1: ¿Crees en maldiciones?

Maldición” Fic Twc / Toll escrito por MizukyChan

Capítulo 1: ¿Crees en maldiciones?

Universidad Saint Peters, Berlín Alemania, 2011

Se celebra la “Semana Universitaria” de bienvenida a los nuevos alumnos, donde cada carrera ofrece un espectáculo a sus nuevos miembros. La idea central es incentivar a los chicos nuevos a ser cooperativos y a unirse en forma amistosa, dejando de lado por una semana, el estrés de los estudios.

El aula que más ha llamado la atención, pertenece a la carrera de Artes, que se ha basado en las ciencias ocultas. Han contratado a un “Místico” lector del tarot. Todos los jóvenes que han entrado a solas para recibir una lectura de las cartas, han salido con una expresión de completo terror en sus rostros.

&

—¿Están seguros de que quieren entrar ahí?  —Preguntó incrédulo un chico de trenzas.

—Por supuesto, es lo más cool de la U    —agregó un castaño de pelo largo.

—Pero, todo lo que tenga que ver con las “ciencias ocultas”  —dijo un rubio poniendo sus últimas palabras en comillas con sus dedos—,  es absolutamente loco y no creíble.

—Saltó el escéptico abogado      —bufó el castaño.

—Está siendo realista Georg —sentenció el trenzado—. Vamos a ser abogados, debemos basarnos sólo en pruebas concretas y no en lo que digan las cartas.

—Vamos no sean aburridos, serán sólo unos minutos  —suplicó el llamado Georg.

—¿Por qué tanto interés en el tarot Geo? ¿Acaso hay algo más? —preguntó sospechando el rubio.

—Bueno… yo … yo             —tartamudeó el aludido.

—Has acertado Gus    —aclaró el moreno de trenzas—.  Cuéntanos o no vamos.

—Bueno chicos, en esa carrera hay una diosa, llamada Fany, completamente hermosa y deseable —los chicos silbaron ante la descripción y cara de bobo de su amigo—, y bueno, pues yo, quería verla, creo que estará ayudando en esa aula, sería mi excusa perfecta, ¿no creen?

—Debiste decir eso desde el principio tonto —le golpeó el brazo Gus—, por un momento pensé que en verdad creías en esas supercherías.

—Tom,  ¿qué dices?  —presionó el castaño.

—Sería tu coartada perfecta compañero, sin embargo, no quiero entrar  —Se cruzó de brazos.

—Debes hacerlo, por favor, por nuestra amistad —juntó sus manos en forma de súplica el castaño.

—¡AAAhhh! creo que estás loco —sacudió sus manos Tom—, pero lo haré por ti.

—Gracias amigos sabía que podía contar con ustedes.

Los tres jóvenes se dirigieron a paso firme a la citada aula de Artes. Después de la lectura de cartas y lo que les pareció una eternidad, los tres amigos se pusieron en camino hacia un local de comida rápida cercano a la Universidad. Todos estaban silenciosos y sin tener realmente ganas de comer.

—Chicos, creo que no comeré nada —dijo el de trenzas cortando el tenso ambiente.

—Tom, creo que yo tampoco comeré     —dijo el rubio, bajando la cabeza.

—Ni yo       —terminó el castaño.

—Tomemos un refresco y sentémonos     —ordenó Tom.

—Sí, necesito hablar de algo porque siento que me queda poco tiempo —confesó Georg.

Tras  recibir sus bebidas, se ubicaron cerca de una ventana, pero lejos del público.

—¿Creen en maldiciones? —soltó de repente el de trenzas. Todos se miraron y en un abrir y cerrar de ojos, todos se transportaron a sus respectivas entrevistas con el brujo del tarot.

&   Flshback. George’s POV  &

—Hola joven    —soltó el místico en forma muy zalamera.

—Soy Georg      —le dije un poco cortado.

—Ya lo sé   —no pude evitar sonreír, en verdad era un charlatán.

—¿Y cómo lo supo? Aun no ha tirado las cartas      —le dije serio.

—Porque te hice “un amarre”, más conocido como una maldición  —sonrió.

—¡¿Qué?!  —me asusté—,  si ni siquiera me conoce, ¿por qué me haría algo así?

—No te asustes, no fue una mala maldición, fue más bien un hechizo amoroso.

—Ahora lo entiendo menos    —me sudaban las manos.

—Hace una semana una chica, Fany, vino a mí para pedirme un hechizo de amor. Quería conquistarte    —no podía creer lo que me estaba diciendo.

—No entiendo, ¿por qué ella haría algo así?

—Veamos    —tiró las cartas sobre la mesa—,  mmm ya veo, hice bien en contarte.

—¿Por qué? No sería mejor que no lo supiera.

—Siempre es mejor saber la verdad. Ella te está utilizando, quiere a uno de tus amigos.

—Perra      —dije más para mí mismo.

—Pero no lo logrará.

—Que bueno    —dije seguro—,   mis amigos son leales.

—Corta el mazo en tres  —me pidió y así lo hice. Al dar vuelta las cartas, se sorprendió y me miró estudiando mi cara, yo me sorprendí, pero no quería mostrar temor—.   Estás maldito Georg.

—Por favor no me asustes   —le pedí mirando yo mismo las cartas.

—Estás condenado a muerte  —su boca tembló ligeramente—. Vas a morir pronto.

—¿Por qué? Aun soy muy joven    —dije atorándome con las palabras.

—Es por la maldición… la maldición de los gemelos.

—No conozco a ningún gemelo     —mis ojos se llenaron de lágrimas.

—El gemelo maldito no te dejará estar cerca.

—Ya le dije que no conozco a ningún gemelo, por favor ya basta  —dije en un sollozo apenas audible.

—Lo siento Georg. En verdad lo siento. Él trae la maldición y destruirá a todos los que están cerca. Todos van a morir  —sus ojos se pusieron blancos y yo, presa del terror salí corriendo del oscuro cubículo. Los chicos me miraron extrañados, yo sólo grité…

—¡Baño!  —y huí de allí, y del horror en el que me encontraba—.  No quiero morir —dije bajito, oculto en los lavados.

&   Flashback. Gustav’s POV  &

—¿Qué le dijo a mi amigo para asustarlo así?  —Pregunté un tanto preocupado por Geo, mi tono marcaba mi molestia.

—Él está en problemas     —dijo con la frente un poco sudorosa.

—¿Está usted bien? Se ve un poco pálido    —dije sincero.

—Tranquilo, son cosas propias del oficio. Toma chico —me pasó un mazo de cartas, la tomé con curiosidad, si ya estaba allí, mejor ver qué decía el viejo.

—Soy Gustav    —revolví  el mazo.

—Gustav, corta el mazo en tres    —así lo hice. El comenzó a voltear algunas.

—Oh por Dios, tú también  —me miró preocupado, pero para mí no era más que una expresión charlatana de su “oficio”.

—¿Yo… qué?     —pregunté escéptico.

—Tú también estás maldito  —él bajó la cabeza y negó con ella—, pero son tan jóvenes      —comencé a reír.

—Vamos, con eso no me asustará     —lo reté, tentando mi suerte.

—No quiero asustarte, más bien prevenirte, ¿conoces a alguien con un gemelo?

—No, la verdad es que no     —entonces me tranquilicé.

—Lo conocerás, está escrito aquí  —me señaló una carta—,  él es muy cercano a ti y su gemelo es un enviado del mal.

—Señor, creo que ya es suficiente.

—Tú le servirás, sin embargo morirás. Tú les serás muy preciado.

—Ya basta, me voy  —me puse de pie y él sostuvo mi mano con fuerza. Sus ojos estaban blancos, me asusté.

—El gemelo será desatado y arrastrará consigo a todos los que quieran a su hermano. Él los acabará uno por uno. Muchos  caerán… y no sólo la muerte será su consecuencia… el traerá la oscuridad, lo peor del mundo será desatado a su alrededor. Tú querrás evitarlo, pero estás maldito, ya no hay vuelta atrás  —me soltó y salí de ahí con una leve capa de sudor en mis manos y mi rostro pálido como la nieve. Tom me miró preocupado y salí del aula. Necesitaba un poco de aire en mis asustados pulmones.

&   Flashback. Tom’s POV  &

Entré en el obscuro cubículo. El hombre estaba agachado sobre la pequeña mesita.

—¿Hola?  —llamé para hacerle saber que estaba allí. El hombre levantó el rostro y sus facciones revelaron sorpresa y horror.

—¡Santa madre de Dios! Protégeme    —hizo la señal de la cruz en el aire.

—¿Qué le pasa? ¿Está bien?   —quise ayudarlo, pero o me dejó siquiera tocarle.

—Así que eras tú. Tú eres quien trae la maldición.

—¿De… de qué habla?    —para ser un charlatán, era muy convincente.

—De tu hermano, tu gemelo    —Parpadeé varias veces.

—No tengo ningún gemelo   —le dije—,   soy hijo único.

—Tu gemelo no está vivo…aun…

—¿Qué?      —me apretó la mano.

—Tú lo traerás de vuelta, él es el hijo del demonio.

—Si es así como dice, ¿por qué lo traería? Eso sería de locos  —dije siguiéndole el juego.

—No puedes evitarlo, ustedes siempre han estado unidos. Tú le necesitas tanto como él te necesita a ti.

—¿Cómo voy a necesitar algo maligno?

—El mal es adyacente a él, pero ustedes fueron y volverán a ser uno. Es inevitable. Lo siento.

—¿Qué es lo que siente?    —pregunté retirando mi mano.

—Perderás a los que amas por él y sin embargo no podrás hacer nada para evitarlo.

—No entiendo, si es algo malo haré todo lo posible por evitarlo. Dígame quién es para alejarme de él     —rogué, era como si todo lo que decía fuera verdad.

—Ya lo conoces Tom.

—¿Cómo… cómo sabe mi nombre?     —me asusté.

—Él me lo dijo. Tú ya lo has visto, en tus sueños.

—No es posible.

—Él los matará a todos… y está muy próximo a despertar.

—¿Por qué ahora?

—Porque la bruja que te protege está muriendo. Él la está matando.

—No es posible.

—¿Quién me está protegiendo?    —No quería saber la respuesta, pero dentro de mí… ya lo sabía.

—Simone.

—Mamá…     —sollocé, en qué momento las lágrimas salieron, no lo sé.

—Ella no es tu madre.

—¿Qué?     —me limpié el rostro, esto era demasiado raro.

—Ella morirá. Él está más fuerte que nunca, tú le has dado poder.

—¿Qué? ¿Cómo?

—En tus sueños, lo deseas y lo llamas, pero no puedes evitarlo…pobre chiquillo —me miró con lástima—,  tú lo amas y no puedes hacer nada más que esperar.

—Yo…  —no podía referirse a él, ¿cierto?—. Será mejor que me vaya —me sostuvo la mano con fuerzas.

—Cuídate de los espejos. Es en serio… estás maldito Tom y todos los que te rodean.

—Me voy  —salí de ahí supongo que tan pálido como mis amigos. Caminé en silencio hasta toparme con ellos, en la entrada de la Universidad.

&   End Flashback  &

—¿Creen en maldiciones?   —Volvió a repetir Tom al ver la expresión de terror de sus amigos.

—¿Por qué la repentina pregunta?    —dijo el rubio visiblemente perturbado.

—Pues porque estoy maldito  —dijo el trenzado riéndose—, tengo a cuestas tremenda maldición, ni siquiera sé si voy a sobrevivir   —dijo aún sonriente.

—Dios yo también estoy maldito   —dijo el rubio uniéndose a la risa del moreno.

—No le veo la gracia, yo también llevo al hombro una maldición —Dijo serio el castaño—, y no… no quiero morir.

—Nadie va a morir Geo, ¿no te das cuenta?     —dijo Tom alzando los hombros.

—Fueron puras mentiras del adivino  —sentenció el rubio, aunque todavía sentía escalofríos en la espalda—,    y por un momento le creí.

—Su presentación fue digna de un Oscar     —rió Tom, esta vez con ganas.

—¿En verdad no le creen?    —Preguntó aún serio el castaño.

—¿Con qué te maldijo a ti?     —Inquirió Gus.

—Me dijo que Fany me hizo un hechizo del amor  —los dos amigos se carcajearon.

—Dios Geo, no puedes ser tan bebé      —rió el de trenzas.

—Pero también dijo que moriría     —trató de defenderse el castaño.

—¿Y tú Gus… de que te mueres?    —Preguntó el de trenzas, siguiendo con el juego.

—Yo qué sé… son sólo tonterías… ¿y tú Tom?

—Yo traigo a cuestas la maldición de mi hermano gemelo, que por supuesto no tengo  —los dos chicos lo miraron con los ojos como platos y dejaron de reír automáticamente—.   ¿Qué les pasa?

