5: Encuentros Taurinos

Capítulo 5: Encuentros Taurinos

16 años —

Aprovechando que Tom estaba en la “reunión” y su marido estaba fuera por razones de negocios, Simone había reunido secretamente a un grupo de amigos cercanos en su casa, porque quería buscar alguna respuesta lógica al extraño acontecimiento que había presenciado en su hijo, tan sólo unos días atrás. Y tras explicarles con todos los detalles que su memoria recordaba, les dejó pensar por un momento.

¿Y bien? —Preguntó, sintiéndose ansiosa por las posibles respuestas.

Pudo haber sido la fuerza del Toro —señaló una mujer de piel tersa y ojos verdes, muy brillantes y vivaces—. Tal como nos dijiste, Tom estaba furioso con la chica, por pretender que su bebé era de él, eso debió gatillar la fuerza de nuestro animal protector.

Puede ser Alice —susurró Simone, meditando en ello—, fue lo que pensé en un momento, pero… la onda que emitía… ese temor que me invadió incluso a mí, estando dentro de la casa… —dijo ella con elocuencia.

Eso es lo extraño —intervino Hector—, si fuera sólo por ira, aquellos que la provocaron sentirían los efectos del Toro, pero la onda expansiva es algo más…

¿Crees que tenga que ver con el “Minotaurus”, cariño? —Preguntó Susan, su esposa, casi leyendo la mente de su amiga Simone.

Nosotros no tenemos registros de ello —aclaró él—, sólo los miembros del “Club Bohemio” saben a ciencia cierta los rasgos y características de los elegidos —todos se estremecieron—. ¿No le has comentado de esto a tu marido, Simone?

Hector, —ella suspiró— todos ustedes saben cómo actúa Jorg en relación a su hijo. Desde que vio su marca en el brazo derecho, lo ha evitado como la plaga, y cuando están juntos, sólo lo ofende con sus palabras —volvió a suspirar Simone, bajando la cabeza avergonzada por las acciones de su esposo—. Tengo miedo de mencionarlo y que al saber que ya tiene un “Mate” las cosas empeoren.

¿Estás segura de que ya encontró a su “Mate”? —Preguntó Alice, aún era pronto para que Tom encontrara a su compañero de por vida—. Mi hijo Georg le ha preguntado insistentemente por teléfono y él siempre lo niega todo.

Alice, Geo no ha visto a Tom por mucho tiempo, mi hijo no tiene la confianza para decirle esa clase de cosas a su primo —le defendió Simone—. Además, apuesto a que Geo ni siquiera sabe en qué brazo lleva la marca.

Tienes razón linda —agregó Alice bebiendo más de su té—, pero ¿cómo puedes estar tan segura de que tiene un “Mate”?, aun es muy joven, esta es su tercera “reunión”, le queda mucho por recorrer.

Es cierto, pero Tom no había mostrado ningún rastro de poder Taurino hasta este año —suspiró la mujer—. Creo que encontró a su “Mate” y por ello ha generado esta habilidad de llamar al poder del Toro cuando se molesta.

Esta clase de muestras de poder sobrenatural, se dan entre personas que ya poseen un “Mate”, y siempre se usan para protegerlos justamente a ellos —agregó Hector comprendiendo el punto de su amiga—. Creo que Simone tiene razón, seguramente Tom conoció a su “Mate” y durante el año ha generado la habilidad de utilizar el poder Taurino, para defenderse a sí mismo y así preparase para proteger a su compañero.

Pero insisto —agregó Simone—, creo que hay algo que va más allá de los Taurinos corrientes.

Cariño —dijo Susan a su esposo—. ¿Hay alguna forma de probar que Tom tiene alguna relación directa con el “Minotaurus”, sin que lo sepan los miembros del “Club Bohemio”?

Podríamos intentar algo…

¿Qué? —Preguntaron las otras tres mujeres con tono esperanzador.

Podríamos llevarlo a él y a su “Mate” al “Laberinto del Minotaurus” —dijo el hombre, sorbiendo su café—. No hay mejor lugar para probar su unión con la criatura mística. Si es que realmente es eso y no simplemente una muestra Taurina común y corriente.

Podría inventar una forma de enviarlo allí —dijo Simone pensativa—, pero… ¿cómo podría llevar a su “Mate”? Ni siquiera sé quién es él.

Bueno, tenemos un par de meses para idear una forma —siguió hablando Hector—, si hacemos esto, debemos llevarlos en el mes de Julio, es cuando los planetas estarán alineados en la mejor posición para conjurar el poder Taurino.

Tienes razón, cariño —le apoyó su esposa.

Todos pensaremos en las mejores ideas que se nos vengan a la cabeza —agregó Alice— y luego nos contactaremos con Simone.

Bien, gracias por todo —agregó la mujer.

Si resulta que tu hijo es uno de los elegidos —dijo Hector con voz sepulcral—, ¿sabes lo que ocurrirá?

Lo sé… —susurró ella, sintiendo como sus ojos se anegaban.

&

Un mes después de la “reunión”, Tom nuevamente se sentía como león enjaulado. Estar lejos de Bill le desesperaba y le ponía de mal humor, le necesitaba casi como una droga y el sexo casual con otras mujeres, ya no le satisfacía, incluso le llenaba de asco. Ahora que tenía a su “Mate”, sólo quería estar con él.

Casi al terminar la última clase del día, su celular vibró en silencio y él se apresuró a leer el mensaje.

Inventa una excusa y encuéntrame mañana en la calle Asturias esquina 47. A las 9 AM. Billa”

No pudo reprimir la sonrisa que se formó en sus labios. No era posible que su “Mate” hubiera conseguido la licencia de conducir tan pronto, pero no le importó, mañana faltaría a clases para ver a su adorado pelinegro.

¿Qué te ocurre? —Preguntó Gus a su lado, quitándose la gafas para limpiarlas fuertemente, había vuelto a ver el brillo rojo en los ojos de su compañero.

Mañana no vendré a clases.

¿Y eso?

Billa viene.

Wow.

Deséame suerte Gus.

No la necesitas. El amor te ayudará en todo —bromeó el rubio, haciendo sonreír aun más al rastudo, quien se impacientó al ver que el reloj no se movía para nada.

&

Al día siguiente. Tom cogió todos sus ahorros y salió con su mochila, como si fuera un día normal de escuela. Sin embargo, tomó otro auto bus y llegó al lugar señalado con unos minutos de retraso.

Miró en todas direcciones, sin hallar rastros del pelinegro, así que cerró los ojos y se concentró en el delicioso aroma que sólo su moreno poseía. Dejándose llevar por su mágica conexión, giró hacia la izquierda y caminó hacia un vehículo estacionado.

Cuando estuvo sólo a unos pasos del auto, los vidrios se bajaron y unos hermosos ojos maquillados le sonrieron.

Sabía que podrías sentirme —susurró el menor, seguro de sí mismo.

Billa… —susurró de vuelta el rastudo, entrando en el carro y apoderándose de los labios del otro sin ningún temor de ser vistos—. Te extrañé.

Yo también te extrañé Tomi…

¿Cómo obtuviste la licencia tan rápido? —Preguntó de inmediato el mayor.

Soy un Knight —dijo alzando los hombros—, le pagué al tipo. Pensé que tú harías lo mismo, Tomi.

No, bueno yo… —bajó la mirada—, ya sabes los problemas que tengo con mi padre. No tengo dinero, y la mesada que recibo es de mi madre, sin ella, estaría peor que un pordiosero.

No puedo creerlo. ¿Qué clase de Knight es tu padre? —Gruñó el pelinegro.

Bueno Jorg es… es Jorg.

¿Jorg Knight? —Bill se giró en el asiento hasta quedar de frente a su novio—. ¿Jorg Knight es tu padre?

Sí, ¿por qué?, ¿lo conoces?

Dios Tom, ¿cómo es posible? —dijo asombrado el menor—. Tu padre es el primo de mi padre, Allen Knight. ¿Sabes quién es?

Ni idea —contestó el rastudo, alzándose de hombros.

Rayos Tomi. Tu padre y el mío, son los miembros más importantes del “Club Bohemio” —contó como si fuera lo más normal del mundo—. Y se odian a muerte.

¿Qué demonios es el “Club Bohemio”? —Preguntó ignorando el comentario final, pues pensó que todo el mundo odiaba a Jorg tanto como él lo hacía.

Dios Tomi, eres un Taurino y no lo sabes —le regañó el moreno.

Billa, ya te dije, mi padre me sacó de todos sus negocios y planes familiares, es como si me hubiese desheredado o algo por el estilo.

No puedo creerlo. Jorg es un maldito. Aunque el mío es igual de maldito que el tuyo.

¿Por qué lo dices? —Preguntó intrigado el de rastas.

Desde que comencé a maquillarme, mi padre no me ha dejado entrar en su despacho. Dice que me comporte como un “Macho Alfa” o me quede a tomar el té con las mujeres —dijo burlonamente le pelinegro—. Cómo si me importara toda su basura Taurina.

Te adoro Billa, sobre todo cuando actúas en forma rebelde —Tom le robó un beso a su novio y posó su mano en la rodilla del menor, acariciando allí y guiándola lentamente hacia arriba… rodeando su miembro… tentándole… provocándole.

Basta de charlas familiares. Vámonos de aquí.

Estoy de acuerdo.

Me tienes demasiado caliente Tomi.

Los chicos alquilaron un cuarto de un motel alejado y se entregaron a la pasión que les dominaba. Amándose con dulzura, pero dejándose arrastrar por sus instintos, llenando al otro de placer y lujuria, hasta que sus cuerpo alcanzaron el orgasmo con intensidad, dejándolos agotados y sudorosos.

Cuando sus respiraciones se calmaron, se abrazaron y respiraron la esencia del otro, sintiéndose plenos por estar con aquel ser que los complementaba, su “Mate”.

Tomi… ¿por qué continúas viviendo con tus padres? —Preguntó de pronto, recordando todas las malas experiencias que su rastudo vivía a causa de Jorg—. Me refiero… ¿por qué no terminas tus estudios de interno? Como lo hago yo. Vivo en el internado toda la semana y sólo dos días, me molesto con el estúpido de mi padre.

No quiero dejar a mi madre Billa… —suspiró el de rastas, su cuerpo se tensó y al sentirlo, Bill giró y comenzó a acariciar los brazos de su novio—. Hay días en los que mi padre se pone violento.

¿La golpea? —Preguntó horrorizado el menor. Aunque a decir verdad, no sería algo del otro mundo en una familia Taurina.

No la ha golpeado desde que apareció mi marca. Sólo la amenaza, pero quiero estar en casa, ya sabes, si algún día él se enloquece, quiero proteger a mi madre —suspiró—, ella no lo ama.

Es natural, ¿quién amaría a alguien a quien temes?

Es cierto, pero creo que hay algo más Billa, un secreto que ninguno de ellos ha vuelto a mencionar.

Oh… —ambos guardaron silencio, hasta que le menor le robó un beso a su novio y dijo sonriente—. Hagamos un pacto Tomi.

¿Otro más?

Sí. Prometamos que nunca habrá secretos entre nosotros. Ni mentiras.

Hasta el momento ha sido así. Excepto por mi marca.

Yo Bill Knight, prometo jamás mentirle a mi amado Tomi, ni esconder algún secreto —sonrió—. Ahora es tu turno.

Yo Tom Knight, prometo jamás engañar a mi Billa, ni guardar secretos a sus espaldas.

Se besaron para sellar su promesa. Pero el beso se hizo profundo y húmedo, llevándolos a calentarse una vez más, hasta buscar un nuevo orgasmo.

&

Como toda madre curiosa por la vida de su hijo, Simone rastreó el celular de Tom y descubrió los mensajes de “Billa”, y aunque el nombre parecía ser femenino, su instinto le llevó a pensar que esa persona —que le invadía con mensajes— era el “Mate” de su retoño.

Una vez confirmada la teoría del “Mate” de Tom, Simone debía apresurar su plan para llevarle tanto a él como a su compañero, al “Laberinto del Minotaurus” en la isla de Creta, allí su amigo Hector le espiaría y podrían descubrir si existía alguna relación directa con la criatura mística, cosa que le convertiría en uno de los elegidos. Sintió escalofríos ante la posibilidad, pero sacudiendo la cabeza continuó con su tarea.

¿Tom? —Le llamó desde la cocina—. ¿Hijo?

Aquí mamá —respondió él, asomándose por la puerta.

Tengo que hablar contigo —comentó ella, sintiéndose muy preocupada, temía que su hijo fuera a descubrir sus intenciones.

Claro, ya terminé las tareas de la escuela —dijo él, sentándose en una silla.

Verás… es acerca de Jorg —ella apretó el delantal que traía puesto, sus manos hechas puños. Tom al verla también se tensó—. Me gustaría que ustedes mejoraran su relación, después de todo él es tu padre.

Pues el que parece olvidarlo es él —dijo el rastudo en forma sarcástica—. ¿Qué pretendes mamá?, ¿Qué olvide cómo me humilla cada día?, ¿Qué olvide que me dejó en ridículo frente a todos mis compañeros?, ¿Qué olvide que me dijo marica? —con cada nueva pregunta, el aura roja en torno a su figura parecía intensificarse. Simone lo miró de se quedó lo más tranquila que pudo.

Hijo…

No quiero madre. No quiero hacer nada para estar cerca de él. No lo quiero cerca ni de mí, ni de ti. Es un maldito animal —gruñó, apretando los puños.

Tom, ya basta. No quiero que hagas galletas con él ni juegues a las cacitas—Tom la miró con curiosidad y el aura de ira comenzó a bajar de intensidad—. Mi deseo es que te interiorices con el clan. Tal vez si vas a Creta y muestras interés en la historia del Minotaurus, Jorg cambiará su actitud para contigo, y así tendremos un poco de paz cuando estemos todos juntos. ¿Qué me dices? —Preguntó con toda la jovialidad e inocencia que pudo fingir.

¿Creta? —Tom la miró con cara de WTF—. ¿La isla de Creta?

Exacto. Podrías tomarlo como unas vacaciones —volvió a sonreí como si su idea fuera maravillosa y no pudieras negarte a tal regalo—. ¿Podrías llevar a un amigo?

Creo que estás loca.

Vamos Tom, no te molestes.

No me molesto —sonrió el de rastas, y el rostro de su adorado pelinegro apareció en su mente—. De hecho creo que sería genial. Déjame pensarlo, pero ir solo sería un poco aburrido, ¿podría ir con un amigo?, Gus estaría fascinado en la isla, es un freak de mitos y leyendas.

¿Gustav? —Preguntó ella sin reconocer el nombre y un poco abrumada de que no fuera “Billa”.

Claro, mi compañero de la escuela.

Por supuesto Tom, ve con Gustav, sólo dime cuando quieres ir y yo haré los arreglos.

Tom corrió a su cuarto, Gus sólo sería su pantalla, debía llamar a Bill y ponerse de acuerdo con él para fijar una fecha, ese viaje sería como una “luna de miel” para la nueva pareja de “Mates”.

&

En tan sólo una semana, Tom tenía todo planeado para su viaje a la antigua isla de Creta. Gustav su amigo, tampoco podía despintar la sonrisa que tenía dibujada en el rostro. Era simplemente un sueño hecho realidad para él, ser invitado a un lugar tan antiguo y lleno de misterio, basado en el mito del “Minotaurus”.

¿Sólo llevas esa maleta? —Preguntó el rubio en el aeropuerto.

Claro, no necesito más —el rastudo miró el equipaje de su compañero y sonrió—. En cambio tú parece que vas por meses. Sólo estaremos tres días Gus, creo exageraste.

Llevo todos mis equipos profesionales de fotografía —dijo el rubio inspeccionando cada una de sus maletas—, ¿quién sabe cuándo se vuelva a presentar una oportunidad como esta? En serio, debo darle las gracias a tu madre personalmente.

No será necesario Gus —en eso vibró su celular y leyó el mensaje—. “En tan sólo dos horas te volveré a ver. Te quiero. Billa” —la sonrisa en su rostro hablaba por sí sola, pero eso también le recordaba que debía hacer una confesión.

Apuesto a que era Billa —dijo el rubio al ver el rostro feliz de su rastudo amigo.

Sí. Nos encontraremos en dos horas —suspiró.

¿En dos horas? —el rubio arrugó el ceño—. ¿Tom? ¿Billa irá con nosotros?

Sí, Gus. Bill se reunirá allá con nosotros —sus palabras resonaron en la mente del rubio, quien se sorprendió, pero no hizo ninguna mueca de desaprobación.

¿Billa es en realidad Bill? —Preguntó con calma, a lo que Tom asintió—. Pero… tú odiabas a tu padre por haber dicho que eras un marica, perdón, perdón, quiero decir —se tensó al ver la incomodidad de su amigo—, mira Tom, no me importa con quien estés, mientras seas feliz, yo te apoyaré, llevamos años siendo amigos y nunca te había visto tan feliz con alguien. Además, desde que estás con Billa cof, cof, con Bill, has cambiado, ya no tienes tanto sexo casual, y sonríes mucho más. Me alegro por ti — le palmeó la espalda y sonrió.

Sabía que tú lo entenderías.

¿Tienes una foto de él? —Preguntó llevado por la curiosidad, Tom era un hombre muy atractivo y por esa razón, se acostaba con mujeres de apariencia muy sexy, le costaba trabajo pensar en su amigo abrazado a otro hombre.

Tengo varias, mira esta —el de rastas tecleó algunas claves en su celular y mostró una carpeta protegida con imágenes de una morena preciosa.

Es una chica hermosa, pero ¿y Bill?

Él es Bill —Tom se sentía orgulloso de su novio, a pesar de ser un hombre, era hermoso, sus facciones delicadas y el maquillaje que usaba, sólo acentuaban aquellos rasgos únicos.

No puedo creerlo —Gus cogió el celular y vio el resto de las fotografías casi con la boca abierta—. Hasta yo me haría gay por él, wow es magnífico. Tienes una suerte del demonio Tom —bromeó el rubio, viendo nuevamente el reflejo rojo en los ojos de su amigo.

Te lo dije, Billa es único e irrepetible.

Tienen los ojos muy parecidos —notó el rubio al acercarse más al teléfono.

Los tenemos del mismo color, pero Billa es mucho más guapo que yo y sus ojos son mucho más brillantes que los míos —suspiró al recordar el aroma tan particular que emanaba de su amado y sonrió bobamente.

Sin duda estás enamorado Tom.

La voz en los parlantes les anunció que debía abordar el avión.

&

Cuando aterrizaron, tanto Tom como Gustav estaban hechos un manojo de nervios y ambos por la misma razón: Bill. El rastudo porque extrañaba desesperadamente a su pelinegro y moría por volver a besar sus dulces labios. Y el rubio, porque quería ser aceptado por el novio de su amigo.

No bien recuperaron su equipaje, un fuerte grito se dejó oír.

¡Toooommmm! —el pelinegro, como una bola hiperactiva, corrió directamente a los brazos del rastudo, quien lo envolvió en ellos y le propinó un beso largo y apasionado, que hizo suspirar y envidiar a más de un mirón.

Billa… —susurró al tratar de recuperar el aliento después de tan anhelado beso.

Cof, cof —intervino el rubio, quien al igual que el resto de las personas, les miraba con una mezcla de nerviosismo y admiración.

Oh Billa —se movió sólo un poco para no estar tan pegados y procedió a señalar a su amigo—. Él es Gustav, mi amigo de la escuela —dijo con una sonrisa—. Gracias a él, vine sin levantar sospechas.

Gus —dijo el pelinegro, usando el nickname con el que Tom lo mencionaba—, Tomi me ha hablado mucho de ti —se acercó y le dio un apretón de manos, bastante suave, porque el pelinegro sentía la tensión en el cuerpo de su rastudo novio, cada vez que alguien estaba muy cerca de él—. Gracias por ayudarnos con esto.

Bill, eres muy importante para Tom, así que lo eres también para mí —dijo ajustándose las gafas, un poco sonrojado por decir tal cursilería.

El celular del moreno comenzó a sonar y los otros chicos le hicieron una seña para que contestara, mientras entre ellos se daban una ligera sonrisa que decía “Te dije que era guapo” y otra que respondía “Que suertudo eres”.

Chicos, mi primo ya nos consiguió un taxi, nos espera afuera —dijo dando aplausos ligeros como un pequeño, cosa que hizo sonreír a ambos chicos

«Es tan adorable como un niño» fue el pensamiento de los otros dos.

Al salir con sus maletas. Vieron a un castaño de pie junto a un taxi con las intermitentes prendidas. Bill sonrió fascinado porque no tendrían que esperar y Tom arrugó el ceño.

Georg Lancaster ¿qué demonios haces aquí? —Preguntó el rastudo, apretando aún más el agarre en sus cosas.

Tomi, ¿conoces a mi primo? —Preguntó el pelinegro sin apartar la sonrisa de su radiante rostro.

Tom Knight, no puedo creerlo. Tú eres el “Mate” de Bill —afirmó con una sonrisa.

¿Ya se conocían? —Intervino el rubio, mirando cómo se formaba un ambiente tenso entre el grupo.

Como venía haciendo desde hace un tiempo, se quitó las gafas y las limpió. Esta vez el brillo rojizo no estaba únicamente en los ojos de su amigo, sino también en los de Billa. Y… ¿qué era eso de “Mate”?, ¿qué clase de persona hacía bromas con esas palabras, destinadas sólo a los animales?, ¿de dónde había salido aquel primo de Bill, si nunca antes lo habían mencionado?, y además, no era sólo primo del pelinegro, sino que Tom lo conocía, y ¿por qué razón se ponía de esa manera? El rubio sólo había visto así de arisco a su compañero, cuando se trataba de su padre.

Continuará…

Apuesto a que se están haciendo las mismas preguntas que Gus jejeje. Se viene una aclaración en el siguiente capítulo, no se lo pierdan.

Escritora del fandom

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