1: El Monstruo bajo la cama

Este primer capítulo es para mostrarles que Bill y Tom tienen una familia feliz, ideal dentro de un mundo imperfecto, ellos bordean los 30 años, así que imagínenlos con el look actual, aunque Bill siempre será mi “pelinegro” favorito y Tom tiene su gran barba. Creo que es todo, Pueden empezar a leer.

Bajo la Cama” Fic de MizukyChan

Capítulo 1: El Monstruo bajo la cama

—¡Papi! —Gritó el pequeño Brad desde su habitación, cubierto hasta las orejas por las sábanas de IronMan.

Rápidamente se oyeron pasos por las escaleras, su esbelto padre subía corriendo, peldaño a peldaño, para revisar que todo estuviera bien con su hijito de cinco años, recién cumplidos.

—Hey, Braddy, ¿qué pasa? —Preguntó, encendiendo la luz. No pudo evitar sonreír al ver que su bebito parecía un fantasma infantil cubierto con la sábana, claro que los arrugados IronMans delataban que su procedencia no era del “más allá”, sino de un lugar mucho “más acá”.

La voz del niño se oyó temblorosa—. Hay un monstruo bajo la cama. Escuchó los ruidos que hace —dijo mostrando una pequeña manito que hacía señas hacia abajo.

—Oh, cariño. Tal vez los ruidos que escuchaste fueron los de tu papá Tom, que acaba de llegar.

Ante la mención de su otro padre, el niño olvidó sus temores y se quitó rápidamente las sábanas de la cabeza, mostrando una brillante sonrisa.

—¿Papá volvió? —Preguntó, levantándose en la cama, dando saltitos emocionados, igual que hacía su papi Bill cuando estaba feliz por algo.

Una voz masculina se oyó desde el umbral de la puerta—. ¿Alguien mencionó monstruos bajo la cama?

—¡Papá! —Gritó Brad, saltando de su lugar para correr a la puerta, donde Tom lo recibió en brazos.

—No… —se quejó Bill, pero sin despintar la sonrisa que tenía en la cara—. Lo vas a dejar todo sucio.

—Papi no es divertido —dijo el niño soltando una risita melodiosa.

—Es cierto —acordó Tom, dando un apretón al hombro de su esposo pelinegro—. Ven, me daré un baño con Brad.

Bill sonrió y asintió. En cosa de minutos, los tres estaban desnudos en el baño, Tom con Brad en la bañera y Bill, sólo con bóxer, ayudando a limpiar a su hijo, quien se volvía loco cuando se bañaban juntos, salpicando agua en todas direcciones. Luego, las manos de Bill y Brad estrujaban el cabello de Tom, quien tenía varias manchas blancas en él.

—Vaya que envejeciste en este trabajo —bromeó su marido.

—Tienes el pelo blanco como el señor Hoffman, papá —comentó su hijo, estrujando más el cabello, tomando como desafío personal, el ayudar a limpiar a su padre después de una larga jornada de trabajo.

—Tardamos seis horas más de lo esperado, pero no me apetecía quedarme allá, así que no me bañé y conduje todo el camino de regreso. Sabía que aquí tendría mi propio “spa de belleza” —explicó el hombre, dando un guiño a su esposo, quien se inclinó y besó suavemente sus labios, mientras Brad, seguía estrujando el pelo de su papá, acostumbrado a las muestras de afecto de sus padres.

—Papi y yo, horneamos galletas ayer —comentó el niño muy emocionado, soltando sus manos del cabello de su papá.

—Me dejaron alguna, supongo —respondió Tom, alzando las cejas, como si fuera la noticia más maravillosa del mundo.

—Nop —respondió Bill, dando una leve palmadita en la cabeza de su hijo, quien arrugó el ceño, sintiéndose culpable—. Las comimos todas. Eran muy pocas, sólo horneamos unas muestras para ver cuál sería mejor para la fiesta de cumpleaños de nuestro bebé. —Brad volvió a mostrar su enorme sonrisa.

—Será el sábado papá, en dos… no… es… —el niño contó con los dedos, sabía que cuando llegara papá Tom harían su fiesta de cumpleaños número cinco.

—Es mañana, mi pequeño niño de cinco años —agregó Bill para sacarlo del apuro.

—¡Oh, Dios mío! ¿Qué se siente ser tan grande? —Preguntó Tom, dando un apretoncito en el brazo de su hijo—. En poco tiempo estarás tan grande como papi y como yo, y ya te estarás casando y teniendo bebés.

El niño hizo una mueca, que hizo reír a sus padres—. No lo creo… —dijo el pequeño, con voz dudosa.

—Bien, esto está listo —agregó Bill, sacando sus manos del cabello de Tom—. Sólo queda enjugar y ya está.

—Okey, eso lo puedo hacer solo. Creo que Braddy, está muy limpio y puede salir con papi, ¿no? —El niño asintió y estiró los bracitos para que su padre pelinegro lo sacara de la bañera y lo envolviera en una toalla.

—Te esperamos en el cuarto de Braddy, amor.