—¿Eres tú?    —susurró Geo, completamente asustado—   ¿tú traes al gemelo?

—Que no tengo gemelo, joder     —dijo un poco molesto el de trenzas.

—Es muy raro chicos     —dijo  el rubio.

&   Tom’s POV  &

Me sentí un poco perturbado al oír las narraciones de mis amigos en el pequeño cubículo del brujo. Si todo era cierto, yo sería el responsable de traer al gemelo maligno a mi vida y a la vida de mis compañeros. Y por lo tanto traería el mal a la tierra y la muerte. Me quedé ausente con estos pensamientos.

—¡¡¡Toooommmm!!!     —Me grita Gus.

—¡¿Dios qué?!     —bufé molesto.

—¡Contesta tu maldito celular!     —ni siquiera lo sentí.

—¿Hola? ¡¿Qué?!… voy de inmediato —me paré con rapidez, los chicos me siguieron, con notable preocupación.

—¿Qué ha pasado?    —Preguntó Gus, mientras corrían detrás de mí.

—Mi madre está en el hospital, está muy mal.

—Vamos contigo  —dijo Geo. Nos subimos todos a mi auto y partimos. Al llegar pregunté y me dirigí a la habitación 483. Mi madre estaba muy pálida y demacrada.

—¿Quién de ustedes es Tom?   —Preguntó un doctor entrando a la habitación.

—Soy yo, ¿qué le pasa a mi madre?    —estaba temblando y apenas lo había notado.

—Su madre sufre de un cáncer terminal a los pulmones —Explicó como si nada el hombre, seguramente siempre daba esa clase de noticias.

—Un momento… ¿cáncer? ¿Y cómo no sabía nada?

—Vengo tratando a tu madre por cuatro meses, ella no quiso contarte nada para evitarte el sufrimiento, lo teníamos todo controlado, pero en tan sólo dos semanas el cáncer sufrió una metástasis sumamente rápida que la ha dejado así. Necesitamos hacerle una transfusión de sangre, debo hacerte unos exámenes para ver si son compatibles.

—Soy su hijo, claro que soy compatible.

—Tom… siento ser yo quien te diga esto… pero… tú no eres el hijo biológico de Simone, son familia… sí, pero ella no es tu madre —mis ojos se llenaron de lágrimas. No podía creer que el día en que me entero que Simone tiene cáncer, me entero también de que ella no es mi mamá. De pronto me sentí muy solo en el mundo— Sígueme por favor  —hice como se me mandó. Me sacaron sangre y volví con mis amigos, quienes me confortaron con abrazos y palabras de aliento.

—Tom amigo, está demás decirte que cuentas con nosotros —me dijo Gus pasándome un café. Mis manos aun temblaban.

—Tom —me dijo el médico después de un rato—, como me temí, tu sangre no es compatible, tendremos que esperar hasta que traigan la que pedimos de la ciudad vecina.

—Estamos en Berlín, ¿cómo es posible que no tengan su tipo sangre? —dije molesto—.  No estamos en el campo.

—Simone tiene un tipo muy raro de sangre. Cálmate Tom, estamos haciendo todo lo posible.

—Lo sé, lo sé, lo siento.

—Será mejor que me vaya.

—Doctor… ¿cree… cree que ella despierte?

—Está fuertemente sedada para evitar los dolores, pero despertará en un par de horas.

—Gracias  —el médico salió—. Chicos, no es necesario que se queden aquí, además ya es tarde, me quedaré  a pasar la noche.

—Entiendo, ¿quieres que mañana te traiga ropa limpia? —Preguntó Geo con cara de preocupación.

—Sí gracias, tú sabes dónde está la llave oculta.

—Sí amigo.

—Yo me vendré temprano a acompañarte    —agregó Gus.

—Gracias amigos por todo su apoyo —los chicos me abrazaron y partieron. Sin embargo esta series de eventos desafortunados, sólo acentuaban en mi cabeza las apalabras del brujo. El me dijo que Simone no era mi madre, y además mencionó que era una bruja protegiéndome de mi “supuesto” gemelo diabólico. ¿Qué significaba todo eso?

& Continuará &

¿Gustó? Los chicos están preocupados por la famosa maldición de los gemelos, pero ¿tienen razón para estarlo? ¿A quién llama Tom en sueños? ¿Hay algo de verdad en las palabras del brujo tarotista?

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *