7 Pumba Traicionero

Notas de MizukyChan: Igual que en el capi anterior, pondré dos imágenes, pero que obviamente no tiene relación cronológica, solo las utilicé de esta manera, para efectos del fic.

Pumba y sus amigos” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Pumba Traicionero

Después de ver a su hermano mayor, durmiendo abrazado con su papi Bill, el cachorro vagó por la casa, sintiéndose triste, vacío y desconsolado. «Con razón papi Tom se ve tan amargado»  Pensó en su cabecita y finalmente, echado en una mantita que su adorado padre le había obsequiado, se durmió.

A la mañana siguiente, el sonoro ruido del timbre, acompañado de un aroma desagradable, lo despertó.

—Conozco ese olor y no me gusta nada. —Gruñó, pero estaba solo y nadie lo escuchó.

Caminó hasta la puerta y llegó casi al mismo tiempo que su papi, aunque retrocedió, porque ya no estaba seguro si el rubio lo seguiría considerando su hijo.

—Hola, Bill. —Saludó el humano Alex, mientras Bill sostenía la puerta, impidiendo que entrara a la casa.

—Pensé que te había dejado claro en el mensaje de ayer, que hoy no iría contigo —comentó el rubio, bostezando.

—Sí, pero pensé que si venía, podría convencerte —respondió el otro y sonrió.

Pumba gruñó, ahora que comprendía lo que eran los celos, quería correr donde ese humano insidioso y clavarle bien duro sus pequeños colmillos en sus canillas peludas.

Otro aroma llegó junto a él y volteó el rostro, era su papa Tom, quien se quedó allí, oculto y en silencio.

—No, Alex. No me siento bien, el sol que tomé ayer en la playa me hizo sentir mal y quiero descansar y que Tomi me cuide.

—Si Tom te cuidara, no habrías salido tú a abrir la puerta. —Tom escuchó y apretó los puños, mientras Pumba caminó hasta los pies de Bill y gruñó fuerte.

—¡Hola compadre!  —El cachorro escuchó la voz de Rafael y de pronto, cuatro pares de patitas, se unieron a él.

—Déjame a los bebés, para que jueguen con Pumba y déjame descansar, ¿sí?  —Pidió Bill, con tono aburrido.

El humano Alex arrugó el ceño y asintió, dando la espalda a la puerta que se cerró en seguida. Bill apoyó su espalda contra la puerta y se deslizó hasta el suelo.

—Vayan a jugar, niños, papi no se siente bien.

No alcanzó a terminar la frase y Tom llegó hasta él—. ¿Qué pasa?  —Se agachó lo suficiente para tomarlo en sus brazos. Bill se sorprendió, pero se sujetó del cuello de su gemelo.

—No he dormido nada —respondió y soltó un suspiro.

—Anoche te robaste mi cama y te dormiste profundamente, no creo que sea sueño lo que te falte.

—Te extraño, Tomi.  —Besó la mejilla del castaño, mientras caminaban.

—Te llevaré a la cama —dijo con una sonrisa, logrando crear mariposas en el vientre de su hermano.

—¿Qué ha sido todo eso, compadre?  —preguntó Rafael a su anfitrión perruno.

—Problemas que ha provocado tu amo —respondió el cachorro, queriendo alejarse, pero luego se topó con el otro huésped—. ¿Y quién eres tú?

—Oh, deja tener el honor de presentarme, yo soy Oliver August, hermano de Rafael. Nunca había tenido el placer de conocer a un espécimen tan bello como tú —dijo en forma elocuente el otro perrito.   Pumba quiso reír por sus palabras, le recordaban al hombre que cuidaba de su madre y de él, cuando vivían “allí”, antes de llegar con los Kaulitz. El perrito era totalmente blanco, con manchas negras en los ojos, que llegaban hasta sus orejas.

—Y yo soy Pumba —dijo bajando un poco la cabeza, sintiéndose divertido con esta criatura.

—¡¿Qué es todo ese ruido?!  —Se oyó la voz del favorito acercándose a ellos, el cachorro notó que apenas tenía los ojos abiertos y cuando estuvo muy cerca, bajó la cabeza y los miró como su estuviera a una gran distancias.

—Tenemos visitas —contestó Pumba.

—Ok, todavía estoy soñando, mejor me regreso. Jodida pesadilla…

—¡Hey, Durkas, he venido con refuerzos!  —Gritó el perrito oscuro—. Oliver y yo hemos venido a desafiarte a una nueva carrera.

—Como si tuvieras posibilidades, con esas patitas recortadas… —El perrito moteado se echó a reír y luego se giró de golpe—. ¡Demonios! ¿No era una pesadilla? —Los tres perritos pequeños negaron con la cabeza—. ¡Mierda!

Pumba se dio la vuelta y salió de allí, seguido de su nuevo amigo canino, dejando a su hermano un tanto confundido.

—¿Pumba, estás bien?

—No, gracias a ti.  —El perro más grande se atravesó en el camino de los canes y enfrentó al cachorro—. Quítate, quiero ir al jardín.

—No, hasta que me digas qué te pasa.

—Cómo si no lo supieras  —dijo en forma irónica y volvió a girar, para subir las escaleras. Los otros dos perros lo siguieron, al igual que Durkas, que no podía creer que su hermanito le estuviera dando la espalda por irse con los perros del humano indeseable.

—¡Espera!   Exijo una explicación.

Una vez al borde de las escaleras, Pumba giró y lo enfrentó furioso—. ¿Quieres la verdad?

—Claro que sí.

—La verdad es que tú eras mi héroe. Tú me has estado enseñando todo desde que llegué aquí. Tú eras mi hermano, mi familia…  —Pumba bajó la cabeza, entristecido—. Pero me has traicionado.  —Todos los perros lo miraban fijamente—. Me robaste a mi papá. Tú que no solo tienes a Tom, sino que además, eres su favorito, su chico, tú… me robaste a mi papi Bill.

Los dos perros pequeños miraron a Durkas desde lo alto de las escaleras, completamente escandalizados, mientras el moteado estaba en total shock.

—Eso es totalmente bajo, Durkas —dijo Rafael y gruñó.

—Nunca, jamás se roba el amo de otro perro. Va contra todas las reglas, hasta los callejeros saben eso. —Increpó el perrito Oliver.

Durkas bajó la cabeza. ¿Cuándo había ocurrido eso? Porque claramente no lo recordaba. Después del paseo a la playa, donde quedó completamente exhausto, lo único que hizo, fue retirarse a dormir. Con la cola entre las piernas, se alejó de las escaleras, necesitaba pensar y volver a ganarse la confianza del pequeñín.

&   Continuará   & 

¿Creen que lo logre? Les invito a leer el siguiente capítulo para que sepamos si el boy de Tom logra descubrir por qué Pumba está tan molesto y para saber qué hará para volver a estar en la buena con él y así, juntos, sigan molestando a Rafael y al perrito educadito que llegó con él.

Escritora del fandom

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