Manuela 6

Y regresa Manuela a hacer de las suyas. Recomendación para hoy, tener un vaso de agua bien fría y un pañuelo de papel, por si hay sangrado nasal XDD

Capítulo 6: ¿Sueño o pesadilla?

Después de su primera experiencia sexual de bondage con su mano derecha, que fue más aterradora que sexual, Tom cerró los ojos exhausto, pero contento de haber resuelto el problema y tener a Bill de su lado. Se durmió plácidamente en cosa de segundos, pero no esperaba que la escena volviera a repetirse tan pronto.

Estaba completamente empalmado, por la estimulación de la lengua de Bill, y gimió de placer, pero a decir verdad, estaba muy cansado y sólo deseaba continuar durmiendo. Trató de girar hacia un costado y sólo entonces se dio cuenta de que nuevamente tenía los movimientos restringidos.

Pero qué rayos…

Abrió los ojos y se sorprendió de verse totalmente expuesto. Estaba desnudo y atado a los cuatro costados de la cama, con Bill sobre su polla, estimulándolo sin parar.

¿Bill, podrías detenerte?

No quiero —fue la respuesta de la mano, que continuó masajeando la carne endurecida.

Pensé que habíamos dejado en claro las cosas, sobre todo el tema de estar atado.

Bill se alejó de la polla y lamiéndose los labios de la palma, se deslizó por el pecho de Tom hasta estar frente a su cara, achinó el ojo del dedo medio y contestó—. No, mi querido huésped, tú hablaste, yo asentí, eso es todo. No significa que voy a aceptar tus palabras como si fueran ley, recuerda que sólo te necesito respirando, puedo convertirte en un inválido y jugar todo lo que quiera contigo.

¡Bill! —Gimió el rastudo, totalmente asustado por las palabras de su mano.

No llores, Tom, sabes que no quiero hacerte daño, al contrario, sólo quiero brindarte bienestar. —Su ojo mostró un brillo maligno y Tom tragó pesado, aterrado.

¿Qu-qué piensas hacer-me?

En vista que las hembras no te atraen sexualmente y que William no se siente atraído por ti, voy a practicar el sexo anal contigo.

No, Bill, ya hablamos de eso, los humanos “hacen el amor”, Bill. Por favor…

Ya cállate, Tom, aquí el único humano eres tú, tu frasecita cursi no aplica a mí, como parásito de tu cuerpo —aclaró Bill con resolución.

Pero Bill, tú eres parte de mí, sé que en el fondo puedes sentir mis emociones.

Bill rodó su único ojo—. Joder, de entre todos los humanos de la Tierra, vine a ocupar el cuerpo de uno moralista —dijo con ironía.

Pero Bill, siénteme y sabrás que esto no me gusta.

Ssshhh, Tom. —Bill se acercó y tocó las mejillas del adolescente—. Claro que voy a sentirte, mira. —Su cuerpo hizo una metamorfosis que dejó a Tom con los ojos muy abiertos y con la garganta seca. Lentamente, Bill adoptó la forma de un pene bastante grande.

No, no, no, Bill, eso me va a partir el culo.

Tienes razón —admitió Bill—. Según la estatura, el peso y la estructura ósea de William, su polla debería ser así. —El tamaño del pene se reajustó, volviéndose más pequeño y más delgado.

Tom suspiró de alivio, todavía  no había perdido el miedo, pero tampoco había perdido la erección, como había sucedido antes, tal vez, en el fondo de su mente, sí anhelaba esto, ser follado por William… o en este caso, por una polla que fuera a medida de William.

Bill soltó una risita—. Estás sonrojado, Tom, apuesto a que ya has empezado a ver el lado bueno de tenerme como tu Manuela.

No, no, no es, no es eso —tartamudeó el rastudo. 

Deja de preocuparte, te haré sentir muy bien. Sólo cierra los ojos, yo me encargaré de hacer que te sientas bien.

Tom arrugó el ceño, pero no tenía más opción, ¿o sí? Por tanto, cerró los ojos y de inmediato, imágenes de William aparecieron en su mente. El guapo pelinegro lo besó tiernamente en los labios y luego fue dejando besos por su torso, aunque en realidad era Bill quien dejaba los besos.

Aaahhh —gimió el adolescente, incapaz de negarse a su fantasía.

Tom dejó que William continuara bajando por su cuerpo desnudo hasta envolver su carne con su cálida boca y volvió a gemir de gusto. La erección continuaba erguida, así que William no perdió más tiempo y dejó un rastro húmedo con su lengua, mientras descendía por el perineo hasta la entrada apretada de Tom.

Oh, Dios mío —gimió el rastudo y abrió los ojos, rompiendo el efecto del engaño.

El chico miró hacia abajo y sólo se vio atado, con Bill moviéndose peligrosamente entre sus partes íntimas y quiso gritar, pero entonces—. Aaahhhh —gimió todavía más fuerte—. Mierda, eso está bueno —dijo suavecito.

Te lo dije, deja que me haga cargo.

Yo… yo, yo, ok —Tom se rindió al placer y dejó caer su cabeza hacia atrás, sintiendo en lugar de pensar.

Con sus habilidades metamórficas, Bill deslizó un dedo mucho más delgado por la entrada de Tom y, a medida que éste se relajaba, le daba más grosor, para prepararlo.

En pocos minutos Tom era un desastre sudoroso, gimiendo de placer y cada vez que él se sentía bien, Bill sentía la sensación de hormigueo en toda su estructura, sabiendo exactamente lo que Tom disfrutaba y lo que no.

Ya, Bill, estoy listo… —dijo Tom con la voz ronca de placer y sintiendo que todo su cuerpo temblaba de anticipación y de ganas por sentirse penetrado.

Bill no dijo nada, sólo se transformó en la polla de William, sin retirarse de la entrada de Tom, dejando que su canal se abriera un poco más, como si fuera una verdadera penetración.

Tom jadeó al sentirse invadido por algo más grande. Había pensado que Bill saldría y volvería a entrar, pero no fue así y este nuevo ajuste fue extraño, pero muy placentero. Intentó mover las piernas, abriéndose todavía más, para darle mejor acceso.

Oh, joder, eso es…

Muy bueno —terminó Bill en su cabeza.

Sin demasiada espera, Bill embistió dando de lleno en el punto nervioso del cuerpo de Tom, haciéndolo gemir de placer. Al darse cuenta de lo que su estimulación lograba, decidió expandir un poco la cabeza del pene, rozando con más fuerza ese punto mágico que hacía estremecer tanto a Tom, como a él mismo.

Ah, ah, ah —gemía Tom, al moverse al compás que había impuesto su mano derecha—. Ay, mi Dios, Bill, me voy a correr. —Que vergüenza, es muy pronto, agregó en su mente.

No te preocupes, puedes hacerlo, eso significa que lo estoy haciendo muy bien —respondió Bill, también en la mente de su humano.

Tom no pudo resistir más y bañó su vientre de semen. Tenía la respiración entrecortada y todo su cuerpo estaba perlado de sudor, pero no se arrepentía en lo más mínimo.

Lentamente, Bill salió de su cuerpo y retiró todos los amarres que había creado para mantener quieto a Tom.

Ven aquí, pequeño —llamó el rastudo y esperó a que Bill estuviera cerca de su rostro, porque estaba tan cansado que de verdad, no podía moverse.

¿Qué deseas, Tom? —Preguntó su mano con total inocencia.

¿Por qué has hecho esto después de lo que hablamos?

Porque necesitaba demostrarte que eres igual a todos los humanos, Tom. No tienes palabra. Ahora que ya cediste al sexo sin amor, podemos pasar al siguiente nivel.

Tom arrugó el ceño, no le gustaba el rumbo que estaba tomando esta conversación—. ¿Qué nivel?

Podemos comernos a tu amigo, Geo, para el desayuno.

Tom vio como los ojos de Bill brillaban, cambiando de color a un tono rojo y sus manitos se transformaban en filosas cuchillas. Se aterró y gritó—. ¡NOOO!

.

¿Tom? ¿Tom? Despierta —dijo Bill, sacudiendo a su humano, quien sin duda tenía una pesadilla.

El rastudo abrió los ojos y miró a Bill, quien se limpiaba el sueño de su único ojo—. ¿Bill?

Parece que tuviste un mal sueño, pero ya no importa, debes levantarte para la escuela.

Tom lo miró y vio que estaba más alargado que de costumbre—. ¿Por qué estás así? Pareces una gran estrella de mar.

Bill desvió la mirada, sintiéndose un poco avergonzado—. Bueno, yo…

¿Bill? —Presionó el adolescente.

Creo que dormí así para abrazarte —respondió, bajando del pecho de Tom, para ocultarse. Sentía vergüenza por experimentar emociones humanas, eso era ridículo, pero no podía evitar disfrutar de la cercanía de su huésped.

Ven aquí. —Tom lo hizo acercase más y sujetándolo con su mano izquierda, lo pegó a sus labios, dejándolos allí un rato más—. Eres un buen chico, Bill.

A Tom le gustaba más el Bill real, aunque el sexo de sus sueños había sido espectacular, no había nada mejor que saber que podía confiar en su mano, en su Bill.

Vamos a la escuela.

&    Continuará   &

¿Gusto el lemon extraño entre Bill, Manuela y William, contra el pobre Tom amarrado? XDD Pero quedó claro que sólo fue un sueño, ¿verdad? No se vayan sin comentar

Escritora del fandom

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