4: Prueba de sangre

Lazo de Sangre” Fic Twc de MizukyChan

Capítulo 4: Prueba de sangre

—Ve por él, Lestat  —dijo la voz de Lilith en la mente del brujo mayor.

—Sí madre.

—Ya sabes lo que tienes que hacer si mi pequeño se rehúsa a beber de Tom.

—Lo sé madre.

—Los quiero a los dos Lestat, de preferencia en nuestro bando, pero si no se puede… destrúyelos sin remordimientos —La voz rió dentro de la cabeza del rubio y éste sonrió también.

—Voy por ellos —Tras dejar la cueva completamente vacía, descendió la colina con el único fin de encontrar a los gemelos y eliminarlos. Él amaba y reverenciaba a la gran madre, pero tener a los Kaulitz dentro del clan, le bajaría severamente el status a él, cosa que no permitiría, no renunciaría tan fácilmente a sus cómodos beneficios.

En el bosque, Tom luchaba desesperadamente por evitar que la furiosa loba mordiera su cuello y lo desangrara hasta morir. Sabía por sus clases de ciencias, que los lobos, pese a las tontas películas, no atacaban a los humanos, pero este era un caso especial, él había descubierto su guarida y para empeorar las cosas, tenía crías allí. Ese era el típico caso de estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado.

—Bill… —Gimió, no quería morir allí, sin saber qué sería de la vida de su gemelo sin su lazo para protegerlo en esta nueva transformación, se sintió completamente impotente y solo.

Luchó con todas sus fuerzas, pero el animal era justamente eso… un animal y le dio una feroz mordida en el brazo con el que se protegía.

—¡Ah!   —Gritó desgarradoramente, sintiendo como su piel se desprendía.

La loba, se alejó un poco, observando su trabajo, rodeó a su enemigo hasta encontrar un nuevo punto débil y atacó.

&

Cerca de allí, el pelinegro sintió el dolor de Tom en su propia piel y se contrajo en una mueca de odio contra lo que fuera que lo hubiese provocado, pero lo peor fue percibir con sus propios sentidos… el olor de la sangre de su lazo. Su boca se abrió instintivamente dejando ver sus nuevos y mortales  incisivos y simplemente corrió en dirección a su gemelo.

En cosa de segundos estaba allí, aterrorizado al ver a la loba justo en el cuello de su Tomi. En dos zancadas sujetó al animal y golpeándolo contra su rodilla, le fracturó la columna, tirándolo… muerto.

—Tomi… —Le acarició la frente ensangrentada.

—Bill… —Gimió el rastudo con los ojos desorbitados, estaba perdiendo la consciencia, si eso ocurría… moriría.

—Tomi resiste, te llevaré a un hospital —Pero el pelinegro sabía que su gemelo no llegaría ni siquiera fuera del bosque, en ese estado.

—No quiero morir y dejarte Bill —susurró el mayor, tratando de levantar la mano para alcanzar la de su hermano.

—Y yo no quiero que me dejes Tomi —Los ojos del menor se llenaron de lágrimas.

—Entonces déjame ser tu lazo de sangre Bill —pidió el de rastas.

—No quiero condenarte a mi esclavitud Tomi, prefiero que mueras ahora.

—Bien dicho Bill —Ambos miraron en dirección de la nueva voz.

—¿Lestat? —Bill arrugó el ceño— ¿Qué haces aquí?

—Vine por órdenes de la gran madre —anunció el rubio—. Debo asegurarme de que te unas a tu  lazo.

—Sí Bill, tómame  —habló el gemelo mayor, con sólo un susurro de voz.

—No me refiero a ti jovencito  —Mintió el rubio—. Hablo de mí.

—¿Qué? —Bill estaba completamente confundido, pero sabía que cada palabra que se dijera, le quitaba segundos de vida a su hermano.

—Yo puedo ser tu lazo de sangre Bill Kaulitz, no es necesario que condenes a tu gemelo a una vida de esclavitud, viviendo entre los mundos que finalmente los rechazarán por ir en contra de toda naturaleza, tanto humana como demoniaca.

—No Bill… —El rastudo, tomó la mano de su pequeño hermano—. Te amo.

—Y yo a ti.

—No me dejes morir sin ti Bill —Gimió Tom, al borde de las lágrimas—. Déjame compensar todos estos años en que no pude cuidarte.

—Yo… —Ahora era el pelinegro quien lloraba. Lestat se estaba impacientando al ver tan conmovedora escena—. Lo haré.

Pero Lestat no estaba de acuerdo con ello y se lanzó brutalmente contra los jóvenes, arañando ferozmente el rostro de Bill, dejándolo con una sanguinolenta marca roja en plena mejilla.

—¡Qué demonios haces! —Gritó el pelinegro, tratando de regresar con Tom, que perdió el conocimiento por causa del golpe.

—¿No quieres ser mi lazo Bill? —preguntó con ironía el rubio, lamiéndose uno de los dedos con la sangre del menor, y dejando entrever sus propios colmillos.

—¿Eres un vampiro? —mencionó sorprendido—, entonces…

—Exacto.

—No puedes ser mi lazo de sangre. Tú… quieres matarme —dijo el pelinegro poniéndose a la defensiva aunque no sabía nada de lucha, y tampoco tenía fuerza, pues no había bebido nada de sangre.

—Exacto pequeño, te mataré a ti y al promiscuo de tu hermano —dijo lamiéndose los labios—, pero antes… me daré el gusto de probarte… pequeño Bill —El mencionado sintió escalofríos recorrerle la espalda—. Te he tenido ganas desde que te uniste al grupo, claro que en ese entonces eras sólo un pequeño mocoso de quince años, ahora mírate… eres un deleite, humano o demonios, eres “celestial”

—Y tú, eres un asqueroso —Bill se lanzó con furia contra el vampiro, llenando de sangre el hermoso rostro de Lestat, al propinarle una terrible mordida cerca de la oreja.

—¡Qué demonios! —Gritó el rubio, posando su mano en el lugar agredido.

—Vete de aquí maldito —Rugió el pelinegro, congregando una gran cantidad de energía maligna a su alrededor. Las hojas cercanas se elevaron en el aire y todo se oscureció aún más en plena noche.

Lestat presenció todo con admiración, así que estos eran los poderes de los Kaulitz, con razón la gran madre los quería de su lado, pudiendo controlar tal cantidad de energía, lo más probable es que él mismo, pese a toda su experiencia, sufriera graves daños en combate.

—Nos volveremos a ver pequeño Bill, y entonces mmm —Llevó su mano a su entrepierna, provocando repulsión en las entrañas del pelinegro.

En cosa de segundos, el rubio desapareció y el “vampire” corrió al lado de su hermano mayor, rogando a los dioses o demonios, que aún estuviera con vida.

—¿Tomi? —Le llamó con rapidez al tiempo que lo acomodaba en sus brazos. El rastudo no abría los ojos, pero apretaba los dientes, estaba vivo, sufriendo, pero vivo.

El corazón de Bill latía con lentitud, como siguiendo el mismo movimiento de su gemelo, podía sentir como la vida de Tom se iba poco a poco, sintió los temblores en su cuerpo, sintió como el frío se apoderaba de sus miembros, era ahora o nunca.

Se acercó con lentitud al cuello del mayor, aspiró su aroma combinado con la naturaleza y lamió lentamente el área, sintió como Tom se estremecía.

—Hazlo Bill… —Le escuchó decir apenas.

Sus incisivos aparecieron blancos y poderosos, cerró toda distancia y los clavó en la delicada y tostada piel de Tom, le escuchó gemir y luego sus sentidos se nublaron. El sabor que llenaba sus papilas gustativas no tenía comparación a nada que hubiese probado antes. Tom era… delicioso.

Bebió un sorbo, quizás fue menos, pero todo el cúmulo de emociones que se albergó en su paladar le llenó de energías, sintió como si su cuerpo estuviera en llamas, se sintió más vivo que nunca en su vida, sintió plenitud.

Se alejó de la herida y lamió las dos mínimas huellas y luego besó el lugar. Cerró los ojos rogando que no fuera demasiado tarde y que algún día pudiera volver a sentir tal sabor en su boca.

—Aahh —suspiró el de rastas y trató de alejar a Bill de su cuerpo, cosa que apenas y logró.

Bill abrió grandemente los ojos al ver como el cuerpo de su gemelo se convulsionaba ferozmente sobre el piso. Tom apretaba los ojos y los dientes, no quería gritar, pero sentía como su cuerpo sufría un cambio, no sabía de qué tipo, pero no era algo normal. Las mordidas de la loba comenzaron a cerrarse y a cicatrizar, sin dejar ninguna clase de marca. En cosa de segundos, no había rastro de sangre en su cuerpo… nada, estaba perfectamente sano.

—¿Tomi? —llamó el pelilargo un poco conmocionado por lo presenciado.

—Bill… —respondió el mayor, aún en el suelo con los ojos cerrados. El aludido corrió a su lado y se sentó junto a él, dejando la cabeza rastuda en sus piernas, para acomodarlo mejor.

—¿Estás bien? —preguntó acariciando su frente y sus rastas.

—¿Y tú? —preguntó mirando directamente a sus ojos.

—Yo estoy bien, eres tú quien me preocupa —Se defendió el menor, arrugando el ceño y acercándose para besar la frente de su hermano.

—No estás bien Bill —Tom levantó una mano y tomando la de su gemelo, la posó sobre su corazón—. Cuando me mordiste… pude ver en tu interior, pude ver tu sufrimiento, pude ver tu arrepentimiento.

—Yo…

—No querías convertirme en tu lazo, preferías verme morir —dijo con un deje de decepción. Bill apartó la mirada—. Me ibas a abandonar.

—Tú me abandonaste primero Tomi.

—No volvamos a lo mismo Bill. Yo te amo y ahora que ya está todo claro, te demostraré que estaré junto a ti para siempre  —aseguró el rastudo.

—Ya te condené… —dijo el pelinegro con los ojos anegados.

Tom se sentó y abrazó a un sollozante pelilargo. Besó su cabello, mientras sus manos acariciaban su espalda y suavemente besó desde su cuello hasta los labios del menor.

—Tenía tanto miedo Tomi —asumió por fin el chico—, estaba aterrado de perderte de una manera tan tonta. Te juro que quería que vivieras una vida plena, llena de amor y felicidad.

—Todo eso que dices yo lo quería junto a ti hermanito  —Sonrió el de rastas.

—No digas tonterías… mírate.

—Sigo igual de guapo  —Bromeó el mayor, sacándole una sonrisa a Bill.

—Tonto.

—No, tú eres el tonto ¿Acaso por un momento dudaste que era yo quien debía ser tu lazo de sangre? —preguntó con el ceño fruncido y rostro molesto.

—No sabía que Lestat era un vampiro —respondió Bill sinceramente—, no tenía idea.

—No sé por qué de sólo recordar al maldito me dan ganas de golpear cosas —dijo el rastudo apretando los puños. Bill sonrió.

—¿Estás celoso?

—Claro que lo estoy  —asumió y Bill nuevamente se molestó.

—Pues no deberías Tom. ¡Maldición! Tú eres quien ha estado con miles de mujeres y vienes a celarme a mí —dijo molesto, levantándose, pero fue detenido por los fuertes brazos de Tom, se sorprendió al sentirlo tan fuerte.

—Basta. Eso quedó en el pasado, no lo comprendía… hasta hoy, y ahora no volveré a pelearme contigo por estupideces ¿queda claro? —Amenazó, Bill se sintió intimidado, pero asintió y volvió a sentarse en el piso.

—Lo siento.

—No, yo soy quien lo siente, de haber sabido antes, nos habríamos ahorrado tantos problemas Bill.

Se quedaron un momento abrazados, sintiendo el calor del uno contra el otro, hasta que Tom comenzó a besar suavemente el cuello del menor.

—¿Qué haces Tomi? —Le regañó el pelinegro.

—Cuando me mordiste, pude ver otra cosa de tu mente —Bill se tensó de inmediato.

—¿Qué cosa?

—Que debemos completar nuestra unión. El lazo de sangre, debe ser consumado en una entrega física, sexual y sangrienta   —Todos los vellos del cuerpo de Bill se erizaron ante la perspectiva. Lilith le había dicho que esa era la forma de tener a su Tomi, de recibirlo por completo, de ser uno. Tembló ligeramente ante la imagen mental de tal entrega.

—No estás bien Tomi, acabas de ser atacado por un animal —Se defendió el menor, pero el rastudo no estaba dispuesto a ser rechazado, ni verse amenazado por otro rival como Lestat, tomaría su oportunidad y sería uno con Bill, así fuera lo último que hiciera en la vida.

—Estoy bien Bill —Giró a su gemelo para verle a los ojos—. Quiero hacerte el amor —dijo con resolución—. No quiero esperar más, no quiero que te vuelvas a escapar, quiero que seas mío.

—¿Es lo único que piensas Tom?  ¿Sexo?

—No Bill, no en este caso.

—¿Cómo creerte Tom?

—Siente —Llevó su mano hasta el corazón, donde pudo sentir la loca carrera de éste—. Sólo late por ti.

—El mío dejará de latir cuando nos unamos Tomi —Esa era última parte de su transformación, su muerte carnal y el paso a ser un verdadero “vampire”.

—Lo sé ¿Estarás dispuesto a sacrificar tu vida humana por mí? —preguntó sabiendo que la respuesta era absoluta.

—Ya lo hice.

—Entonces hoy estaremos unidos. Hoy cerraremos nuestro lazo.

—Sí.

&   Continuará   &

OMG ahora sí se viene el lemon. Espero me salga bien, y si no quieren leerlo, sáltenlo. De todos modos, muchas gracias por leer esta historia de vampiros. Besotes y hasta siempre

Escritora del fandom

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