Basement 48

«Basement» Fic Toll de MaryKaulitz

Cap. 48: Por carretera

Había caido rendido en un profundo sueño, no me importó nada quedarme dormido, era como si supiera que si Bill ya estaba bien, todo estaba bien. Cuando nos subimos al coche, no hablamos nada, Ben estaba conduciendo por esos bosques intentando huir y sacarnos de allí, y cogimos una carretera, tenía muchas preguntas por hacer pero caí en un sueño del que no quería despertar. Al abrir los ojos, la cosa seguía igual, había amanecido no hace mucho, ese sol naranja que te deslumbra y estaba aún medio durmiendo, Andy miraba por la ventana y Bill también, Ben conducía, era una carretera y lo demás era desierto, no sabía a donde ibamos, ni muchas otras preguntas, pero las únicas personas que me importaban estaban dentro del coche. Me moví y retorcía el cuello, pegué a Andy un golpe en el brazo, me miró y se rió.

– ¿Has dormido? – le susurré

– Si

– ¿A donde vamos?

– No lo sé – me susurró

– Me meo – dije poniendome en medio de los dos de alante

– Diez minutos y paramos – me respondió Ben

Me senté en mi sitio y ninguno de los cuatro dijimos nada, pude mirar a Bill desde mi asiento aunque yo estaba detrás del asiento del conductor, pero no me miraba. Me pasé unos minutos intentando aguantarme para mear, pero como dijo Ben pararíamos y lo hicimos, dejó aparcado el coche en un tipico bar de carretera, me sorprendía, nunca había sabido que Norte América podía estar en la misma Alemania, solo nos faltaba las motos y los moteros y ya lo clavabamos. Al salir del coche,corrí hacía ese bar y me fuí corriendo hacía el baño, escuché a Bill que no corriera y los dejé atrás porque me meaba, entré al baño y tras mear, me refrescaba la cara y me miraba al espejo, cuando Andy entró y meó también.

– Lo siento tio, me meaba mucho

– No pasa nada, por cierto te he pedido un café y unas tostadas

– Vale, ¿quien paga?

– Ni idea, me han dicho que pida y yo pido – terminó de mear y se levaba las manos – oye Tom, yo, no me he metido nunca en nada de lo que has hecho desde que llevabamos pañales, pero yo tengo que volver a mi vida, lo que hagas tú me da igual, pero yo tengo una carrera que terminar, mis padres se estaran volviendo locos y

– Lo sé Andy, yo te he metido en esto y yo te sacaré, ¿sabes por donde vamos?

– No, si me dormí y me he despertado cinco minutos antes de que te despertaras.

– Está bien, voy a decirselo a los gemelos, que nosotros nos vamos a Berlin

– ¿De verdad? ¿Te vuelves conmigo?

– Claro, yo no tengo nada que hacer con Bill y ellos parecen que les estan buscando y saben donde ir – me abrazó

– Gracias, me alegro de que lo entiendas

– Te entiendo, y el que te debo de dar las gracias es yo a tí, siento haberte metido en todo este lio, tendría que estar yo aquí solo no tú, y además, ya empiezas las prácticas y serás todo un médico pronto ¿eh?

– Y tú ya veras que en cuanto te quites a Bill de encima, todo va a volver a ser como antes – le miré mal y se rió porque otra vez se metió con Bill – vamos a desayunar

Salimos riendonos del baño y Bill estaba en una mesa leyendo un periódico y tenía solo un café y nuestros desayunos, mientras pude ver desde la ventana que Ben metía gasolina al coche y estaba en la tienda. Nos sentamos y empezamos a comer como burros, yo quería hablarle a Bill, pero se escondía detrás de ese periódico y Andy estando a mi lado me daba patadas para que le hablara.

– ¿No desayunas Bill?

– Tomo café – le quité el periódico

– Bueno vale, antes de que empezemos una conversación de monologos, decirte que Andy y yo nos quedamos aquí, tenemos que volver a Berlin, tiene que volver a sus clases y su familia estará preocupado por él.

– Vamos a Magdeburg

– ¿A Magdeburg? – nos miramos extrañados Andy y yo

– Sí, vamos a dejar a Andy en casa de su familia y así aprovechando de que la navidad se acerca, buena excusa para aparecer un par de semanas antes ¿no crees?

– Ains gracias – dijo Andy muy contento – al menos estaré en casa y puedo poner la excusa a mis padres de que si no les he llamado en este par de dias es porque estaba yendo allí – empezó a comer muy felizmente.

Me dejó callado, lo único que me importaba era Andy, ni siquiera le pregunté por mí mismo, suponía que me quería dejar a mí también en Magdeburg pero no quería ni preguntarle porque sabía que me iba a enfadar así que le sonreía a Andy y seguíamos desayunando y Bill seguía leyendo el periódico. Cuando terminamos salimos donde estaba Ben, que salía de la tienda con bolsas en las manos y nos ibamos a meter dentro del coche.

– He traido golosinas – decía felizmente mientras me lanzaba la bolsa – ¿estamos todos? Pues vamonos

Nos metimos dentro del coche y Ben puso la música de la radio, mientras Andy y yo a veces hablabamos de nuestras cosas y a veces nos quedamos callados, Ben sabía perfectamente por donde iba, y ya habíamos visto algunos carteles de Magdeburg por la carretera, pero viendo la cara de felicidad de Andy era mucho mejor que nada. Bill y Ben a veces hablaban de lo capullo que era más de uno en la carretera, sobretodo cuando atravesabamos alguna que otra ciudad, pero otra vez estabamos en una carretera que no tenía fin.Andy y yo nos habíamos comido las chucherias e iba a anochecer pronto.

– ¿Vas a conducir toda la noche Ben? – le pregunté

– Si

– ¿Y no vas a descansar?

– Cuando me canse, ya conducirá mi hermano

– Bill no sabe conducir hahaha – me reí y provoqué una sonrisa en Bill

– Que no vaya a 300 en un ferrari no significa que no sepa conducir – me replicó

– Pero yo conduzco mejor ¿a que sí?

– Es verdad – me contestó medio riendo

Eso me dejó con cara de gilipollas las siguientes dos horas, ya tenía el pavo en la cabeza y actuaba como un mariquita, solo me basta una sonrisa de él y caigo en un estado de ánimo insoportable. Al final, tras mucho discutir, acabamos convenciendo a los gemelos de que teníamos que parar, y nos decían que aún estabamos a dos dias del pueblo, pero los cuatro necesitabamos descansar y no habíamos parado en todo el día, solo un momento en mitad de la nada para mear y nada más. Paramos en motel en mitad de la nada, yo aproveché para darme una ducha y Andy ya lo había hecho e iba a llamar a sus padres para tranquilizarles, Ben había salido a por la cena y Bill intentaba arreglar la televisión para ver algo decente. La habitación no era decente, tenía dos camas muy pequeñas y un baño pequeño, a penas una mesa y una television, solo había dos sillas. Cuando vino Ben con la cena, Bill se metió en la ducha y Andy y yo empezamos a cenar unas hamburguesas mientras Ben salió a preguntar ya que el telefono no funcionaba.

– ¿Como vamos a dormir? – me preguntó Andy riendo

– Esta claro, Bill y yo, y tú y Ben hahahha

– ¿Voy a dormir con un Kaulitz? Nooooo

En esos momentos Bill salió de la ducha, olía tan bien, a gel de ducha, pero olía bien, le dí una hamburguesa y me levanté para que se sentara en mi silla y me dijo que no me levantara, se la comió en la cama y entró Ben.

– Ya funciona – le dijo a Andy

– Voy a llamarlos antes de que se vayan a dormir

– Come Ben, tu hamburguesa se va a enfriar – le dije

Cogió la hamburguesa y se la comía, mientras le decía algo a su hermano y entró en el baño, Bill estaba viendo lo que podía de la tele en la cama, me tenía solo enfrente comiendo y no hizo el gesto de sentarse conmigo, pero al menos escuchaba a Andy como hablaba con sus padres y como le explicaba que estaba bien, que comía bien y que estaba estudiando mucho. Tras cenar, no pasó mucho, Ben salió de la ducha y fué el primero en dormirse, yo esperé hasta el último momento sentado en la silla hablando con Andy para ver donde se echaba a dormir Bill, y no tardó mucho en fumarse un cigarro afuera y al entrar nos deseó buenas noches y se puso a dormir en la misma cama de su hermano, me dejó mirando a Andy con cara de gilipollas. Apagamos la luz y nos metimos en la cama,no hablamos nada más, solamente estaba esperando a ver si podía tener un momento a solas con Bill, pero eso no pasó. Andy hablaba en sueños y me costaba dormir, había dormido a ratos durante las ultimas tres horas, y no había manera de coger el sueño, cogí la camiseta y me la puse, con los vaqueros, no quería congelarme de frio, andé un poco sobre ese motel de mierda, y veía a lo lejos como el restaurante o lo que fuera estaba lleno de camioneros. Me alejé un poco de allí, iba a volver a la habitación cuando me tropecé con Bill.

– ¿Que haces? – me dijo Bill

– No podía dormir y he salido a tomar el aire

– Es peligroso que salgas a estas horas y más con esa gente ahí

– Ya, ya me volvía a la habitación, vamos a los baños que hay ahí detrás, quiero mear antes de ir a la habitación.

– Vamos

Bill y yo fuimos a unos baños que quedaban justo en la parte de atrás de nuestra habitación, parecía que era de mujeres porque solo había baños y no había para poder mear, además de que estaba bien cuidado y olía muy bien. Entré y Bill se lavaba las manos o se refrescaba, solo le decía que hacía frio y olia bien, nada fuera de lo común, al terminar me lavé las manos y me refresqué la cara otra vez, bajo la atenta mirada de Bill que estaba a mi lado,me secaba las manos con el papel que había y sentía que no dejaba de mirarme.

– No creo que vaya a superar nunca lo que me hiciste con mi hermano – me soltó sin esperarlo, suspiré y me dí la vuelta

– Bill, lo siento, admite que también fué tu culpa, me dejaste solo y él eras tú.

– Es que creo que no voy a superarlo en la vida

– Bueno, tranquilo Bill, no pasa nada, no estamos juntos, no tienes porque torturarte

– Me torturo a diario Tom, con tan solo imaginarte con él

– No te lo imagines, ocurrió y punto, cuando abrí la puerta de esa celda y me tiré a sus brazos solo veía tu cara, solo te veía a tí, no voy a decir que me arrepiento porque no me puedo arrepentir, pero eras tú.

– ¿Disfrutaste al menos?

– No Bill, ¿como voy a disfrutar? Es como cuando te masturbas solo, lo haces por necesidad y punto, y ese día me picaba y me rasqué – me reí y Bill también se rió – ahora que esconderme que tenías un gemelo y luego no ponerme pautas de freno, fué tu culpa

– ¿Mi culpa? Fuiste tú quien no debió mirar donde no te llaman, y es más, acostarte con él

– Porque no estuvistes a mi lado, estuvistes dos meses desaparecido y Ben me dió las atenciones que no me diste tú, él estaba ahí, de una manera u otra estaba ahí, a tí no te tenía, no sabía si estabas bien o estabas mal, o si estabas tirandote a otros o no, ¿que iba a saber yo? si creía que no querías que estuviera más en tu casa

– Admito que no hice bien las cosas, pero tú me también debes de admitirlo

– Por supuesto Bill, claro que no lo hice bien, no hice bien en bajar al sótano, en verle a tus espaldas, en acostarme con él, en dejarle huir, y todas esas cosas, admito que yo he tenido la culpa de gran parte de ello, pero mirame, no me torturo, las cosas pasan porque tienen que pasar, no quiero torturarme más, no puedo torturarme,lo que quiero es que tú estes bien, y miranos a tu hermano y a mí, si no nos podemos ver ni en pintura, y si le hablo es porque tiene tu cara, si no, me la bufa

– ¿Te importa más que yo?

– No, argg, nooo, tú eres el único que me importa, si te han disparado, si te han secuestrado, si comes, si no comes, tú eres lo único para mí, es que de verdad, no se como demostrartelo más,dime lo que quieres que haga y lo haré

– No tienes que demostrarmelo, lo sé

– ¿Lo sabes? ¿y entonces porque estoy soltandote aquí un discurso? – le reí y le dí un golpe en el brazo

– Para escuchartelo decir una vez más – me cogió del brazo y me atrajo hacía él, no sabía si quería reir o llorar, demasiadas emociones en el estómago, millones de mariposas

– Pués es la última vez que te voy a decir que tú has sido, eres y serás el único para mí.

Continúa…

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