advertencia, Bill siguió con su tarea, como si estuvieran a punto de quitarle su dulce favorito, lo saboreó con deleite hasta que su boca se llenó de la caliente semilla de Tom.

Tragó todo lo que su novio le dio y luego se levantó un poco para verle al rostro. Era adorable ver la muestra de placer en las facciones viriles de aquel hombre, sin dudarlo, pasó su lengua por su miembro, cual gatito, limpiando todo rastro de su labor.

Oh Dios, Bill, te ves… aahhh —deja eso y ven acá.

Sin poder desobedecer a su amado rastudo, Bill se levantó para acurrucarse en los fuertes brazos de su novio, quien de inmediato le atacó en un fiero beso, saboreando su propio sabor en aquella boca, que sólo segundos atrás le había causado tal placer.

Tom besó con pasión los labios hinchados del cantante y rápidamente se puso sobre él, sintiendo la dureza del menor en sus muslos.

Te haré sentir muy bien —susurró el de rastas, sintiendo que todos sus temores se habían desvanecido al ver lo que su pequeño le había hecho. Debía corresponder tal muestra de cariño y sabía cómo hacerlo.

Tomi… —fue lo único que pudo responder el menor, al sentir como las manos de Tom le apretaban las nalgas con posesión.

Entre un beso y otro, los jadeos de Bill aumentaban de intensidad, estimulando nuevamente al rastudo, quien esta vez, acariciaba toda la espalda del pelinegro, pasando sus manos por cada pedazo de piel a la que tenía acceso.

Aahh, Tomi, Tomi… —gemía el menor.

Cuando el de rastas llevó un dedo a su boca para lubricarlo con su saliva, Bill abrió los ojos, con una mezcla de miedo y excitación, pero dispuesto a seguir hasta el fin con lo que Tomi tuviera planeado.

Abrió más las piernas, sabiendo qué vendría y sintió cosquillas en su vientre, cuando ese dígito, le acariciaba tímidamente la entrada… sentía que estaba conteniendo el aliento, hasta que sintió un beso en los labios y la mirada de Tom buscándole.

Relájate —le pidió con una sonrisa…

No alcanzaron a volver a besarse cuando el celular de Tom comenzó a sonar estrepitosamente con el sonido asignado a su nuevo amigo Gustav.

Es Gus… —dijo el rastudo distrayéndose—. Debe ser urgente.

No contestes —pidió el menor—. Déjame… —se movió sólo unos milímetros para poder oprimir una tecla y poner el buzón en alta voz.

Aaahh Billaaa —gimió el mayor, al sentir como sus cuerpos volvían a tocarse.

El teléfono seguía sonando, hasta que mandó al buzón…

El número no está disponible, dejé el mensaje después de la seña BIIIIIP

Tom soy Gustav, te llamé anoche, pero no te encontré, hay reunión con la policía en una hora y media, hallaron los cuerpos de los dos profesores perdidos. Nos vemos en la escuela, Saki también irá, lleva a Bill y avisen a Andreas y a Georg Listing.

Con eso la llamada se cortó, dejando a los dos chicos con la boca abierta y con sus miembros flácidos.

Están muertos… —la voz del cantante sonó ahogada y se sentó, cubriéndose el rostro con ambas manos—. El señor Guzmán era un hombre viejo, ¿por qué matarlo? —el tono, de su voz tembló aún más, hasta que el llanto le invadió.

Billa… —Tom lo cubrió con sus brazos y le besó la frente—. Calma…

El menor lloró unos momentos, hasta que las suaves caricias de su novio lo calmaron.

Hay que arreglarse —dijo el de rastas—. Date una ducha, mientras llamo a Andreas y a Geo. Si Gus quiere que vayan, es porque es importante.

El menor asintió y caminó desnudo al baño, sintiendo que toda la felicidad de la mañana, paso a paso se evaporaba. Había tenido esa clase de días malos y siempre empeoraban con el paso de las horas.

& Continuará &

¿Qué les dirán en esa reunión? ¿Por qué la urgencia para que asistieran y llevaran a sus amigos? Parece que siempre ocurre algo que les arruina el lemon u.u Pero no se preocupen que pasará, aunque nos demoremos sí pasará *-* Gracias por leer.

Escritora del fandom

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