Intelectual 10: Acuerdo

Intelectual” Fic de MizukyChan

Capítulo 10: Acuerdo

Los días pasaban rápida y cómodamente para los compañeros de piso, habían llegado a un acuerdo desde aquel primer y único incidente donde Alice Trumper intervino. Kaulitz respetaba el horario creado por el rubio, asistiendo a sus clases, estudiando adecuadamente y asegurándose de hacer todo lo académicamente posible para aprobar sus asignaturas en la universidad; mientras que Trumper comía y se hidrataba cada vez que Tom enviaba un mensaje de texto o cuando sonaba una de las alarmas dejadas por el castaño para esa función.

Pero, sin duda, lo que ambos disfrutaban más, era compartir la cena juntos, hablando, o más bien William dejando que Tom hablara de su día en el campus, de sus amigos, de sus horribles maestros, o de las hermosas mujeres del taller de pintura.

Hay algo que todavía no entiendo —mencionó Trumper, dejando de lado su plato vacío.

¿Qué cosa? —preguntó Tom, era raro que William no entendiera algo.

Comprendo que Georg Listing sea tu amigo, lo conoces mediante los negocios de tu padre —aclaró el rubio—. Sin embargo, Gustav… —arrugó el ceño—, por la forma en que lo has descrito, él es muy diferente a ti.

Tom sonrió—. Ahora que lo mencionas, Gus se parece mucho a ti —William ladeó la cabeza, interesado—. Es muy inteligente y es más bien reacio a formar amistad con cualquier persona.

Es por eso que me pregunto cómo entró a tu círculo de amistades.

Tom arrugó el ceño—. Me ofendes —dijo en tono de broma, pero luego se aclaró la garganta—. Gustav es un gran hombre, como tú, pero él no trabaja para mi padre, así que es posible que sólo por ser una gran persona, sea mi amigo.

No sea sentimental, Tom, no digo que sea horrible ser amigo tuyo —agregó velozmente el rubio, no le gustaba para nada la expresión dolida en el rostro del castaño, quien había comenzado a mostrar una sombra de barba que le daban ganas de tocar—. Lo que quiero decir es que… deberías traerlo a casa.

¿Qué? —preguntó Tom con los ojos muy abiertos.

¿Por qué no? —William pensaba que analizando a Gustav podría descubrir por qué él mismo se sentía tan unido a Tom, siendo que apenas iban a completar un par de semanas viviendo juntos.

¿Y qué haríamos aquí? —preguntó el castaño con ingenuidad.

Trumper rodó los ojos y sacó su celular, dejando en pantalla el horario de Tom—. Viernes por la noche, tienes casilla verde, puedes tener citas.

¡¿Qué?! ¿Con Gustav? No vamos a hacer algo así. ¡No soy gay! —exclamó alarmado.

No con él —William rodó los ojos.

No te entiendo, Will.

¿Acaso no es obvio?

No para mi.

Deberían tener una cita doble, de ese modo, yo conozco a tu amigo y tú aprovechas tu hora de citas. Además, me aseguro que no te metas en líos con la mujer que escojas —respondió el rubio, levantándose de su lugar.

Tom soltó una sonora risotada y se levantó también—. Es una estupenda idea.

Me alegro que concuerdes con mi idea, ahora lava los platos —mandó Trumper.

¿Por qué siempre yo? —se quejó el castaño, levantando la loza para dejarla en el lavavajillas.

Porque tengo un libro que leer —respondió el rubio, dejándolo en la cocina, mientras se dirigía a su despacho.

&

Cuando llegó la noche del viernes, William se sorprendió por el repentino golpe en la puerta de su despacho.

Adelante —llamó y Tom apareció con una enorme sonrisa en la cara—. ¿Ya has llegado? —preguntó, llevando la vista al reloj de la parte inferior de la pantalla del computador, alzando las cejas al ver lo tarde que era en realidad.

Sí, ya llegué, lo que significa que debes apagar esa cosa y venir a saludar a mis amigos —respondió el castaño, pasando una mano por su cara.

¿Te pica? —preguntó Will, señalando la barba de dos días que asomaba en el rostro del otro.

Sí, pero es un precio que vale la pena pagar —Tom entró del todo en el despacho, cerrando la puerta detrás de él y llegó hasta la silla de Trumper—. A las chicas les encanta, anda toca —sujetó la mano del rubio y la guió hasta su cara, donde la pasó por su barba.

William tragó pesado, mirándolo directamente a través de sus gafas y cuando Tom conectó sus ojos con los del rubio, se congeló.

¡Tom! —se oyó un grito desde la sala y el trance entre ellos se rompió.

Vamos —dijo el castaño, con una nueva sonrisa—. Te presentaré a todos.

A regañadientes, Trumper caminó detrás del otro y se sorprendió al ver aquel tumulto en su piso.

Muy bien, todo el mundo, los voy a presentar —Tom habló fuerte, logrando captar las miradas de todos los demás.

Hey, Trumper —se oyó una voz desde un costado, alzando la mano—. Nos vemos de nuevo.

Él es Georg, ya lo conoces y su acompañante, Valerie —Tom estaba de pie junto a William en una esquina, señalando a las visitas—. El rubio de gafas es Gustav, posiblemente el futuro abogado financiero de mi padre, por lo brillante que es —el rubio sonrió, avergonzado—. Y su cita, Amelie —los chicos aludidos asintieron como saludo—. El platinado es Andreas, compañero de mi taller de pintura, con su dama, Leonore —volvió a señalar—. Y esta hermosa joven es mi compañía esta noche, la dulce Giovanna —tomó la mano de la chica y le dio un beso en el dorso, la chica sonrió encantada.

Buenas noches, mi nombre es William Trumper —comenzó el rubio—, pueden dirigirse a mi como William Trumper, y si necesitan algo, Tom será su anfitrión esta noche.

Las chicas rieron, pero todos volvieron a lo suyo, las mujeres susurrando, y los hombres preparando las botanas y bebidas.

William giró sobre sus talones, dispuesto a regresar a su despacho, cuando la mano de Tom en su brazo lo detuvo—. ¿Y qué tal? ¿Alguna teoría?

Diez hasta el momento, nada de qué preocuparse, nadie aquí es homicida, ni padece de alguna infección genital, o enfermedad venérea, tal vez un caso de depresión, pero fuera de eso, nada —sonrió—. Puedes copular con cualquiera —respondió el rubio, sin alterarse.

Tom sonrió de buena gana y dio palmadas en el hombro del chico—. Eres brillante, Will. Oh, te traje cerveza con sabor. Dulce, tu favorita.

Gracias, pero volveré al despacho, hay algo que me gustaría resolver, aprovechando el ruido de la velada —respondió el joven y se retiró.

Yo le llevo la cerveza —ofreció Listing, notando como Tom se había quedado en el pasillo, observando la espalda del otro—. Atiende a tus invitados.

.

Georg no tocó la puerta cuando entró al despacho de Trumper, dejándola semi abierta, permitiendo que las voces de la sala se filtraran ahí—. Le causaste una gran impresión a mi padre cuando te conoció, ¿sabes? Casi le da un ataque al saber que Tom era gay —sonrió, mientras William alzaba una ceja—. Claro que no es gay, no por ti, al menos, ¿cierto Will?

El rubio se levantó de su silla y se acercó al chico de ojos verdes, quedando de frente a él, mirándolo directo a los ojos—. Tampoco por ti y eso te duele, ¿no es así?

Georg entrecerró los ojos—. ¿De qué estás hablando?

Tom me contó sobre el problema con tu novia, o más bien, ex novia, por eso lo atacaste en el almuerzo de negocios, la semana pasada, pero eso no es lo que te molestó, ¿verdad? —comenzó William, ladeando un poco la cabeza, fijándose en cada pequeña expresión en el rostro contrario—. Lo que te molestó fue ver que llegara conmigo, fue enterarte que viviría conmigo, incluso si no tenías idea de la clase de relación que podríamos compartir.

¿Y qué tipo de relación comparten? —preguntó Listing con los dientes apretados.

Una que no te incumbe —respondió el rubio con una sonrisa—, pero mucho más profunda de lo que ha compartido nunca contigo.

Georg bufó—. Tom no es gay.

Nunca dije que lo fuera.

¿Entonces?

Sólo busco su bienestar —agregó Bill, girando para regresar a su escritorio—. Él puede tener el romance que quiera, con quien quiera. De hecho, tener un hombre sería mucho más simple para él, dado que el género femenino tiende a romantizar demasiado las relaciones, volviéndolas un poco empalagosas, cosas que él no desea, ni puede tener en estos momentos, dada la condición de sus estudios universitarios —explicó—, pero tener un novio celoso sería mucho peor.

Esta vez, Listing soltó una risita—. Eres diferente, Will.

El nombre es William Trumper —corrigió el chico poniéndose las gafas.

Pero Tom te llama Will —alegó el castaño.

Él es el único al que le permito llamarme así.

Georg volvió a entrecerrar los ojos—. Como sea —dijo, dispuesto a salir.

Oh, antes de que te vayas —dijo William, sonando mucho más suave—. Dado que tus gustos están claros, recomiendo no acostarte con tu cita de esta noche. La mujer muestra signos de depresión, si te acuestas con ella y la dejas por la mañana, vas a empeorar su condición.

El castaño frunció el ceño, pero asintió, saliendo del despacho, casi chocando con Gustav, quien traía un par de botellas en sus manos.

Olvidaste la cerveza de Trumper en la mesa, Geo —dijo Gustav con una sonrisa.

Gustav entró en el despacho y William lo miró expectante—. ¿Necesitas algo?

Sólo felicitarte por cerrarle la boca a Listing con tanta elegancia —respondió Schaffer, ofreciendo la botella al otro.

William sonrió y aceptó la bebida—. No pretendo intervenir en las amistades de Tom.

Lo sé —respondió Gus y paseó por el despacho—. Tú también lo notaste, ¿verdad? —Trumper alzó una ceja—. Que Tom es un buen chico —William asintió—. Puede ser un mimado, puede ser un vago, pero pese a todos los defectos que pueda tener, es un hombre de gran corazón.

William sonrió—. Es cierto.

Gracias por cuidarlo, William Trumper.

Es agradable hacerlo —respondió el otro.

Y ahora dime, ¿qué has deducido de mi chica?

Trumper soltó una pequeña risa y comenzó a relatar sus descubrimientos.

.

Finalmente, después de un par de pizzas y una mala película, las chicas fueron enviadas a sus casas en uber, poco después de media noche, mientras el grupo de hombres se quedó en la sala, enseñando a Trumper el misterio del video-juego “Call of duty”, fallando miserablemente al intentar ganarle al chico, quien tras obtener los conocimientos básicos, creó una estrategia lo suficientemente buena como para derrotarlos a todos y quedar como único superviviente de la aventura.

Tom observó con una sonrisa en los labios, como Trumper procedía a explicar en detalle las probabilidades de triunfo de cada una de las alternativas del juego, ganándose la gratitud y devoción de sus amigos. Ninguno tuvo sexo, pero todos estaban contentos y satisfechos.

Su pecho se infló de orgullo y algo más, algo que por el momento no podía explicar.

Esto es agradable. Es muy agradable.

& Continuará &

Aaawww, a Tom le están pasando cositas con Will. ¿Qué piensan de Geo y su amor secreto por Tom y de como Will lo defendió? ¿Y qué opinan de William uniéndose al grupo de amigos de Tom? Aahh, esto comienza a tomar forma. Gracias por el apoyo. MUAK

Escritora del fandom

4 Comments

  1. ❤❤❤❤❤
    Will integrándose al grupo de amigos de Tom… será muy bueno, otro plus más para acrecentar la admiración de Tom por Will 😉

    • Exacto, con todo lo raro que Will pueda parecer, es un encanto y tanto Tom como su grupo de amigos lo descubrirá.
      Muchas gracias por seguir apoyando la historia. MUAK

  2. Quede bastante sorprendida, cuando Bill le dijo a Georg que sabía que sentia por Tom, al final Tom se encargo de integrar a Bill con sus amigos y la noche resulto bastante buena para todos.
    Bonito domingo, nos leemos en el proximo.

    • Es cierto, no pude evitar poner a Geo en este fic coladito por Tom jijiji. Pero no te preocupes, no es recíproco, este fic es TOLL al 100%
      Muchas gracias por tu apoyo, nos leemos muy pronto.

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