—Sí, para sacar al monstruo bajo la cama —agregó el niño, aferrándose al cuello de su papi.

—Okey, salgo muy pronto.

En menos de cinco minutos, Tom llegó con una bata de baño a la habitación de Brad, quien estaba sentado sobre la cama, mientras Bill secaba su cabello con el secador, ambos reían y hacían planes para la fiesta de cumpleaños que se realizaría al día siguiente. Tom sonrió al verlos y escuchar sus susurros, como si se confiaran secretos de estado. Dio una palmada con sus manos, para llamar la atención y exclamó.

—¡Bien, monstruos, más vale que ya no estén!

Brad se llevó una mano a la boca y abrió mucho los ojos, si su papi era muy fuerte, su papá Tom era el hombre más fuerte del universo, casi tanto como IronMan.

Bill rió ante el show desplegado por su marido y levantó las piernas, para que el supuesto monstruo no lo fuera a sujetar por los pies.

Tom se agachó, hasta ponerse de rodillas sobre la mullida alfombra y levantó las cobijas, para dar una mirada bajo la cama. No había nada.

—¡Ajá, te he pillado! —Gritó y estiró las manos, moviéndose frenéticamente, incluso, la mitad de su cuerpo se metió bajo la cama, simulando un combate a muerte con el monstruo que estaba asustando a Brad—. ¡Deja en paz a mi hijo!

—Pero yo quiero un amiguito para jugar —fingió la voz, agudizándola mucho.

—¡No! Braddy jugará con los amiguitos que invitó a su cumpleaños y tú no estás invitado. Así que debes irte. —Pretendió dar golpes y soltó más chillidos, como si la criatura estuviera llorando y luego se quedó cayado.

—¿Papá? —Llamó el niño, desde arriba de la cama.

—Está todo listo —dijo Tom, asomándose hacia arriba—. Si quieres, puedes mirar conmigo.

El niño bajó de la cama y se asomó junto con Tom y Bill. No había nada. El pequeño movió la boca, emitiendo un “WOW”. Su padre de verdad era un súper héroe.

Ya tranquilo por la heroica hazaña de su padre, Brad se acostó sin preocupaciones, soñando que mañana sería su día especial. Claro que su cumpleaños oficial había sido tres días antes, pero lo celebrarían el sábado, porque entonces más de sus amigos podrían acompañarlo.

Sus padres, lo dejaron dormido y bajaron a la primera planta tomados de la mano, debían inflar muchos globos y dejar todo adornado, si no querían estar retrasados al día siguiente.

&

Ya pasaba la medianoche y los padres de Brad todavía decoraban la casa. Un aroma delicioso salía de la cocina, porque la práctica de días anteriores había funcionado y ahora habría decenas de galletas de chocolate cocinándose en el horno.

Tom bostezó, cansado de su dura jornada de trabajo. Bill lo vio y se acercó a él, abrazándolo por la cintura y dijo—. Será mejor que vayas a la cama.

—No me gusta acostarme solo —respondió el hombre barbado, dando un beso largo en los labios de su marido.

—Las galletas estarán en diez minutos —comentó el pelinegro, pegándose más al cuerpo del otro.

—Podemos hacer la previa aquí… —dijo Tom coquetamente y se aferró a la cintura de Bill, besándolo profundamente.

—¡Papá! ¡Papi! —Se escuchó el fuerte grito de Brad. Sonaba mucho más aterrado que la vez anterior y los dos hombres, corrieron a su habitación, dando zancadas para subir los escalones.

—¿Cariño, que…? —Bill se quedó en mitad de la frase, al ver la cama vacía.

—¡¿Brad?! —Gritó Tom, encendiendo las luces, corriendo hacia la ventana, comprobando que estaba cerrada.

Bill miraba aterrorizado, sin saber qué hacer. Su hijito no estaba y la sábana de IronMan estaba arrugada en el sueño. Estiró la mano, señalándola—. Ahí —dijo en un susurro tembloroso.

Tom lo vio y se arrojó al suelo, congelándose al ver un par de ojos brillantes que lo miraban de vuelta—. Él es mi amigo, jugaré con él —dijo una voz gutural.

De pronto, todo se oscureció. Bill gritó aterrado y confundido. Tom se dio un cabezazo al tratar de salir de debajo de la cama.

Fue cosa de segundos, luego las luces regresaron a la normalidad y Bill veía, con lágrimas en los ojos, la cama de Brad vacía—. ¿Tom, Tom qué ha pasado?

—Han venido por él.

& Continuará &

Chan, chan, chan. ¿Quién ha venido por él?

Como he estado con falta de internet, voy a dejar los tres capítulos de la historia ahora mismo. Así que no olvides dejar un review por cada capi, ok?

Escritora del fandom

3 Comments

  1. No puedo esperar a clicar en el siguiente!! Que mal rollito de final…con lo tierno que era todo jo

  2. Amo tus fics de terror 😪🌚❤️

    • Gracias, de verdad. Hay muy poca gente que disfruta las historias de terror, pero como es mi género favorito, tengo que escribirlas yo misma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *